Revista nº 916
ISSN 1885-6039

I Jornadas sobre la Tunera y la Higuera

Domingo, 08 de Octubre de 2006
Redacción BienMeSabe / Desarrollo Rural
Publicado en el número 125

En San Miguel de Abona, el próximo 30 de octubre.


Si observamos el paisaje rural del Sur de Tenerife es fácil percatarse de la existencia de tuneras e higueras diseminadas por doquier. Estos son vestigios de una época en la que estos cultivos jugaron un papel muy importante en la economía insular, sobre todo a lo largo de los siglos XIX y XX.

La tunera es originaria de América y fue introducida en las Islas Canarias a raíz del descubrimiento de este continente. La higuera por contra es el único frutal que existía en Canarias antes de la conquista. Existen evidencias arqueológicas que demuestran que los higos de leche eran consumidos por los aborígenes canarios en la época de la preconquista.

Es a partir del primer tercio del siglo XIX cuando se inicia el cultivo en masa de la tunera en el sur de Tenerife. Son las Sociedades Económicas De Amigos del País las impulsoras de este proceso, movidas por el deseo de buscar en el cultivo de la cochinilla una alternativa para el desarrollo de la empobrecida economía insular. La cochinilla, utilizada como tinte natural para la industria textil, se recolectaba, se secaba al sol y se enviaba a destinos tan distantes como Inglaterra, el Extremo Oriente o los Estados Unidos de América.

Las economías de algunos municipios sureños como Granadilla de Abona, San Miguel de Abona o Guía de Isora experimentaron un auge muy importante al amparo del comercio de la grana. Esto fue así hasta el primer tercio del siglo XX, donde la aparición de los colorantes sintéticos provocó la caída de la cotización de la cochinilla en los mercados internacionales, llevando posteriormente al abandono de su explotación.

El secado de los frutos de la tunera y la higuera también fue muy importante para el sustento de la población insular en los años de mayores penurias y dificultades económicas. Así, los frutos se recolectaban en verano y eran consumidos frescos en el momento, o bien se secaban al sol o en hornos, los de la tunera previamente pelados, y se almacenaban para comerlos más tarde en invierno, cuando la escasez de alimentos era mayor.

Los frutos frecuentemente se utilizaban como moneda de cambio. Así, en el Sur de Tenerife, los higos pasados se daban en trueque a cambio de pescado de la zona, castañas o lechones procedentes del norte de la isla. En ocasiones, parte del pago a los peones de las fincas hacía con los frutos de la tunera.

El Área de Aguas y Agricultura del Cabildo Insular de Tenerife, consciente del importante papel que en el pasado jugó los cultivos de tunera y la higuera, organiza junto con el Ayuntamiento de San Miguel de Abona las "I Jornadas sobre la Tunera y la Higuera", las cuales tendrán lugar del próximo 30 de octubre al de noviembre en el salón de actos del museo Casa El Capitán de San Miguel de Abona.

El objetivo de estas jornadas es doble. Por un lado rendir tributo a los agricultores que hicieron posible y mantuvieron estos cultivos, los cuales contribuyeron al sustento de personas y ganado durante mucho tiempo. Por otro, dar una visión de las posibilidades presentes y futuras de los mismos, de tal forma que estas sirvan con punto de encuentro de todas aquellas personas con las mismas inquietudes, para lograr crear un grupo de trabajo que estudie las posibilidades de transformación y comercialización de los diferentes productos que se pueden obtener tanto de la higuera como de la tunera.

Más información: Oficina de Extensión Agraria y Desarrollo Rural de Granadilla de Abona.

Teléfono: 922 77 44 00 / 04 / 05.


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