Revista nº 892
ISSN 1885-6039

Educar desde Canarias: una forma de vida.

Jueves, 06 de Julio de 2006
José Miguel Perera
Publicado en el número 112

El asunto es muy sencillo a priori: ¿me preocupa como docente la realidad (Canarias: sus pueblos y sus gentes) que me concreta como ser humano? ¿Qué perspectiva tengo de ella? ¿Creo que Canarias es un pueblo particular, con unos rasgos diferentes a otros pueblos del mundo? ¿Vivo mi vida cotidiana teniendo presente que los problemas personales muchas veces tienen que ver con problemas sociales de nuestro contexto, y éste en el mundo? ¿Me preocupa de qué manera transmitirlos y hacerlos llegar? En definitiva, ¿creo de interés educativo tener en cuenta el contexto canario?



(...) La nueva historia de la comprensión de universalismo en cuya historia ha de integrarse Canarias. Pero esta incorporación a la Historia Universal Nueva, Canarias no puede realizarla sin un previo camino de largo recorrido psicológico:

1º. Tener conciencia de sí misma.
2º. Expresar su propia voz, decir su propia palabra.
3º. Dinamizar una estructura liberadora.
4º. Vincularse fraternalmente con todos los pueblos escuchando la voz de cada uno.


Manuel Alemán.



Eduquemos para que Auschwitz no se repita.

Joan-Carles Mèlich.



Nunca me ha parecido muy conveniente hablar de contenidos canarios en la educación. Me refiero a la significación de la palabra contenido, donde en su enunciación parece referirse a varios puntos de un programa educativo que hay que explicar. En este sentido, es muy probable que dicho contenido, en el momento de la explicación, pueda pasar desapercibido al alumnado en tanto en cuanto es un guión más que tiene que estudiar para cumplir con el negocio (recalco lo de negocio) presentado a principio de curso: aprobar la asignatura.

Por supuesto que no me parece nada mal que estos “contenidos” queden recogidos en la legalidad como aspectos obligatorios a hacer llegar a nuestro alumnado; más si pensamos que a lo largo de las décadas esto había quedado en manos de algunos que ejercían lo canario desde la clandestinidad de los discursos educativos.

No creo que sea tan diferente el aprendizaje de estos puntos de nuestro contexto para los opositores a la enseñanza canaria. El negocio en este caso es cumplir con unos mínimos para poder sacar la oposición adelante. No importará cómo se presenten estos "contenidos”: la idea es dejarlos caer para que el tribunal de turno marque en el casillero correspondiente que ha nombrado algo de “contenidos canarios”. La mano burocrática que apunta se convierte en una buena imagen metafórica de lo que es entender Canarias como algo que hay que cumplir: una Canarias burocratizada. Pero, ¿vale sólo con eso?

No creo en absoluto que los contenidos canarios, por lo general, sean elementos centrales que se estén llevando a cabo a la hora de educar desde Canarias. Repito que me parece necesario que queden recogidos legalmente en los documentos pertinentes; que aparezcan como guiones insoslayables a tener en cuenta en una oposición... Pero, pasados unos cuantos años, ¿tenemos la sensación de que todo ese aparato teórico, en muchos casos insuficiente, está calando? ¿No tendríamos que empezar a pensar nuevas vías para que dichos contenidos no sólo estén presentes, sino que sean interiorizados, asumidos por los docentes de nuestras islas?




Sé que me meto en asunto delicado porque, para empezar, el contexto político canario (todas las instituciones, no sólo la educativa), si bien ha sufrido cambios en estos últimos treinta años, tampoco se presta demasiado a enseñar y a fomentar una conciencia de la diferencia que porta la realidad cultural canaria en el mundo. Y no se trata de que Canarias sea un escaparate en donde se puedan ver, a la manera de un museo, sus rasgos particulares. No. El tomar en cuenta nuestras circunstancias particulares tiene como fin primero y último el ser conscientes de determinados hechos históricos y presentes para tener una mejor manera de vivir y convivir; y, en muchos casos, para darles la solución más conveniente.

Por ello no se nos debe escapar que para llevar una educación del mejor modo posible en, para y desde Canarias las estructuras institucionales deben trabajar desde los hechos y problemas que en esta realidad suceden. No está de más recordar que educar es un concepto bastante complejo que se escapa de los límites del sistema educativo; y que, en tantas ocasiones, nosotros sentimos en las aulas que trabajamos a contracorriente de lo que nuestros jóvenes ven, escuchan y viven diariamente fuera de las mismas. Puede parecer una perogrullada, pero me gustaría reincidir en que educar nos debe suponer -así lo veo- estar inmiscuidos de lleno en la realidad que nos rodea y nos toca; a nosotros y a todos los que, de alguna u otra manera, son parte activa de la educación de los jóvenes.

El asunto es muy sencillo a priori: ¿me preocupa como docente la realidad (Canarias: sus pueblos y sus gentes) que me concreta como ser humano? ¿Qué perspectiva tengo de ella? ¿Creo que Canarias es un pueblo particular, con unos rasgos diferentes a otros pueblos del mundo? ¿Vivo mi vida cotidiana teniendo presente que los problemas personales muchas veces tienen que ver con problemas sociales de nuestro contexto, y éste en el mundo? ¿Me preocupa de qué manera transmitirlos y hacerlos llegar? En definitiva, ¿creo de interés educativo tener en cuenta el contexto canario?

De las respuestas a estas preguntas dependerá la perspectiva que cada docente adopte de cara a transmitir esos “contenidos canarios”. Para algunos serán una verdadera tontería; para otros, ni fu ni fa: si hay que darlos, se dan; pero para algunos educar desde Canarias no puede estar indisociado de tener presente en cada uno de los pasos que damos en educación el contexto cultural, social e histórico de nuestras islas. Esos puntitos a tratar en un temario que comentábamos más arriba no son meros contenidos. Educar desde Canarias significa vivir responsablemente en, para y desde Canarias, concretando diariamente de forma activa determinadas metodologías que sostengan y propicien esta responsabilidad. Educar desde Canarias como forma de vida (he ahí el título que daba a esta palabras).

Yo hablo de una manera de afrontar los temas y la convivencia con los alumnos; y, además, en muchos casos, a la hora de explicar, partir siempre del contexto que ellos maman diariamente y que han mamado sus padres, sus abuelos... De esto no se tiene que derivar que todo lo que se refiera a Canarias sea maravilloso. Todo lo contrario: precisamente porque hago llegar esa realidad el alumnado puede entender que no todo es maravilloso (un apunte: resulta llamativo, y triste, que la visión que suelen tener nuestros alumnos sobre las islas sea muy parecida a la propaganda turística y mítica del Paraíso hecho realidad).

Dicen que, aunque no tengo tan claro esto, hay determinadas materias que no se prestan tanto a este partir del contexto (tampoco en Lengua y Literatura -asignatura que imparto- todo lo que se explica está directamente relacionado). Pero eso no quita -digo yo- para que como perspectiva explicativa siempre revolotee en nuestras mentes. (Aparte me cuestiono: si esto es como algunos plantean, ¿no será sospechosa la materia que imparten de cara a su utilidad en educación? ¿O es que, en realidad, como tales puntos no salen en el libro de texto usado costaría preparárselos?).




Igualmente, no veo nuestra educación al margen de una ética desde la que se ponga en funcionamiento. Ponía al principio una cita del filósofo de la educación catalán Joan-Carles Mèlich que decía: Eduquemos para que Auschwitz no se repita. Para mí esto está incluido en la perspectiva canaria en la que creo, es decir: eduquemos para que no vuelva a ver otra Conquista injusta en Canarias, eduquemos para que nuestras personas no sean explotadas injustamente, eduquemos para que nuestros abuelos sean respetados, para que no se cometan acciones injustas a nuestro alrededor y, por ende, en el mundo; para que no se maltrate a nuestra amiga concreta... Y la mejor forma de hacer esto es enfocándoles todo desde lo más cercano, desde lo que más les toca. La idea final que se vislumbra tras la educación desde la realidad concreta canaria no es más que ésta: mejorar la vida. Es imprescindible transmitir y enseñar para esto una conciencia histórica, desde todas las áreas, del contexto cultural desde el que se educa. Se trataría de crear conciencia de tradición, de hacerlos partícipes del pueblo en el que viven. Arraigarlos. Hacerles ver que los mayores, incluso los ausentes, tienen mucho que ver en cómo ellos son hoy. Descubrirles el sentido compartido de la vida humana: que no vivimos aislados, sino que casi todo lo que somos viene de una historia que los (y que nos) ha ido haciendo. Ser conscientes nosotros de este motivo, y hacerlos conscientes de ello, es lo que puede despertar el sentido de la responsabilidad, por cierto tan criticado hoy en nuestros jóvenes (¿por qué no se empieza a poner verdaderamente el dedo donde tiene que colocarse? ¿Por qué no se le echa la culpa a quien la tiene: los políticos y sus televisiones, los padres -nosotros mismos-, la sociedad adulta en general? ¿Hay que recordar que los jóvenes son, a grandes rasgos, resultado de lo que viven?).

Ahora, como al principio, vuelvo a problematizar: si algunos pensamos que estos contenidos son no sólo fundamentales sino imprescindibles a la hora de educar desde Canarias, ¿qué pasa con los que no comparten esta perspectiva? Más todavía: si las leyes educativas de Canarias dicen que estos contenidos deben llevarse a hechos en los centros, ¿alguien me dice, por ejemplo, la labor que ejerce la inspección educativa para velar por ello?

Claro que lo interesante y necesario sería cómo llevar a la realidad cotidiana actividades que tengan como fin las ideas anteriores. Variados son los ejemplos. Pero más que nada: tenemos toda la imaginación para ello. Sólo queda echarle tiempo. En cierta forma, y a pesar de mi discurso, quizás yo tan sólo sea un insignificante ejemplo de lo que se ha realizado.

Soy consciente de la labor que se puede hacer desde el área de Lengua y Literatura. No concibo la explicación de esta materia, como decía, al margen de la historia desde donde se tiene que entender. Quizás "la actividad" mayor que realizo, difusa si ustedes quieren, sea aplicar una coherencia diaria con respecto, por ejemplo, al tema de la diversidad lingüística. Desde este punto de vista, junto a las actividades concretas, nunca puedo olvidar que la idea principal de todo lo que se lleva a cabo en mis clases es el respeto que se debe tener hacia las variedades lingüísticas del idioma español. Si hay algo que me preocupa en ellos es esto: que no valoren su forma de hablar y, por ende, ninguna otra forma. Tratarles de explicar que eso es falso, que los canarios (como los mexicanos o los andaluces, como los castellanos o catalanes) hablamos diferente, que ni mejor ni peor que nadie... se torna tarea ingentemente dificultosa. Si tenemos en cuenta cómo llegan a la Secundaria, el corazón de uno casi se parte cuando oye la opinión que tienen de la modalidad lingüística que ellos hablan (¿y qué decir de lo que manifiestan muchos de los mismos compañeros docentes?). En este caso, después de dedicar dos o tres clases a hablar de qué es “Lengua Castellana y Literatura”, la primera actividad es ponerles en cuestión muchos tópicos históricos adquiridos a lo largo de su vida de estudiantes (la 2ª persona del plural y todo lo que conlleva; la utilización del sonido Z, el léxico canario, etc.). Pero -insisto- sin una coherencia a lo largo del año (si quieren, a lo largo de los cursos), en las actividades, en lo explicado y discutido, nada podemos conseguir. Esto me parece la “actividad” más necesaria.

En la parte de Literatura, todo se muestra más complicado. Si la literatura ha quedado relegada a los márgenes en el sistema educativo, imagínense la canaria. Les sorprende mucho, por poner algún caso, escuchar que nombres tan conocidos para ellos como los de Tomás Morales o Alonso Quesada son escritores que vivieron no hace mucho por las calles que ellos ahora pisan. Sólo con esta idea, ¿no se les despierta a ustedes infinidad de cosas por explotar, donde puedan apreciar la lengua literaria de nuestros escritores, amén de otros muchos aspectos y valores desde el sentido de la óptica que he expuesto?

Para acabar, la idea de lo que quiero exponer, todo esto nombrado sobre educación y Canarias, no lo vivo sólo porque hay que dar contenidos canarios; sino porque no creo que puedan ser educados de mejor manera que teniendo en cuenta estos principios. Es una necesidad que, en muchos casos, mejorará incluso los problemas diarios que solemos tener en los centros. Desde este punto de mira educativo, para mí es totalmente diferente (no sólo un matiz sin peso) educar teniendo en cuenta esto y no teniéndolo.



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Comentarios
Martes, 11 de Julio de 2006 a las 19:05 pm - Antonio Betancor

#09 Contenidos Canarios: Cuando aclaramos no debemos sembrar más dudas.

Pues no creo que tengamos que cuestionarnos a estas alturas quien está a favor y quien en contra de los “Contenidos Canarios”. Eso ya está decidido un si para los contenidos y encima la normativa educativa de Canarias lo recoge. Poco vamos a hacer si volvemos a los interminables debates para justificar lo que la normativa deja claro. Aquí no vale jugar y manejar lo que dice la Ley, lo del 35% no es argumento para controlar lo que se está haciendo en las aulas ya que la Ley (y ahora hablo de la LOE) dice: Los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas requerirán el 55 por ciento de los horarios escolares para las Comunidades Autónomas que tengan lengua cooficial y el 65 por ciento para aquellas que no la tengan (nuestro caso). Y planteo aquí lo de la nueva ley de educación porque todavía están elaborándose los decretos de currículo que en definitiva incorporarán ese 35% que diferencia el currículo de Canarias de otras Comunidades.

Parece que algunos siguen desviando el tema a lo normativo, que como siempre dará la razón a la administración, porque bien se cuida para que sus actuaciones tengan justificación dentro del marco legal que se ha creado.

Quiero retomar las palabras de Perera: ¿creo de interés educativo tener en cuenta el contexto canario? Todos los que respondan si estarán dentro de la “legalidad” y los que digan no también. El problema se plantea cuando son muchos los que contestan no (creo que todos responden si).

Y ahora sin enredos normativos, me gustaría que los responsables de los programas de Contenidos Canarios nos aclaren porque se dice en el encuentro de Lanzarote que se ha hecho muy poco y porqué seguimos “en obras” desde el año 93.Aquí, desde mi humilde opinión, hace falta información clara y publicidad y que el debate sirva para que se replanteen las “borrosas” líneas de actuación que se han seguido hasta ahora.

Lunes, 10 de Julio de 2006 a las 20:34 pm - I. G.

#08

No sé si alguien sabe el correo electrónico del Consejero de educación para remitirle el escrito.

Felicidades.

Lunes, 10 de Julio de 2006 a las 03:34 am - Jorge Granados Blanco

#07 Al señor Acevedo, solo decirle que creo que has malinterpretado o mal entendido mis palabras, no he dicho que el folklore de otros pueblos no se deba de atender, e incluso de observar y absorber, pero a lo que yo me refería que por desgracia en el futuro como esto siga asi nuestro folkore seran las de otros sitios, cosa que ya ha pasado, esta pasando y pasará, y no el de aqui. Cuando yo nombro la palabra foklore no me refiero a nada en particular, y si a todo, ya la palabra en cuestion para mi tiene un significado mas amplio, cuando hablo de folklore, me refiero a todo lo que la palabra conlleva, costumbres y tradiciones de un pueblo.

No digo que las costumbres que ahora llegan no esten bien, o que si lo esten, ya que no soy quien para ir juzgando ese tipo de cosas, pero si me parece lamentable, que un gran porcentaje de la juventud canaria, le preguntes si saben diferenciar una isa de una folia, o un traje de una isla a otro de otra isla, y no tengan ni idea, por poner un ejemplo, o de donde proceda la cultura canaria en general, o nuestras señas de identidad, pero en cambio si sepan de donde es marc anthony, de donde eran sus padres, de que pais procede, y algunos hasta la talla de calzoncillos que lleva, con esto no quiero decir otra cosa, que lo que ya dije en las lineas anteriores, que en los centros de enseñanza canario debería de existir una preocupación mayor por la cultura canaria, ya desde el mismo profesorado, o desde la consejería, que si fuera desde este segundo, sería mucho mejor, porque ya esta bien, creo yo, que los partidos politicos, y los políticos nos esten vendiendo todo el dia, estamos luchando y haciendo por canarias, para seguir ahí en la brecha, y luego cuando hay que fijar nuevas metas en la educacion y la enseñanaza canaria, es preferible traer nuevas cosas de fuera, que ya otros paises han desechado, bien por que no funcionan, o porque estan obsoletas, y instaurarlas aqui como super innovación.

Y ya para terminar, hay que aprovechar esa caja tonta que tanto promociona, ( por si no saben el que es, TELEVISIOR ), y en vez de sacar videos musicales, que manden mensajes de promoción a la cultura canaria, y dibulgación a la cultura canaria, que apoyen lo proyectos y estudios, publicaciones, que por suerte o por desgracia, todo lo que machacan en la caja tonta, siempre termina por gustarle al que lo ve, y si no le gusta lo medio convence y apuesta por ello.

Espero no haberme enrollado mucho.

Un saludo.

Sábado, 08 de Julio de 2006 a las 18:15 pm - Antonio Betancor

#06 Pues gracias por dedicar un pizco de tiempo a contestar los comentarios. En el comentario que hacía quería que se entendiera que también es innovador cuestionarse lo que se está haciendo, darle publicidad y mejorar en la medida de lo posible, lo que no puede ser es que entres en la página de la Consejería de Educación y las referencias de los programas de contenidos canarios se haya quedado atascadas en el año 2005. Esto recuerda los primeros pasos en INTERNET cuando casi todas las páginas estaban “en obras”. Pues si algunos no pueden con esos proyectos que den paso, para que como mínimo se plantee lo hecho hasta ahora. Todavía no he visto publicadas las reflexiones sobre el Encuentro de Lanzarote, por cierto dudo que muchos sepan que es eso del Encuentro de Lanzarote, como siempre la publicidad y la información parece que no es el fuerte de los responsables, por algo será.

Sábado, 08 de Julio de 2006 a las 14:15 pm - José Miguel Perera

#05 Para empezar, gracias a las personas que comentan por dedicar parte de su tiempo a este texto.

Con respecto a lo que dice Granados, me resulta grato escuchar que recibiste nociones de Canarias cuando estudiabas. El problema, o eso es lo que a mí me parece, es que hoy en día las nociones de Canarias para el alumnado en las diferentes materias, si bien han aumentado no creo que lleguen a los mínimos que algunos desearíamos. Date cuenta de que si no hay un libro de texto con contenidos canarios incluidos (y ya hay algunos, aunque deberían ser todos), chunga está la cosa. Buena parte del profesorado canario carece de esos conocimientos aunque, paradójicamente, vive diariamente en sus alrededores. Esa es mi impresión.

Y el problema aquí radica en que, dentro de las estructuras sociopolíticas y educativas en las que estamos y hemos estado, lo canario no ha sido pan de cada día, como yo creo que debería ser (si esto no se comparte, pues aquí no hay debate posible: porque yo parto de esta premisa clara). Como diría un amigo: CANARIAS ES UNA OPTATIVIDAD en los sistemas educativos, incluso en buena parte de los estudios universitarios (o sea: en última instancia, yo como canario soy optativo...). Así que no sólo hablamos de una deficiencia de antiguos profesores, sino yo diría (aunque no es igual) de los más jóvenes también.

Por otro lado, lo que intentaba decir en el texto es que la preocupación por lo canario es algo de raíz, de convencimiento, incluso algo que debería ser normal, sin ningún tipo de rasgaduras... Quiero decir: debería ser moneda común que la gente, como en tantos sitios, aprenda su realidad, y a partir de su realidad, o junto a ella, toda la realidad mundial. El problema entonces está en que hay gente que no cree que su realidad inmediata histórica y de proceso vital sea Canarias, o el pueblo y la familia donde vive; sino en un no lugar que no se sabe muy bien dónde está situado.

Con lo que entonces entramos en la legalidad educativa de Canarias y se nos dice que hay que dar creo que es en torno a un 33% de contenidos canarios en cada área. Pero si decíamos que existe una deficiencia amplia sobre estos, ¿qué hace el profesorado? Y más: qué hace la institución educativa y política no ya para procurar que esos contenidos se den (y no hablo ya de coerciones y cosas por el estilo: sino de algo que ayude, que aconseje; no una inspección tajante), sino para que el profesor aprenda lo que no sabe, se preocupe por lo que es importante (por lo menos para mí y, en teoría, se supone que para la Consejería, pues nos obliga a dar eso), fomente todo eso...

Ofrecer materiales está bien; ¿pero para qué los quieres si a muchos no les nace eso de los 'contenidos canarios'? ¿Si no cree que ello sea importante, en muchos casos...?

Por eso digo que de fondo hay un problema nada fácil de solucionar, pero que hay que solucionar, o al menos mejorar.

Claro que se necesita sabia nueva siempre, en todos los ámbitos; e igualmente en la institución educativa canaria. Ahora, que yo personalmente tenga proyectos innovadores diría que no: pero sí digo que hay que echarle tiempo a esto, y saldrán. Sobre todo, como creo leer en las palabras de Betancor, por parte de la gente que precisamente se le paga para esto.

Y el interrogante es el que planteas: pasados estos años, ¿qué hemos conseguido instaurando legislativamente algunos aspectos (porque son solo algunos) de la realidad cultural canaria? ¿Qué se ha conseguido? ¿Existe realmente preocupación por parte de los que mueven el cotarro? Ese era uno de los temas que se planteó en una de las mesas en el Encuentro de Lanzarote, y las conclusión que flotaba era que 'muy poco'.

Que hay muchas cosas por ahí haciéndose es seguro. Que se tienen que hacer más, también es seguro. Que no hay una solución, sino quees algo más complejo, también. Que hay que exigir a la administración el total apoyo en todo ello, también. Que hay gente, coordinadores y responsables, que trabajan en pro de estos contenidos, sí. ¿Que se puede hacer más? No: HAY QUE HACER MUCHO MÁS. Y que, por lo general, con todas las excepciones que se quieran, al político de turno sólo le interesa vender, figurar en las fachadas... Pues totalmente de acuerdo. Vamos, se gún se ve...

Y si no nos ofrecen lo que deberían ofrecernos para determinados proyectos o cosas por el estilo, pues tengo por seguro que lo haré sin reconocimiento y apoyo, como dices. Aunque es verdad que no sería lo deseable.

Saludos.

Sábado, 08 de Julio de 2006 a las 11:46 am - Antonio Betancor

#04 Una papa caliente para la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y su Programa de Contenidos Canarios. Y ahora algunas preguntas: si como dice en su página de inicio, el Programa de los Contenidos Canarios nace para facilitar a la comunidad educativa los medios, instrumentos y condiciones para una incorporación efectiva y coherente en las aulas de los contenidos canarios ¿no es hora de hacer balance? Parece que el señor Perera tiene ideas renovadoras e innovadoras, pues será el momento de renovar para que estos programas no sigan atascados en los despachos. ¿Por qué en el pacto por la Educación ( otro tema para la reflexión) no se asume un compromiso por la incorporación de estos “contenidos canarios”? Seguramente la respuesta la encontramos, como casi siempre, en los incansables, los innovadores, los insignificantes ejemplos que siguen y seguirán trabajando sin reconocimiento ni apoyo, porque seguramente es “su forma de vida”.

Sábado, 08 de Julio de 2006 a las 02:27 am - Luis Acevedo

#03 De acuerdo con el autor. Sólo decirle al señor Granados Blanco que el folclore que hoy oímos no surge espontáneamente sino que es resultado de la adopción de 'modas' y 'costumbres' de otros lares y países. Por tanto, sería deseable que aquellas influencias culturales inevitables que se vayan a producir, lo hagan siendo asumidas por una sociedad que se conoce lo mejor posible así mismo y al resto del mundo. De tal forma, que al folclore actual, no le acabe pasando como a nuestro bagaje cultural prehispánico tan menospreciado por los poderes de turno

Viernes, 07 de Julio de 2006 a las 12:02 pm - Jorge Manuel Granados Blanco

#02 Perera he de decir que te has lucido con esta reflexion, tienes toda la razon, que antes de aprender hay que respetar y conocer antes de hablar, y luchar por enseñar nuestras cosas al mismo tiempo que se enseñan las de fuera, yo también creo que eso ayudaría mucho a la educación en Canarias, que bajo mi punto de vista cada vez esta peor, y nadie sabe el porque, yo no hace mucho que deje de estudiar ( me refiero a enseñanzas obligatorias) y si noto en la gente joven el bajon cultural y de formación personal que tienen, cada vez es mas degradado y peor.

Estaría bien que volviera la enseñanza anterior, donde te daban tanta caña en las aulas, que sin quererlo aprendias, siempre tendré el recuerdo, que en el IES GUíA I, cuando en otros institutos, en 3º de BUP se daba historia de España. aqui se daba a la vez que te enseñaban la prehistoria en España, también te enseñaban la prehistoria en Canarias. Asi además de hacerse más ameno el estudio, tenías un conocimiento doble de la historia de tu país, y a la vez la de tu tierra. Que al fin y al cabo es nuestra seña de identidad, y lo digo sin pensar en nacionalismo, por que al fin al cabo, y ya para terminar, si esto no cambia el folklore que llegara a nuestros descendientes por desgracia como esto siga asi, sera la musica que hoy se escucha,y las costumbres que nuestra sociedad esta heredando desde otros paises, como el reageton, el mundo tuning, y todo lo que vamos cogiendo de otras culturas olvidandonos de la nuestras.

Jueves, 06 de Julio de 2006 a las 08:34 am - A. Henríquez

#01 Iluminadora reflexión.

Antonio