Revista nº 801
ISSN 1885-6039

Fiestas lustrales de la Bajada de la Virgen de la Isla de La Palma (II)

Viernes, 03 de Junio de 2005
Fernando Leopold Prats
Publicado en el número 55

(...)Al terminar sus evoluciones, entran por la puerta trasera de una pequeña caseta y salen por la delantera transformados en diminutos enanos danzarines que bailan una alegre polca.(...)

(Este artículo comenzó aquí.)

Al día siguiente del Minué, llega la esperada Danza de Enanos. El número más esperado de las Bajadas de la Virgen por propios y extraños.

Una antigua (1925 o 30) foto de los Enanos ya despuntando el día. Después de haber bailado toda la noche ya se acercan a la Nave de María.


Y es que la magia de este acto es única, se puede describir con pocas y sencillas palabras como una danza rítmica, ejecutada por veinticuatro hombres ataviados, cada lustro de forma diferente, pues han sido “viejos”, “guerreros”, “astrólogos”, “estudiantes”, “navegantes”, “cardenales”, “frailes”, etc., que realizan unas figuras mientras otro grupo de ellos canta estrofas a la Virgen desde una peña.

Al terminar sus evoluciones, entran por la puerta trasera de una pequeña caseta y salen por la delantera transformados en diminutos enanos danzarines que bailan una alegre polca.

Hay noticias bastante antiguas de los enanos, y hasta ha habido controversias sobre su creador, pero creo que el hombre que debe ser considerado como auténtico padre del número como actualmente lo conocemos fue Don Miguel Salazar Pestana, que en 1905 ideó la transformación pasando por la caseta.

Apoteosis del Carro Alegórico Triunfal la Virgen de Las Nieves aparece de pronto en lo alto del mismo, mientras se entona una marcha triunfal. Así suelen acabar siempre los Autos Marianos en La Palma.
Esta foto corresponde al de 1985.


Este año se cumple el siglo de dicha transformación, y desde estas líneas quiero rendir un homenaje a la familia Santos, que desde ese momento ha compuesto la música de los enanos. Primero fue Don Elías Santos Abreu, a éste lo siguieron sus hijos Don Elías y Don Domingo Santos Rodríguez, siendo este último el autor de la polca que se baila desde 1925, luego Don Elías Santos Pinto, hijo de Don Elías, y Don Domingo Santos García, hijo de Don Domingo hasta el año 2000. Es una pena que este año el Patronato de la Bajada de la Virgen, haya convocado a concurso la letra y música de los Enanos, olvidando a una familia que llevaba cien años de tradición gratuita en el número, haciéndolo siempre con mucho decoro.

El Carro Alegórico y Triunfal, auto mariano con actores, cantantes, orquesta y coro, como rezaba el programa de hace cinco años, es el número más antiguo de la Bajada de la Virgen, pues como bien dice el programa, se representa, sin interrupción, desde el Siglo de Oro. Carros han escrito las mejores plumas de La Palma, Poggio Monteverde, Rodríguez López, etc.


Los ángeles ya están preparados, la Masa Coral también, la gente, que lleva horas aguardando la llegada de la Virgen, está impaciente, en muy poco tiempo comenzará La Loa.


Solo se conoce un número de similares características en toda España, que es el de “Los milagros de Nuestra Señora” de Elche.
Al llegar la Virgen a los pies de la nave María en la Alameda, da comienzo un dialogo entre el Castillo que está en la rivera opuesta del barranco y dicha nave. Comienza con amenazas y termina en salvas de bienvenida a Nuestra Señora; el dialogo actual se debe a la pluma del gran literato palmero Antonio Rodríguez López, pero este también es de los actos más antiguos de la Bajada, existiendo hasta finales del siglo XIX dos cofradías, una del barco y otra del castillo, que eran las que se encargaban de organizarlo.

El momento más emotivo para los palmeros, es cuando la Excelsa Patrona llega a la plaza de España entre aplausos y vítores, de pronto se hace un silencio absoluto, y comienzan las primeras notas de “La Loa”, así con mayúsculas, por que para un palmero, loas hay una infinidad y en todas las fiestas, pero La Loa solo es una, es la de la llegada de María a la plaza. “Para cantar las glorias de la inmortal María...”

A continuación la Virgen entra en la Parroquia Matriz de El Salvador comenzando desde ese día las fiestas religiosas propiamente dichas, con el novenario que el pueblo palmero sigue con la misma especial devoción que ya en el siglo XV observara el Obispo García Jiménez.
Comentarios
Sábado, 10 de Julio de 2010 a las 22:32 pm - Peyeme

#05 Las fotos que acompañan al articulo ¡ fantásticas! especialmente la de los Enanos. Fijarse en las casas, todas engalanadas con banderas y colgantes. Este año, pocas. ¿Se pierde la tradición? ¿Se abandonan las casas?

Busca tiempo Fernando y escribe. Publica todo ese estupendo archivo de documentos y fotos que guardas con un cariño especial. Gracias.

Sábado, 10 de Julio de 2010 a las 12:32 pm - Martín

#04 No se pare usted Fernando. Siga. Recoja el testigo de su inolvidable tío, Alberto José y escriba para que la juventud que lo lea, (mucha más de que algunos creen) conozca nuestras tradiciones y las sepa trasmitir a la siguiente.

Miércoles, 07 de Julio de 2010 a las 23:32 pm - Yo

#03 Guión de la Representación

Poética, Coreográfi ca y Musical del

Carro Alegórico y Triunfal

Carro de los Desperados “....

de cómo el furor de riquezas y poder

tropezó con la justiciera mano de la

Vi r gen de las Nieves"

©Roberto Cabrea 1 de julio de 2010

Carro alegórico y Triunfal

Carro de los Desperados

@ Roberto Cabrera

El Vigía editora

C/ Álvaro Báez, 18

Los Naranjeros

Tacoronte

ó

Miranda 69

Balta

Benahoare

La Palma

www.elvigia.es

gatogotico@terra.es

CARRO ALEGÓRICO Y TRIUNFAL

ACTO I

Bajo la nieve, cayendo de continuo, aparece una joven ninfa

desnuda totalmente teñida de un blanco refulgente. Emerge de una roca

que está en el mismo centro del escenario mientras ejecutan una danza

alrededor de dicha roca los bailarines que ofrendan objetos simulando

flores, animales y cerámicas, que llevan en sus manos. Al fondo un

decorado de cuevas como un silo aborigen acoge unas máscaras que la

nevada deja ver sin demasiada claridad la roca se abre en dos mitades, de

donde emerge la joven ninfa desnuda y mientras, la nieve se liquida y los

bailarines y las máscaras del fondo pueden salir a beber de dos arroyos que

se han formado.

El escenario se ha convertido en una noche límpida con todas

las estrellas y constelaciones a la vista en el decorado del fondo y laterales.

Ocupando todo el escenario se encuentran ocho cajas de tea cuyas siluetas

se observan en la penumbra. Dos de dichas cajas se llenan de centellas

y relámpagos para que aparezcan desde el más allá los personajes que

encarnarán a Peraza, Tanausú y Abenguarime.

ABENGUARIME (declamando):

Un espejo en el aire de piedra

En la piedra un incendio del aire

Y el eclipse, que llama la sombra,

Se deslumbra en el hueco inefable

Que es fugaz apariencia de roca

Encendida en la mente de Idafe

TANAUSÚ (hace que escucha a lo lejos):

El temblor de su voz se diluye

El temblor abrazado de mi sangre

En la onda de agua que lleva

Un silencio que rompe la tarde.

Mas un eco se escucha en las cumbres

Y en la bruma resuenan cantares:

Transparencias que sueñan la sed

En la mente dormida de Idafe

CORO:

Iguida Iguan Idafe (preguntan unos)

Que guerte guan taro (responden los demás)

(danzando en torno al roque central)

ABENGUARIME (exclamando):

Folgad las damas, reid con ganas,

Guillén Peraza dejó en La Palma

La fl or marchita de la su casa.

Rancio español de hirsutas barbas,

eres truhán de triste casa

Que aquí se esparce cual la retama

Del campo surjan vivol volcanes,

no veas placeres sino pesares,

cubran tu hazaña los arenales.

Guillén Peraza, Guillén Peraza,

deja tu escudo, deja tu lanza,

baila con otros tu mala danza

GUILLÉN PERAZA: (pensativo)

No sé si es el momento de perderse

No sé si la ignorancia

es la excusa del pobre diablo

que escupe en los zaguanes de los necios

para romper sus dogmas y sus áticos

La ignominia apacible de ser otro,

la negra soledad de la polilla

regurgitan el aire...Más yo sé

que es el momento

de apretar el gatillo

y matar el destello de la rosa.

El hastío que pinta

el barniz de la nada.

TANAUSÚ: (refl exionando)

No he de perderme, laberinto roto

Quizá encuentre tu luz de minotauro

aguardando los pasos que no llegan

Allá donde el principio nunca estuvo

En el momento azul del abandono

ACTO II

El mascaron de proa de una nave servirá para que hasta allí se puedan

aupar algunos piratas arrepentidos y sus siervas devotas que Interceden

ante la Virgen de las Nieves con nuevas plegarias. Al fondo aparecen

castillos y naves en distintos cuadros mientras la acción se desarrolla. Se

observan transparencias de carruajes que transportan alhajas y vituallas

hasta un convento. También se vislumbran náufragos luchando por su

vida en alta mar...

PIE DE PALO: (señalando al público)

De querer ser sargento de osadía

alentó al lenguaraz truhán palmero

a mater en la calle al zapatero

que mostró más honor que rebeldía

Pero quiso fortuna que ese día

no cruzara la Estigia el caballero,

sino allende los mares el dinero

a sus pies le rindiera pleitesía

Agraciado su rostro aunque plebeyo,

epicentro de envidia miserable

que en lacayo tornara al gentilhombre

lleva El Damo la luz de tu destello

a esa estela fugaz que eleva al hombre

Contra el vano desdén de lo inmutable

DAMO: (declamando)

Pirata que escapas tentador

de la famosa isla

El trombón pasa debajo de cantos de sirenas

Cada ola roza el balafón de collados marinos

Los viejos carpinteros de ribera

asaltan las bodegas del Mar de las Tinieblas

Conocidas las rutas neblinosas de afuera

Las sabrosas cabreras vuelan como gaviotas

Si pudiera decir del mundo

atisbos sin tu negra bandera

PIE DE PALO: (arrepentido)

¿Cómo puedo no haber sido

parto infeliz del pecado

Si fui en maldad engendrado

y entre culpas concebido?

En las que nací, he vivido

Torpes fueron mis pañales,

Mis fajas, paños mortales,

Así, de tales premisas,

Son consecuencias precisas

La inmensidad de mis males

DAMO: (recitando)

Del miedo depredador

remendado de barricas

Las pistolas y los sables

en ruta por los guadiles

Sobre cinturas los pies

de los bailarines danza

la escritura de tambores

Isleños y saxofones

A saco en Makaronesia

y por el río insondable

de la selva prodigiosa

Era la voz llamadora

del epígono sabio

belfos incansables

MARQUÉS DE SAN ANDRÉS

(decidido al principio y escéptico al fi nal del poema)

Rómpanse mis torpes labios

En tu divina alabanza

Y en santa heroica mudanza

Lloré yo tantos agravios

De la culpa son resabios.

E infame agradecimiento

De mi vil entendimiento

Y así rendido al desdoro

Siento lo nada que lloro

Lloro lo poco que siento

CORO:

(remedando con gestos la fi gura grotesca de un hombre)

En una ciudad lacustre

hay un caserón ilustre

donde vive un mono sabio

A quién lleva por el labio

Un cancerbero feroz

Con una nariz atroz

que es una nariz de nabo

es una guindilla un rabo

desollado de cochino

que huele a Venus o a vino

Si Franz Winn resucitara

cuántos lienzos no pintara

en que la humana fi gura

retorciera su tortura

más que en la clásica hoguera

Que Guión y Tomás Brito

jamás, nunca merecieran

DOMINGO ACOSTA GUIÓN:

(saliendo de un presidio simulado)

El caduco y viejo mundo

En ruinas ha de caer,

Al par que libre y fecundo

El nuevo ha de aparecer.

Por Dios tendremos la Ciencia

Por rey la Revolución

Por mundo la cara Patria

Por religión al amor.

El error ha muerto

Viva, viva la verdad.

Los derechos del hombre es libre deseo

Que adora la consciente Humanidad

¡Abajo el despotismo y la tiranía

que reine la santa libertad!

¡Abajo la odiosa!

¡Arriba la noble paz!

Míseros ilotas

El gran dios luce ya…

Los Dioses se derrumban

¡Cuán bello es despertar!

Gloria al redentor Altruismo,

Gloria al amor y al trabajo

¡Abajo el absolutismo

¡Abajo por siempre abajo!

FÉLIX DUARTE

Deja pues que a manera de responso heroico

elogie tu pasado, un melancólico romero

Que interroga al porvenir, ansioso

De ver brillar la aurora de nuevas libertades

Donde el reino de la Justicia

ha sido torturado

POGGIO MONTEVERDE (recitando)

Fuerte Torre de Marfi l

Que cada escudo fue mil

es siendo nave, una armada

del cielo empíreo, viene cargada

De grandes viajes

De Egipto y de Nazaret

Las Nereidas, ninfas bellas

de Océano opulento

más presumen que de estrellas

danzan, tejen las doncellas

al son de mil caracoles

a la Nieve empavesada

De Pan divino

La Nave viene cargada

Navega

Desde poniente a la aurora

NÁUFRAGO: (condescendiente)

Félix Duarte,

Cuánto duele el amor

A la hora invisible cuando

El pelícano

Devora el fruto de su vientre

Y Caronte le da una dentellada

Azul a las aceras del Leteo

Cuánto duele la espuma de los años,

Las mareas clavadas en tu orilla

Del silencio. La carne duele

Y el poema también en su marasmo

FÉLIX DUARTE: (declamando)

Es la nave que salvó

de tan inmensos diluvios

a aquellos pocos canubios

con que el mundo restauró

Sobre los mares triunfó

focas venciendo y tritones

Marítimos son blasones

los que prueban tan gran vida

Ni de lluvias ofendida

Ni de mares fracasada (...)

El cielo fue su arsenal

Surcando el cristal

Los astros sus centinelas

que fue su quilla la luna

de la que vemos calzada

De bienes y de dichas

un milagroso altar

A la mar y a la tierra

Tranquilidad

NÁUFRAGOS: (con sentido trágico)

Náufrago que tarde cuentas

tu peripecia con peldaños de terror

aferrado a los mares un eco

te trajo entumecido

Con tu cuerpo tumbado

sobre el tablón del ánimo

La tragedia de los mares

era lecho seguro

Los motores del miedo,

trombas como centellas

Sólo la imagen de Ella

en la rugiente soledad aplacaba

el rechinar de dientes

que clava al socorrista

el tiritar de sus talones

Y trepa por las cuerdas

para escuchar la eternidad

de empapadas mejillas

Amorosa desnudez,

alto artesonado

de bolas de áureo cristal

sin mirar atrás la candidez

de los silencios

que soportan columnas

de alas esparcidas

corazón de orfebrería

Allí, Oh dioses,

la voz de los conversos

La benevolencia de Las Nieves

CORO:

(mientras echan pétalos sobre el público)

Recibida en corazones

que son sus dulces jardines,

le miran los serafi nes

desde sus altos balcones

El pasaje, su poder

sembrando premios costea

dar glorias es su tarea

desde el venir al volver

Su costo es nuestro placer

y en días tan liberales

Supliquémosle leales

con devoción y con celo

que desde la tierra al cielo

Ordene nuestro paisaje

ACTO IV

Vapores y trasatlánticos, cayucos y barcas de todo tipo. El mar será

el decorado fundamental, bordeado por vegas de tabaco, faros y

embarcaderos, bohíos en la distancia, toneles, cañaverales y casas de

labranza

CAÑAMBRÚ: (apareciendo en caballo fufo)

Ya me voy con Machetico

Malgaro y el Diablo Rojo

Me voy de Neiva a Taguasco

combatiendo el Machadato

Salto de las Cotorreras

a Hondones y el Cafetal

Yo no soy un hombre malo

Soy un campesino alzado

del pago de Cabaiguán

CORO:

Es que un bandolero soy

El diablo rojo me llamo yo

(bis)

(haciendo un rodeo con caballos fuscos)

CAÑAMBRÚ (orgulloso)

Yo formé treinta guerrillas

y estuve en la rebelión

de Remedios a Taguasco

de Caibarién a Morón

Y allá por Arroyo blanco

los corceles le incauté

con audacia y guapería

a Martínez Fuste un día

y al chacal Arsenio Ortiz

CORO:

Es que un bandolero soy

El diablo rojo me llamo yo (bis)

CAÑAMBRÚ (con tristeza)

Le quito al rico y al pobre doy

Morón, Morón, Arroyito se murió

CAÑAMBRÚ: (apesadumbrado)

Mi cabeza tuvo el precio

de muchos miles de pesos

¡Si no vienen a buscarme

yo no me muevo de aquí!

Pero el destino lo quiso

y a la Habana yo me fui

y en el castillo de Atarés

de un tiro fui sentenciado

a morir como un mambí

CORO:

Porque un bandolero soy

el diablo rojo me llamo yo...

Bandolero, bandolero

no te quites el pañuelo

porque una isleña brujera

te lo dio pál mal agüero

CAÑAMBRÚ: (despidiéndose)

Adiós, me voy

sin mucha alegría

Te dejo sí, la música mía

Adiós, me voy

La vida enseña

Quedé en los ojos

de aquella isleña

CORO:

Porque un bandolero soy

el diablo rojo me llamo yo...

ACTO V

Decorado en base a palmiches, con burros, cabras, lugares de aquelarres

y bailaderos de brujas .Efectos técnicos que muestren cómo a través

de escobas pueden llenarse los cielos emulando los viajes entre Cuba y

Canarias según los relatos de la oralidad

LA MUJER BRUJERA: (voz en off relatando)

Cuenta un códice perdido

que las bayaderas tántricas

volaron sobre el Índico

y el Pacífi co A abrazarse

con sus brazos y piernas

a los cuerpos dormidos

de los atlantes de Yucatán.

Los duendes cingaleses

y las brujas isleñas las guiaron

siguiendo las rutas

de las naves Rapa Nui,

sorteando tsunamis y tifones,

las aletas de los tigres tiburones

y las colas brillantes y escamadas

de las perversas sirenas de Tahití.

Llegaron al país de jaguares y quetzales

donde crecían como granos en la vaina

hombres y mujeres amasados

con sabrosa harina de maíz.

Donde a dioses, crueles y lascivos,

se le sacrifi caba el corazón sangrante

de sus victimas desgarrados al cortante

filo de la obsidiana.

Donde las ánimas de mujeres parturientas

degollaban párvulos en sus cunas.

Donde el demonio de la lluvia

devoraba doncellas de ojos puros

arrojadas a sus aguas.

Las sacerdotisas de Siva formaron un coro

junto a mujeres de color de terracota.

Revolcándose como simias sin pelaje

bajo la luz de la hembra luna

recogiendo en la punta de sus lenguas

las gotas de rocío dormidas en las hojas.

Perseguidas por guerreros de sexo empenachado

y el deseo entigrecido en la puntas de sus picas.

Indias desnudas y bailarinas cubiertas

de hiriente pedrería encendiendo el deseo de los hombres

para que inundaran sus vientres de savia

y los llenaran de alegría.

DESENLACE:

Los cuadros anteriores se sintetizan conformando un desenlace a las

situaciones y hechos históricos y psicológicos que han determinado el

carácter insular, por lo que aparecen ciertos objetos inanimados con vida

propia como una gigante lengua espantadora de rumores y unos zapatos

enormes que van a dialogar en clave surrealista, junto a otros elementos

bendecidos todos ellos por la magnánima imagen de la Virgen de las

Nieves, despojada ahora de una aureola ofi cialista y normativa, para

convertirse en la redentora de los proscritos, humillados, trasterrados,

y otros censurados y acallados por las diversas manifestaciones de la

represión y la tragedia: desde la Conquista de la Isla, pasando por los

episodios piráticos, volcanológicos, esclavistas, negreros, caciquiles,

inquisitoriales, hasta los desaparecidos de la guerra civil y los marginados

del arte, protagonizadas por cada una de sus voces

EL VOLCÁN: (voz en off)

Arriba mi Teneguía

No despiertes a San Juan

Arriba la carne negra

Vierte su sangre en el mar.

Pero no pises la ermita,

No alteres su soledad.

Apunta al desasosiego

De la aulaga y, al pasar,

Abre tus brazos sanguíneos

Vete a la ermita a rezar.

Tu alegría procelosa

Como el vino en el lagar,

Se derrama en la bonanza

Y el silencio va a escuchar

Con un lenguaje de ondas

El gorjeo de la mar

Y grita el mar con su espuma

Que a las nubes va a sembrar

La respiración que siempre

Volvemos a respirar

Ese aliento que nos llueve

Sobre este aliento de pan.

Arriba mi Teleguía

Tu estallido sea paz

Arriba de las estrellas

Pace auroras de San Juan

Y a San Antonio deslumbra,

Deja tu huella en su ajuar.

Que sus laderas se vistan

Con tu amarillo cantar.

LA LENGUA:

(voz en off. Una lengua gigante

revolotea por el escenario)

Ulises vio sirenas que le cantaban

Y mandó a sus colegas, que le ataran

En la Palma dirían: no son sirenas

Desátame la lengua que esa es tu suegra

Que quiere escaparse con Don Ulises

No sabe que no gana ni para manises

Y otros dirían: pobre Ulises,

tu suegra está liada con don Benito

Que no escuchaste bien, que tiene el sambenito

Y la llaman la Sirena por lo de Ulises

Y que Ulises se amarra por no encontrarla

Con Homero el cegato de doña Hilaria.

Todos lo buscan, todos se enfi lan

A esa sociedad de gente fi na.

Encerrado en un libro, tremendo mamotreto:

Tú apártame el libro yo mano le meto,

Le retuerzo el alma, le hincho los besos

Venga Don Félix, porqué no lo encuentra

Ajuste el periscopio y tenga en cuenta

Que el tipo se ha escondido entre los libros

Se lo dijo a Bejeque, todos lo oímos.

Pero fue que Don Félix debajo de la arcada

Contó a su manera la historia de la Iliada

Y la de Ulises harto de tanta batalla

Que buscando a Penélope llegó a La Palma

CORO:

Eso es mentira, eso es mentira

Cierra la boca, abre sesera

Que en lengua palmera nunca te veas

Deja que la lengua te ponga nombrete

Aunque tú te escondas también te lo mete

LENGUA:

Un peninsular muy resabido

Se vino a La Palma bastante abatido

En la travesía alguien le dijo:

Nombrete te pondrán, verás mi amigo

Y el nota de simplón se encierra en casa

a nadie veía, no nadie hablaba

Pasados los meses en el trabajo:

¡Ave nocturna habla más bajo!

¡Qué ave nocturna ni qué mochuelo

Yo a usted no lo conozco, que yo soy nuevo!

Pues yo a usted sí, que vive en la Explanada,

Justito debajo vive mi hermana

Y ella dice que ve a un tipo raro

Detrás de las cortinas con un candelabro

Después sale raudo, habla con el mar

Agacha la cabeza, se pone a cantar.

El Ave nocturna, así te llaman

Desde el Galión a la Explanada

Desde Las Malvinas a la Cubana

Y Rajapunes y Burrocanos

Aclaman la llegada de otro hermano

Ave nocturna aunque escondas la cabeza

En lengua palmera

Nunca te veas

CORO:

Cierra la boca, abre sesera

Que en lengua palmera nunca te veas

FINAL

EL PASTOR:

(con una lanza de regatón, recita resumiendo)

Allá en la otra vida bajo pulidas gárgolas

están los que son y fueron de poetas ojos regios

del prestigiado juglar salto del enamorado

y candiles de Fernán los espectros de emigrados

de afamados bandoleros la pleitesía cortés

allá en las rutas remotas escuchando de oído a boca

de tus milagrosas manos trino místico encantado

de tu musical ajuar el envés de dulces ropas.

Señora de los milagros eres reina de los mares

de naos que vuelven raudas al puerto de sus amores

Despide tu vista clara desde las oscuras lomas

Sobre piratas fantasmas y sacrílegos hados

No dejes y no abandones ni al cantor ni al marginado

Gracias buen imaginero y por los dolientes náufragos

salva de la mar de afuera de cayucos y pateras

en dulce estela espumosa a proscritos y brujeras

Viernes, 18 de Septiembre de 2009 a las 23:06 pm - Chiquitín

#02 De casta le viene al galgo. Además de lo que manifiesta Juan Carlos, es sobrino de uno de los personajes más queridos de Santa Cruz de La Palma: el lamentablemente desaparecido Alberto José Fernández Garcia.

Que pena Fernando que no tengas más tiempo para seguir escribiendo. La juventud, que aunque parece mira a otro lado, está pendiente de toda nuestra historia cultural para recogerla y trasmitirla. Es tanto lo que que hay que recordar.....

Jueves, 23 de Junio de 2005 a las 22:20 pm - Juan Carlos Díaz Lorenzo

#01 Magnífico trabajo de Fernando Leopold -descendiente de un marino del histórico velero alemán 'Pamir'-, en el que, como es costumbre en él, vuelca todo el amor y todo el afecto, que es mucho, que siente por La Palma y, especialmente, por las Fiestas Lustrales.