Revista n.º 1046 / ISSN 1885-6039

Miguel Matamoros

Lunes, 31 de julio de 2006
Manolo Estupiñán Verona
Publicado en el n.º 116

Después de comenzar esta sección con el grandísimo Atahualpa Yupanqui, me he visto en el aprieto de decidir un segundo personaje “popular sin fronteras” que mantuviese el interés de aquellos a quienes el artículo anterior pudo provocar agradables sensaciones.

Foto Noticia Miguel Matamoros



Comenzar algo medianamente bien acarrea una consecuencia inmediata. Me refiero al reto de continuar con buen pie. Esto es lo que me ha ocurrido. Creo que después de comenzar esta sección con el grandísimo Atahualpa Yupanqui, me he visto en el aprieto de decidir un segundo personaje “popular sin fronteras” que mantuviese el interés de aquellos a quienes el artículo anterior pudo provocar agradables sensaciones.

Afortunadamente, son muchos los creadores populares que han dejado su huella. Uno de estos autores es Miguel Matamoros. Su vida y obra contiene los ingredientes necesarios para cumplir con las posibles expectativas positivas de aquellos que ocupan su tiempo visitando este pequeño rincón virtual.

Muchas de las canciones creadas por Miguel Matamoros están presentes en parrandas, reuniones de bodega, serenatas mañaneras y rondas de enamoramiento. Y es que hay dos condiciones que describen la mayor parte de las composiciones de este autor; el buen humor y el romanticismo. ¿Recuerdan temas tan hermosos como “Lagrimas Negras” o “Son de la Loma”? ¿Quién no se queda mirando hacia la nada al escuchar románticos boleros como “Olvido” o “Dulce embeleso”? ¿Qué me dicen del ambiente festivo que provocan canciones como “Hueso Na Má” o “El Paralítico”? Seguro que lo han comprobado en más de una ocasión. Todas esas maravillosas creaciones se las debemos a este importante compositor e intérprete cubano.

Miguel Matamoros nace en Santiago de Cuba, el 8 de Mayo de 1894. Pasó por diversas formaciones hasta llegar a la gestación de uno de los tríos más importantes de la historia de la música popular, el Trío Matamoros.

Su actividad interpretativa en la etapa de madurez musical fue desarrollada fundamentalmente como guitarrista y primera voz. Sin embargo, en sus comienzos combinó la guitarra con la interpretación de la armónica en un dúo con Tino Martinelli. Es destacada también su actividad musical con el Trío Oriental; integrado por Rafael Cueto, Miguel Bisbé y el propio Miguel Matamoros. Con esta formación viajó por primera vez a la Ciudad de la Habana. Más adelante se agrega a este conjunto en el papel de segunda voz, al músico y cantante Siro Rodríguez.

Matamoros, Rodríguez y Cueto serán los que definitivamente en el año 1925 se consolidan bajo la denominación de Trío Matamoros.
En esta andadura, el Trío Matamoros cosecha una enorme popularidad acuñando un estilo propio cuya preferencia se enmarca en el patrón del bolero-son. En 1927 se trasladan a New York donde graban dos discos. Posteriormente, su éxito fue en aumento, recorriendo diversos lugares de América y Europa.

A partir de los años 40, la voz de Miguel Matamoros pierde calidad y deciden contar con diversos cantantes para sustituirlo en la voz principal. Así; los temas de la formación son interpretados con voces tan fabulosas como la de Beni Moré, entre 1945 y 1947. La formación finaliza su actividad en el año 1965.

El propio Miguel Matamoros expuso el origen anecdótico de las ideas para la composición de dos de sus temas más conocidos.

Según cuenta, en el año 1930 en la ciudad de la Habana, se contaba que había un médico español llamado Fernando Azuero. Se decía que este médico curaba la parálisis mediante un método que consistía en la extirpación de un nervio que se encontraba en la nariz y que se denominaba el trigémino. Después de conocer varios casos como el de un tal Raúl Núñez, el cuál había sido tratado sin éxito; Matamoros pensó que se trataba de una cura falsa. Entonces decidió componer “El Paralítico”.

En otra ocasión, en el mismo año d 1930, Matamoros viajó a Puerto Rico. Mientras se alojaba en la Casa de Huéspedes de Luz Sardaña, pudo escuchar los llantos de una mujer. Según pudo saber, un hombre la había abandonada por otra amante. Esta situación inspiró al autor para crear “Lagrimas Negras”.

Miguel Matamoros fallece el 15 de Abril de 1971. Con él se fue una de las leyendas de la música popular cubana de mayor proyección internacional. Sin embargo; como tantos otros autores, Miguel Matamoros seguirá presente a través de sus composiciones.

Agradecimientos y referencias
Quiero expresar mi agradecimiento y respeto a todas las personas que han investigado y recopilado información sobre éste y otros autores. Especialmente a los implicados en la elaboración de las fuentes consultadas para la composición de este artículo.

-www.salsa-in-cuba.com
-www.produccionesdelmar.com

“OCHENTA AÑOS DEL TRIO MATAMOROS” Por RAFAEL BASSI LABARRERA (Especial para CARIBANIAmagazine)

Puedes consultar la Discografía de Miguel Matamoros y escuchar algunas muestras en mp3 en la siguiente dirección:

http://miguelmatamoros.solomp3.com

También puedes consultar la referencia discográfica aquí.

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