A tal punto han crecido estos excesos que, la principal preocupación de la humanidad, sea asegurar la supervivencia conservando y restaurando el grave deterioro del medio natural del planeta. La sensibilidad canaria, por la conservación del medio natural, se traduce en unas afortunadas revalorizaciones de usos y costumbres, siempre cercanas a la naturaleza singular de esta tierra...

Afortunadamente, un puñado de hombres y mujeres, han continuado firmes en la imperiosa necesidad de ocuparse de usar los recursos que ofrece la naturaleza y que nuestros padres y abuelos venían usando durante siglos: hierbas, frutos y raíces de esta bendita tierra: ruda, pamplina, sangre de drago, resina de pinos, arrope de mocán se empleaban para alivio de dolencias y enfermedades.
Una mañana del señalado Día de San Juan, antes de que saliera el sol, acompañé a Enriquito Cáceres, yerbero de la zona norteña de Gáldar. Más de cincuenta años lleva Enriquito soportando el sereno y el solajero, andando por caminos y veredas, por las crestas de las montañas y por las honduras de los barrancos. En nuestras conversas dejaba claro que él no ofrecía poderes personales; él entrega saberes acerca de las propiedades curativas de las plantas.
Con la hoz, desfleca a distintas matas. Sabe dónde está cada una. Hay plantas nocturnas, diurnas, de rocío o de secano. También cuenta el ciclo lunar: primavera, verano, septiembre, son estaciones idóneas para la recogida de las plantas.
Luego, en la azotea de su casa, alumbrado por la suave luz de unas velas, las selecciona, mima, y rotula: poleo, llanten, oroval, malvisco, hinojo… nombres sonoros que alegran el ánimo y la esperanza de los enfermos.
Enriquito era mucho más que un yerbero al uso. Su intervención en distintos programas de televisión y radio, así lo atestigua: preguntas y respuestas, conocimientos y saberes, siempre los compartió con la audiencia.
Valgan estas breves líneas como reconocimiento a Enriquito Cáceres “el Yerbero de Gáldar”, Universitario de la Sabiduria Popular.
El día 30 de julio, a las 19.30 en el Centro Cultural Guaires, (Gáldar), dentro del Memorial Enriquito Cáceres, se celebran las primeras jornadas de plantas medicinales en la medicina popular.
