Revista nº 843
ISSN 1885-6039

23 años sin Alberto-José

Domingo, 01 de Julio de 2007
José Guillermo Rodríguez Escudero
Publicado en el número 163

Autodidacta en su formación artística, en sus obras - ceñidas a los cánones académicos- cultivó el retrato, los bodegones, la pintura religiosa, las marinas, etc. Era un apasionado de la historia de La Palma y un minucioso investigador de nuestro pasado, de las fiestas populares y las tradiciones. Unos completos trabajos que han sabido potenciar y difundir de manera ejemplar los valores culturales de su Isla. Unas publicaciones que, en su mayoría, vieron la luz en la prensa provincial, para el deleite de todos los ciudadanos y no sólo de una minoría intelectual.


En la vida ocurren casos que nos parecerán siempre que no podían haber sucedido sin haber alguna ley ni razonamiento explicable. Sólo son factores espirituales los que nos hacen pensar así y es esto lo que nos ha sucedido a los que en vida conocimos a Alberto José Fernández. Nos parecía que no podía desaparecer de esta vida terrena. En el carácter de Alberto-José concurría el artista, el conversador ameno, el que distraía a los que íbamos a acompañarle en el lecho del que nunca se levantaría...”
Manuel Poggio y Sánchez

Nacido en Santa Cruz de La Palma el 22 de julio de 1928, fue hijo de Maximiano Fernández de Armas y de Juana García Fernández. Un polifacético artista que sintió desde su niñez una señalada inclinación hacia la pintura y el dibujo.

Su juventud estuvo muy marcada por el entorno familiar. Las enseñanzas de don Felipe Felipe Afonso tuvieron amplia repercusión en la personalidad artística de Alberto-José. Así, éstas se reflejaron bien temprano en el uso magistral del dibujo y, como dijera Garrido Abolafia, “en un sentido innato de la proporción y de la estética, así como un amor, vocación vital a la postre, por el Arte en todas sus manifestaciones”.

Autodidacta en su formación artística, en sus obras - ceñidas a los cánones académicos- cultivó el retrato, los bodegones, la pintura religiosa, las marinas, etc. Era un apasionado de la historia de La Palma y un minucioso investigador de nuestro pasado, de las fiestas populares y las tradiciones. Unos completos trabajos que han sabido potenciar y difundir de manera ejemplar los valores culturales de su Isla. Unas publicaciones que, en su mayoría, vieron la luz en la prensa provincial, para el deleite de todos los ciudadanos y no sólo de una minoría intelectual. Entre ellas predominó su buen quehacer en el tema artístico-religioso. Muchas horas de investigación que era difundida con gran asiduidad en la prensa, muchas veces conjuntamente con su primo Jaime Pérez García (éste, cronista oficial de la ciudad, dedicó a su memoria una de sus obras: la “Calle Trasera de Santa Cruz de La Palma”). Constituye un estudio de inevitable referencia para el conocimiento e interés del patrimonio histórico artístico de La Palma. Sería preciso y necesario que todo este trabajo fuese recopilado en un mismo libro.

Su tarea ordenadora de sistematización documental, su rigor al tratar las fuentes, su prudencia interpretativa, así como sus aportaciones históricas marcan un antes y un después en la historiografía insular”.
Fernando Gabriel Martín Rodríguez

Artículos publicados en la prensa periódica fueron, por ejemplo:

«La Esclavitud y Hermandad del Santísimo Rosario. Fiesta de la Naval»
«Notas históricas de la Semana Santa en Santa Cruz de La Palma»
«El Señor de la Portería»
«Semana Santa en Los Llanos de Aridane»
«Historia de Las Nieves»
«Semana Santa en la Villa de San Andrés y Sauces y otras noticias histórico-religiosas»
«Apuntes históricos: San Sebastián»
«Notas históricas de La Palma: San Telmo»
«Santa Lucía (Puntallana), su historia y festividad»
«Ermita de Nuestra Señora del Carmen»
«Historia de Breña Baja»

El arte llenaba su vida. El Museo de Arte Sacro anexo al Real Santuario de Las Nieves fue una de sus obras predilectas que fue especialmente valorada. Trazó su fachada (a tamaño natural), las vitrinas expositivas, la cubierta… Lamentablemente aún no está abierto al público. Poggio nos decía en la prensa local que había volcado en él su arte y la fe del corazón. Otra de sus obras maestras fue la fachada de la sede de la Sociedad “La Cosmológica en la trasera de la Parroquia Matriz de El Salvador. Para ella adoptó la composición y los elementos definitorios de la arquitectura tradicional palmera. Pudo verla terminada y “no se puede pedir más armonía dentro del estilo canario”. No pudo admirar, sin embargo, la magnífica restauración (bajo su dirección) del Palacio Salazar de la Calle Real, ni tampoco el Museo Insular en el recinto del extinto convento “Real de La Inmaculada Concepción de Nuestra Señora” - antiguo cenobio franciscano que pronto cumplirá 500 años de existencia- , ambas obras destinadas a fines culturales. No pudo cumplir otro sueño, esta vez en el edificio noble de la Plaza de España donde se alberga el Centro Asociado a la UNED.

Eran conocidas las tertulias vespertinas y nocturnas en su casa de la Calle Trasera de la ciudad. Como todo buen anfitrión, gustaba agasajar a sus invitados con comidas y azucarados postres palmeros. Según sus allegados y contertulios, era altamente valorada su conversación, llena de tino y sabiduría. En estas reuniones, según Galante Gómez, “se hablaba de todo se discutía por todo y se sentía por todo”. De pícara y vivaz mirada, dialéctico y embrollador con la palabra, nuestro culto y hospitalario vecino era un gran dominador de la palabra, divertido y humorista, sagaz para entresacar, hábil para eludir y buen cultivador de la ironía. Era anfitrión de todos los historiadores del arte que venían a La Palma en busca de conocimientos, información, etc. Era el referente para cualquier tema palmero y hacía que su pasión se consolidara en todos y cada uno de sus invitados.

Esa gran casa está llena de palabras, de presencias, de momentos imborrables. Las conversaciones podían durar hasta que el sol aparecía por el horizonte, que veíamos por las ventanas que dan al mar. Era el reino de la palabra, de la comunicación plena, y en los momentos donde tocábamos el resorte de la nostalgia surgían sus recuerdos de juventud o de su madre…”
Fernando G. Martín Rguez.

Precisamente este profesor que firma el párrafo fue guiado por todas las ermitas e iglesias de La Palma así como por las colecciones de arte privadas de mano de Alberto-José de quien aprendió y disfrutó muchísimo. Así era nuestro investigador, frenético, incansable, que amaba enseñar las entrañas de su Isla y sus tesoros. Esta generosidad fue compartida por numerosos universitarios que se desplazaban a La Palma: “Alberto José fue el puente de unión entre la Universidad de La Laguna y sus jóvenes investigadores”. Su relación con dicha entidad era muy estrecha y ayudaba a estos estudiosos mediante brillantes orientaciones y documentación inédita. Ya no se concebía un viaje a La Palma sin contar con él. Esta misma entrega la tuvo años más tarde con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (entonces politécnica), especialmente con la Escuela de Arquitectura y de la Historia del Arte.

En cuanto a su obra pictórica, se aprecia una preferencia por el trazo firme y lineal resuelto por medio de composiciones bien equilibradas. Después de sus pequeñas primeras obras como un exquisito paisaje marino de Garafía, Alberto-José probó con el género del retrato. Galante nos informaba de que “son óleos con fondos de colores neutros, acentuando de esta manera el protagonismo de los homenajeados, todo ello en la tradición del retrato clásico del siglo XIX”. El mismo profesor nos relacionaba en un artículo cómo destacaba en este capítulo los retratos de sus bisabuelos o el de su prima María de los Ángeles Pérez García. Entre los bodegones y naturalezas muertas, el artista sintió una especial predilección por una delicada rosa blanca en un vaso sencillo que regaló a su sobrina política un día de su onomástica. También para su primo - el decano de los cronistas oficiales de Canarias- don Jaime Pérez García, realizó el cuadro más grande dentro de esta temática: bodegón con jarrón, concha y caracol. Otra de sus grandes obras es el enorme óleo cuyo tema es el combate de dos galeones en un embravecido mar que se custodia en la Casa Cabrera. También pintó un cuadro de los Reyes Católicos que fue robado de una exposición que tenía lugar en el Museo Naval (Barco de la Virgen).

Mención aparte en este capítulo merece destacar su producción religiosa, como reproducciones de la Virgen de Las Nieves y de la Inmaculada Concepción. La primera –“vera efigie”- es considerada la más importante obra de este apartado. Un excelente óleo donde destacan con gran precisión de detalles las telas y joyas que la arropan. Dedicó el trabajo a su abuela Enriqueta Fernández González de García Massieu. En la rúbrica aparece también la fecha: 3-5-1955. Así mismo, es obra suya el retrato del obispo García Jiménez – fundador de la Bajada de la Virgen en 1676 – en cuyo cuadro incorporó una imagen de la “Morenita” y de San Miguel (inspirado en el arcángel barroco de Breña Baja).

Su labor abarcaba muchos ámbitos del arte y la cultura. También logró diseñar con gran destreza y habilidad numerosos dibujos de calados en mantelerías, muebles, joyas, platería, etc. Ayudado por su gran amigo Felipe Henríquez Brito, dibujo juegos de cama, encajes de mantelería, juegos de té… Unos ornamentos a base de motivos florales, vegetales y geométricos. Un modelo que fue ampliamente difundido fue el conocido como María la de todos. Al igual que todos los demás “cisnados”, éste cambiaba de calidad según la tela, la bordadora, el hilo, etc. porque las mantelerías se hicieron muchas veces. Recordemos que también llegó a ser el director del taller de costura de diferentes Bajadas de la Virgen.

En cuanto al diseño de muebles, su actividad creadora parecía no tener fin. Fue muy admirado el espléndido conjunto que diseñó para la familia Lugo Castillo- Olivares en Buenavista (dos consolas, una mesa comedor de estructura elíptica y un aparador) así como la vitrina que tenía en su vivienda. Su estilo llegó a denominarlo como “barroco francés”, inspirado –tal vez - por las revistas gráficas que a menudo consultaba.

Obra suya también fue un numeroso catálogo de diseños de metales preciosos, como gargantillas y broches. Un ejemplo fue la reproducción del escudo del Tenisca en oro y perlas colgantes que el club deportivo donó a su Patrona, la Virgen de Las Nieves. También obra suya fue el diseño de la excepcional peana de plata repujada de la custodia procesional del Corpus de El Salvador.

Realizó numerosos diseños para conmemorar diversos actos de la Bajada de la Virgen. Por ejemplo, el vestuario para el Minué – tanto masculino como femenino-, o la caseta y los atuendos de los Enanos cantantes de la Loa a la Virgen, antes de su mágica transformación. Se pudieron contemplar en la exposición que tuvo lugar en el Palacio Salazar de Santa Cruz de La Palma entre el 13 y el 30 de septiembre de 2004. Fue organizada por la Sociedad de Estudios Generales de la Isla de La Palma para homenajear al polifacético artista cuando se cumplían veinte años de su fallecimiento. Allí se expusieron los miriñaques de las damas y las casacas de los caballeros, ejecutados en finas telas cuajadas de lentejuelas. Otro de sus diseños fue el escudo de la ciudad que aún hoy en día se siguen colocando en las puertas delanteras de los taxis.

Participaba directa o indirectamente en todas las fiestas de la ciudad y también de la Isla. Amaba los villancicos de “los divinos” de la capital y el “nacimiento” de Las Nieves ante el altar mayor. La Semana Santa era también muy especial en su vida y participaba en todas las procesiones. Cuando alguna de ellas pasaba bajo su casa de la Calle Trasera, siempre se le veía en su ventana. Era casi una pieza más de la estampa que no podía faltar. También en las Fiestas de Las Nieves, de la Concepción del Risco, del Señor de El Planto, de La Encarnación y de La Luz y San Telmo de la capital, San Pedro de Breña Alta, Santa Ana de Breña Baja, el Corpus de Villa de Mazo, El Sagrado Corazón de El Paso, y así un largo etcétera. Su presencia en todos los festejos hacía que se empapara de esa magia que luego transmitía tan bien, tanto en forma escrita como verbalmente en sus lecciones magistrales. Disfrutaba con los polvos de talco en “los Indianos” cada lunes de Carnaval… era un amante y gran apasionado de las fiestas palmeras. Sobre todo, de su Bajada de la Virgen, manifestación festiva por excelencia en La Palma. Cantaba, y con “muy buen oído”, las letras de los “Carros Alegóricos y Triunfales”, de la “Loa” a la Virgen, de los “Enanos”…

Recordemos que para la Bajada de 1945, los que gestaron la magnífica idea del “Minué” fueron, junto con Alberto-José, Argelio Pérez Algarrada, Álvaro Rguez. Fernández, Celestino Cabrera, Ezequiel Pastor Cuevas Cabrera y Celio Díaz. Encargaron al músico palmero Luis Cobiella Cuevas – primer Diputado del Común de Canarias - la composición la música y el texto de un ballet inspirado en los jardines palatinos de Versalles.

El profesor Galante también nos informa de que Alberto-José también se atrevió con diseños para utensilios de carácter industrial, como algunos faroles que aún existen en su vivienda: “estos son de estructura poligonal con láminas metálicas en forma de perillones torneados y guarnecidos entre hojas de acanto, cuyos cristales están adornados a base de óleos y motivos vegetales en vibrantes colores de tintes oros, azules y rojos”.

En el apartado de las restauraciones de obras históricas - que ejecutó con gran delicadeza, sin alterar contenidos o perjudicar a las piezas – es interesante reseñar las pinturas de óleos sobre lienzo, como el espléndido San Felipe Neri, actualmente colgado junto al retablo de la Milagrosa (en la nave colateral del Evangelio de El Salvador). O también los magníficos y antiguos exvotos marineros: el de la capilla del Rosario (iglesia de Sto. Domingo, el más antiguo de España) y los del Santuario de Las Nieves (entre ellos el segundo más antiguo del país); una Santa Elena (propiedad de los herederos de la familia Castillo Olivares y Sotomayor); un Santo Domingo y la Virgen del Rosario (colección propia); los Desposorios de La Virgen (Santuario de Las Nieves), un San Antonio (pintura sobre lienzo propiedad de don Felipe Henríquez Brito). Así mismo restauró esculturas, como la Virgen de La Salud (de la parroquia de Montserrat de Los Sauces, antiguamente del convento de La Piedad de San Andrés). Se considera esta última como la actuación más afortunada “en la que aplicó un esmerado estofado y recuperó la policromía original de la talla”.

Fue también el inspirador del Belén napolitano que inició en el mismo Santuario el actual rector y fue el autor del dibujo del precioso bordado en oro del dosel de la Patrona palmera – realizado en el monasterio del Císter de Breña Alta – sobre terciopelo encargado en París. Por cierto, vistió a la usanza hebrea a las más antiguas figuras del Nacimiento del Santuario, hasta entonces revestidas con los trajes típicos de La Palma.

Fue alma de varias exposiciones de arte sacro dentro y fuera de la ciudad. Muy recordada fue la del Congreso Eucarístico Arciprestal de Santa Cruz de La Palma, por ejemplo. También fue inspirador y gestor de diversas donaciones artísticas al Santuario Real hechas por instituciones, familias y particulares.

Entre estas restauraciones efectuadas con cariño y celo, por ejemplo, se recuerda la de la imagen de la Virgen de la Luz, patrona de la Villa de Garafía. En su taller – de puertas abiertas- el artista recibía la visita de numerosos curiosos que acudían a ver la talla con sus nuevos ropajes. Con un grupo de amigos y colaboradores, él mismo la llevó a la parroquia norteña para presentarla tras su actuación.

También restauró – aparte de numerosos abanicos antiguos - la decoración de la cubierta de la ermita de Las Angustias (concluida más tarde por Isabel Santos, restauradora del Cabildo Insular) y las tres hornacinas del altar mayor de la parroquial de Los Remedios, templos ubicados en Los Llanos de Aridane. Actuación suya en otra ermita, ahora en la capital, fue el diseño del nuevo campanario en piedra de la parroquia de Candelaria de Mirca, aprovechando su restauración.

Tiene publicado un libro titulado Real Santuario Insular de Nuestra Señora de Las Nieves (Everest, León ,1980) declarado de “interés turístico” por la Secretaría de Estado de Turismo, por resolución de 16 de marzo de 1981. En esta magnífica obra, Alberto-José plasmó su amor por la actividad investigadora. Fue presentado en 1980 en Santa Cruz de La Palma por su gran amigo y maestro, el también palmero don Juan Régulo Pérez. Fue fruto de muchas horas de estudio, de consulta de archivos y documentos históricos de gran valor. Ha sido un referente imprescindible para conocer a fondo el primer Santuario nombrado en Canarias. Un brillante y exhaustivo libro que ha recibido el elogio de propios y extraños a través de los años.

Como curiosidad, sirva decir que su – nuestra - amada Virgencita de Las Nieves sólo se le viste con el llamado “traje de duelo” -confeccionado en valioso terciopelo de seda morado bordado en hilos de oro fino con ornamentación floral de mediados del siglo XX - en establecidas ocasiones excepcionales: con motivo del fallecimiento del Jefe de Estado (sucedió con Francisco Franco), del Papa (ocurrió con Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II), del Obispo de la Diócesis, del Párroco del Santuario (Andrés de las Casas Guerra), del Capellán de Honor de la Virgen (Luis Van de Walle Carballo) y, como decisión extraordinaria, se revistió con motivo del fallecimiento de Alberto José , persona muy vinculada a la Virgen y al Santuario, con el que siempre mantuvo una estrecha colaboración. Recordemos que durante muchos años corrió a su cargo el aderezo de la Sagrada Imagen y con absoluto desinterés hizo multitud de diseños y asesoró en temas histórico-artísticos a los responsables del templo. Esto sucedía con los tres últimos párrocos: don Antonio Pérez Hernández (hasta 1958), don Andrés de las Casas Guerra (hasta 1970) y don Pedro M. Francisco de las Casas (hasta 1984). Como anécdota diremos que estos dos últimos sacerdotes – miembros de la misma familia –vivieron en la misma calle que Alberto-José, muy cerca de su casa. La frecuentaban para hacer encargos para el Santuario, para pedirle consejo sobre materias histórico-artísticas, para recrearse con su polifacética actividad cultural o, simplemente, para cultivar una respetuosa y sincera amistad.

Así mismo, fue un desinteresado colaborador de sucesivos párrocos de El Salvador en asuntos relacionados con la ornamentación del templo, los Monumentos del Jueves Santo y de la preparación de los tronos para las diversas procesiones. Ocurría esto desde la época del inolvidable don Félix Hernández Pérez.

Precisamente para él era una jornada muy especial e íntima el momento de la muda del traje de la “Morenita” y luego su enjoyado. Con gran calma, emoción y seriedad, el devoto maestro cambiaba las vestiduras de diario a las festivas. Esta ceremonia tenía lugar antes de la onomástica de la Virgen cada cinco de agosto, o en mayo en las Fiestas de Las Madres – fue su creador junto con el Santuario y los Coros y Danzas de La Palma-; y por supuesto antes de las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen. Las ocho o nueve horas que tardaba Alberto-José en cambiarle los ropajes y en engarzar una a una todas las riquísimas joyas en el manto triangular, lejos de agotarle, esta lenta y solemne ceremonia lo sumía en un estado de emoción y felicidad tal que su rostro irradiaba algo especial. Así lo decían quienes tenían el privilegio de ser testigos del acto.

Entre otros muchos obsequios, muestra de su gran generosidad y altruismo, Alberto-José legó a la Virgen un espléndido rosario, un busto de Cristo Yacente (s. XVII), una Magdalena, el rostro de la Virgen de la Soledad, etc.

En 1975 Nuestra Señora de Las Nieves -con motivo de su Bajada Lustral- estrenó un pesado y precioso sillón de viaje (el actual) – una gran urna rematada por una corona real - tallado por Pedro Daranas Roque, dorado por Fernández Molina y diseñado por Alberto-José Fernández García. Fue autor también del templete de la Loa en la Bajada Lustral así como de la escenografía del Minué y del Carro Alegórico y Triunfal. Otras muestras de cómo su nombre quedará para siempre ligado a la “Negrita”.

Amaba también la música y la primavera. López García nos decía que nuestro artista era “la persona que la sociedad necesita para que el arte no muera”. Le gustaba admirar la naturaleza de La Palma – su gran pasión- y se recreaba e inspiraba viendo la tierra vestida de verde y engalanada de flores. Quedaba extasiado al oír ópera en el Teatro Circo de Marte o en el Guimerá, o en cualquier otro lugar dentro y fuera de su querida Isla, y también a las orquestas procedentes de lejanas y grandes ciudades. Dotado de gran oído musical, tenía una cálida voz con la que muchas veces interpretaba arias de ópera o motetes del Padre Díaz mientras pintaba, restauraba o diseñaba.

Alberto-José fue un auténtico dinamizador de la actividad cultural, desarrollando una intensa labor en la creación artística y en la investigación científica. Disfrutaba con la belleza y ésta lo inspiraba. Francisco Galante escribía que “perteneció a una cultura en extinción en la que se valoraba la ilusión por descubrir nuevos mundos, la transparencia y la honestidad por el trabajo bien hecho y, sobre todo, la generosidad y el sentido inmutable y permanente de la amistad.”

López García también nos informaba de que a este cordial humanista le preocupaba constantemente el acontecer insular. Recuerda en su artículo cómo se disgustaba ver el estado de abandono del Castillo Real de Santa Catalina, El Castillete. Defendía esta fortaleza con entusiasmo, especialmente por su vínculo a la figura de Anselmo Pérez de Brito, a la que tanto admiraba. Tampoco le gustó que le pusieran el nombre de Benahoare a la actual Urbanización capitalina. Comentaba que era un nombre demasiado importante para un grupo de Viviendas.

Lo más que quería Alberto-José – persona efusiva, generosa, hospitalaria, honesta y transparente- era a su Isla de La Palma. Nunca viajó por el extranjero, aunque sí estuvo en la Península y en el resto de Canarias. Sobre este punto, Poggio terminaba su artículo sobre el maestro diciendo que “por encima de todo para él estaba residir en su querida isla natal, investigando su historia de la que tanto dejó escrita. Dentro y fuera de la isla ensalzaba sus bellezas naturales, su historia y sus costumbres”.

Alberto-José – pintor, restaurador, escritor, investigador, poeta, diseñador, decorador- falleció en Santa Cruz de Tenerife el 22 de abril de 1984.

El Pleno de la Corporación de Santa Cruz de La Palma, en sesión celebrada el día 11 de marzo de 1996, acordó aprobar inicialmente el Proyecto de Urbanización denominado calle Alberto- José Fernández García, a espaldas del que fue solar del Parque de Recreo, el antiguo cine de la Plaza de la Alameda, hoy ocupado por un gran edificio en las cercanías del Barco de la Virgen.

Un gran hombre y un gran artista merecedor del Premio Canarias a título póstumo y también de una calle, no de un callejón.

Era él quien distraía a sus familiares y amigos dentro de su enfermedad. La sátira fina del terruño y de la familia, con su buen humor que jamás perdió, nos hacía olvidar su enfermedad y aún viéndole muerto el Domingo de Resurrección su semblante era para meditar que en ese día tan propicio había nacido a la vida eterna. Se notaba en él un semblante de paz y tranquilidad”.

Manuel Poggio y Sánchez


BIBLIOGRAFÍA

Exposición in memoriam. Alberto José Fernández García (1928-1984), Santa Cruz de La Palma: CajaCanarias, Sociedad de Estudios Generales de la Isla de La Palma, 2004:
  • GALANTE GÓMEZ, Francisco. «Alberto José Fernández García, el vivo testimonio de una cultura extinguida»
  • GARRIDO ABOLAFIA, Manuel. «Prólogo»
  • LÓPEZ GARCÍA, Juan Sebastián. «El imaginario de una isla. Alberto José Fernández García: semblanza de La Palma (Canarias)»
  • MARTÍN RODRÍGUEZ, Fernando Gabriel. «Evocación del artista y amigo»
PÉREZ GARCÍA, Jaime. Fastos Biográficos de La Palma, CajaCanarias, La Laguna, 1985
POGGIO, Manuel. «Alberto-José, en La Palma para siempre», El Día, (1 de mayo de 1984).

Mi agradecimiento especial a don Pedro Rodríguez Castaños, don Felipe Henríquez Brito, don Manuel Poggio Capote, don Fernando Leopold Prats y a don Pedro M. Francisco de Las Casas.
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Comentarios
Martes, 18 de Agosto de 2009 a las 14:26 pm - Rosa

#32 qué gran maestro se nos fue con él

Miércoles, 07 de Mayo de 2008 a las 19:35 pm - Esa cara es mia

#31 Alberto José era un gran artista, autodidacta, y todo palmero se lo reconoce, pero eso no quita que fuera tambien una persona envidiosa y soberbia, lo se de buena tinta, porque mi familia fue amiga suya toda la vida hasta que se encaprichó de unas imagenes que mi padre habia conseguido, y él mismo terminó la amistad.

Cuando estaba enfermo mi padre fue a verlo para interesarse por él y no lo quiso recivir porque no le habia dado las imagenes.

Domingo, 02 de Marzo de 2008 a las 09:47 am - Rubén Prieto

#30 Alberto-José era un gran artista muy admirado pero también muy envidiado. Agradecía lo primero pero le dolía mucho lo segundo. Son cosas que le pasan a una gran figura como fue él. Lo sigue siendo porque ha sido y será y es un gran referente para todo lo que se trate del ARTE en mayúsculas. Amaba la Palma y sus cosas. Habría que hacerle ma´s homenajes y dejarse ya de criticarlo. Gracias

Miércoles, 02 de Enero de 2008 a las 21:41 pm - No soy un juez

#29 Tiene razón la Señora de Panamá. Alberto José era muy envidiado por haber sido una especial persona y un caballero donde los haya. Bueno el artículo y bueno era él. No pueden denigrar al que está allá arriba pintando a Dios

Jueves, 20 de Septiembre de 2007 a las 03:55 am - desde Panamá

#28 Buscando unas imagenes, para mi clase de arte, me encontre con este nombre \"bienmesabe\". Este es el nombre de un dulce hecho de leche pura de vaca con dulce de caña, que solamente se produce en la provincia de donde soy oriunda.

Pero \"mal me supo\" todos los comentarios que defienden o denigran el nombre de una persona que ya fallecio y no puede defenderse o agradecer tanto elogio.

Disculpen, pero son todos unos RIDICULOS y una verguenza para su tierra. Lastimosamente han ventilado los problemas de la casa en medio de la calle.

Soy estudiante de Artes plasticas y nos toca buscar y leer todo tipo de información que tenga que ver con el arte.

Es muy interesante el articulo, y si se trata de comentar hacerca de el mismo, pues digo que aporta mucho a las personas que no conocemos su tierra y apreciamos el trabajo de recopilar información que servira a las futuras generaciones.

La isla de la Palma debe ser pequeña, pues el infierno que allí tienen es grande.

Procuren resaltar lo bueno de sus habitantes y de sus personajes historicos, total no es a ninguno de ustedes a quien le toca juzgarlo, ya vendra el que lo va a hacer y ustedes estaran en la fila, detras de el, sí, detras de \"Alberto José\". que en paz descanse.

Una amiga de todos.

Jueves, 13 de Septiembre de 2007 a las 17:37 pm - Amigo de Alberto José

#27 También yo fui amigo del maestro. Fue un gran hombre y un gran artista. Altruismo y generosidad fueron dos de sus cualidades. Hay gente aquí que no lo conoció como persona ni tampoco su obra. Ruego se informen antes de difamar. Gracias y saludos

Viernes, 03 de Agosto de 2007 a las 20:37 pm - Pepote

#26 Hermano de la Virgen de los Remedios: La Virgen es la Madre de Dios, o sea, que no es del Tenisca ni del Mensajero, ni de S/C de La Palma ni de Los LLanos, así que no confundas, cacho mago \"mau-mau\".

Martes, 24 de Julio de 2007 a las 10:28 am - Ezequiel

#25 ¿podría alguien hablar con don Marino para que cuente lo unido que estaba a Alberto-José y corte por lo sano estas difamaciones que se hacen en su nombre? Sé que el pobre está enfermo y mayor, pero seguro que querrá hacer justicia ante tal abominación. Alberto-José ha hecho por y para el patrimonio histórico-artístico de La Palma lo que pocos a lo largo de la historia insular. Estudien y luego hablen.

Martes, 10 de Julio de 2007 a las 21:12 pm - Manuel Garrido

#24 Querido magodelacallereal

Tiene usted toda la razón, la iglesia en la Palma existe hace ya muchos siglos. No me refería a eso, insisto, quien quiera estudiar la historia de la iglesia en la isla tarde o temprano se encontrará consultando los datos aportados por Alberto, aunque sea por terceros.

Perdone usted magodelacallereal si le ofendo, pero me parece que su opinión sobre lo que es cierto o no, es incorrecta.

Cuando el rio suena... no me parece que esta sea una premisa seria, cualquiera puede hacer sonar el rio, hoy en día se puede hasta hacerlo tronar. ¿se le criticaba en vida? ufff... casi nada, otra cosa no, pero la crítica es como nuestro patrimonio, (usted lo sabe magodelacallereal, pues en su preciosa calle habrá visto los célebres bancos de la plaza y su significado) dígame un personaje conocido de la isla y le daré cuatro o cinco rumores. Reconoce que no hay pruebas, pero dice que bueno ....habiendo rumores.

Mire magodelacallereal me parece una persona sensata, como el seudónimo que ha escogido, por eso creo que al menos coincidirá en que no hay por que tener malicia con las personas alegremente, lo de conocer la historia extraoficial tambien me parece correcto siempre que no se dañe a nadie con rumores, ¿esa es la historia extraoficial que desea? podríamos crear una revista de cotilleos históricos referidos, puede que tenga éxito

Tambien tiene usted razón (que listos son los magos) en que no todo tienen que ser flores, incluso hay flores que si te las regalan te ofenden, como al finado no querido que le dejaban cardos borriqueros. Amén: al césar lo que es del césar.

Martes, 10 de Julio de 2007 a las 17:48 pm - magocallereal

#23 Estimado Sr. Manuel Garrido:

es lógico que sienta estima hacia la figura del señor Alberto José, pero también es lógico y debería enteder que no es oro todo lo que reluce. El señor Alberto José era un artista como la copa de pino, eso no lo quita nadie, pero también es cierto que todo tiene su lado opuesto.

Sin entrar a hacer valoraciones del ámbito íntimo personal, muchas de las cosas que se han dicho aquí son ciertas, no todas, pero algunas sí. ¿Hay pruebas? nadie tiene pruebas de que robara un San Nicolás en Mazo, ni de que destruyera/apropiara de archivos, como tampoco de que estafara a una bordadora, pero esas historias y muchas más circulan por la isla y esta bien, que al igual que se sabe que fue un artista, investigador, diseñador y todo lo que le quieran poner, se debe conocer la historia extraoficial y la no escrita o contada por los que fueron sus amigos.

Cuando el río suena agua lleva y ojo!! que estas cosas se comentaban también en vida suya, para que luego se diga que la gente aprovecha para criticar a un difunto.

Por cierto Manuel, las bases de la historia eclesiástica palmera no las inventó Alberto José, contribuyó a ella, pero tampoco hay que atribuirsela, porque en la iglesia en La Palma existe muchos siglos antes de que naciera este señor.

En fin, que al césar lo que es del césar, y no todo tienen porque ser flores.

Lunes, 09 de Julio de 2007 a las 14:07 pm - Manuel Garrido

#22 Nadie es profeta en su tierra, esta frase que define las penurias por la que pasan personas que sobresalen en un territorio, sigue siendo verdad, valoramos lo extraño y denigramos lo própio.

Lo bueno que tiene internet es la posibilidad de poder hacer llegar la información a lugares y personas remotas. Lo malo es que las opiniones que se manifiestan pueden ser verdaderas o todo lo falsas, denigrantes, que quiera el anónimo autor.

Cuando se trata de opinar sobre personas, lo primero que se ha de tener en cuenta para valorar esas opiniones es si el que las hace ha conocido a la persona, o habla por boca de terceros, también si hay implicaciones particulares.

No quisiera entrar a discutir con las personas, o persona, que han manifestado sus reservas, por llamarlo de alguna manera, de forma anónima (lucas, mazuco, Hermano de La virgen de los Remedios) sobre la obra o actuaciones de Alberto en esa parroquia u otras, pues sé que hablan sin fundamento, con información errónea o movidas por intereses particulares -los enemigos, pocos, que se granjeó Alberto en vida fueron, que se sepa, precisamente por haber sido denunciados o amonestados públicamente por Alberto ante la falta de seriedad y rigor histórico. Las denuncias anónimas quedan invalidadas, cuando ustedes se identifiquen y hablen con argumentos, seguiremos, si lo desean.

A los que crean que Hermano.... tiene razón, les diría que pregunten precisamente a Don Marino al que, según mi opinión falsamente, pone por testigo el supuesto Hermano de la Virgen. Sea usted honrado y no vierta falsos testimonios, su hermandad no se lo permite.

Sí que me llama la atención las palabras de la licenciada Ana G.G. Veamos señora licenciada usted reconoce que a la muerte de Alberto tenía seis años, luego la información sobre esta persona es indirecta. No le daré consejos, pues soy enemigo de ellos, allá cada uno, pero si piensa dedicarse a la investigación, sea rigurosa. Contraste las fuentes e informaciones orales, no sea que usted, con toda la titulación del mundo, resulte poco creible en sus conclusiones históricas. Dice que por sus paseos por las hermitas e iglesias de la isla buscando documentación, le han comentado que se la llevó Alberto. ¿sabe usted que Alberto descendía de una familia (los Fernández de Aguiar) con profundas raíces históricas, origen de un copioso archivo familiar? ¿Sabe usted como historiadora que muchos de los libros parroquiales se encuentran en archivos familiares? ¿sabe por qué? La figura de mayordomo ha existido desde el origen de las ermitas e iglesias en la isla. Los mayordomos –los cargos solía transmitirse de padres a hijos- eran custodios de determinados libros sacramentales, sobre todo los de fábrica, los guardaban en sus casas por comodidad. Con el paso del tiempo, muchos archivos familiares conservan estos libros, le recomiendo para sus investigaciones que profundice en sus estudios e intente acceder a las fuentes. ¿Sabe usted que la mayor parte de las ermitas fueron en su origen oratorios familiares? ¿Dónde ha de buscar los documentos originales?

Señora Ana, dice usted: Supongo que se le habrá escapado esa generalidad de “en los círculos en los que nos movemos los historiadores” ¿la historia es exclusividad de su circulo de historiadores? ¿habla usted de ese círculo o cículos de historiadores que publican refritos, que no aportan nada novedoso, que investigan sobre fuentes impresas, no originales? Señora Ana, ¿conoce usted la obra de Alberto? ¿ha leido las fuentes que cita? ¿Sabe que Alberto “al meterse en derroteros que no dominaba ya que no tenía titulación” sentó las bases de la historia eclesiástica palmera? ¿se da cuenta que sus obras son referencia obligada?

habría mucho que decir sobre la figura de Alberto, tal vez se le conozca mejor cuando por fin se publique el libro, pero mientras tanto aquellos que lo conocimos sabemos la verdad de la historia, la bondad del personaje, por muchos mazucos, hermanos de la virgen, o patos lucas que despotriquen contra él

Viernes, 06 de Julio de 2007 a las 14:33 pm - TIA TOMASA

#21 ¡Dios mío! ¿Cómo se pueden verter tantas mentiras sobre una persona que lamentablemente no se puede defender? ¿Como toda una Licenciada en Historia sin investigar, sin comprobar previamente la veracidad de los cuentos que le han llegado sobre Alberto-José se atreve a descalificarlo de forma brutal? No lo entiendo de verdad, salvo que la envidia y cierto complejo que existe en algunos lugares de esta Isla, sea el motivo. Lo mismo le pasa a Lucas, nombre poco femenino para utilizarlo como seudónimo de una mujer. Y otro, se define nada menos que Hermano de La Virgen. ¿Será para presumir en las procesiones? La verdad que no deber ser persona digna de pertenecer a esa meritoria Hermandad Llanense ni a ninguna otra de las muchísimas que simbolizan los valores cristianos. Los tres, en lugar de creerse los cuentos que les llegan, deberían estudiar, investigar, como lo ha hecho el Sr. Rodríguez Escudero y si encuentran pruebas de sus denuncias, publicarlas en estas mismas páginas o en cualquier otra que estimen conveniente o llevarlas ante un Juez. Pero bien documentadas. Presumo se han copiado de esos programas de TV donde la basura reina por excelencia aunque en ellos, los periodistas al menos dan la cara y no se esconden bajo sobrenombres ficticios que demuestran su inseguridad y la falsedad de sus afirmaciones

Jueves, 05 de Julio de 2007 a las 10:09 am - Javier González Tapia

#20 Al que dice ser Hermano de la Virgen de los Remedios, le digo que menuda categoría de hermanos tiene esa Virgen que tacha a un hermano cristiano de lo que lo tacha. Tiene usted pruebas? Pues si en realidad tiene esas pruebas firme como un HOMBRE con nombres y apellidos y no escondiendose detrás de una hermandad, no sea usted cobarde. Me huele que aquí hay más envidia que otra cosa, y de eso el pueblo llanense sabe mucho. VIVA LA VIRGEN DE LAS NIEVES

Miércoles, 04 de Julio de 2007 a las 19:23 pm - breñusco

#19 Mi abuela era y aun con 85 años sigue siendo bordadora. A mi abuela este señor prometió venderle sus maravillosos bordados a cambio de recibir él una comisión. Pues bien, mi abuela ni volvió a ver sus bordados y mucho menos vió el dinero de la venta de éstos. 23 años después no hay quien le hable de este señor, ya que bastante mal que le sentó que la engañara e incumpliera su palabra. En fin, pero recalcar que eso no quita que esta persona fuera un prodigio de las artes, un intelectual y un amante de la belleza.

Miércoles, 04 de Julio de 2007 a las 18:13 pm - A.D.P.R.

#18 No entiendo muy bien qué catequesis quiere impartir este señor que dice ser de una hermandad de la Virgen (aunque sea de los Remedios, que ya es un problema en sí). Mejor que firme con otro seudónimo porque ni viste bien y se vende bien. Creo que está usted insultando a una persona fallecida y a su herencia familiar. Tiene que tener unas pruebas muy concluyentes y ante un juez para aseverar tamaña atrocidad. Quienes conocimos muy bien a Alberto José podemos asegurar que todo lo que viene aquí reflejado en el artículo es completamente cierto, y tal vez José se haya quedado corto. En cuanto a que haya una parte negativa, pues claro que todos la tenemos, pero le puedo asegurar que él no era así como quieren hacerle ver estos envidiosillos/a de turno. En cuanto al San Nicolás de Mazo, primera vez que oigo hablar de esta talla, ¿no será la antigua talla flamenca del patrón San Blas Obispo Mártir que se encuentra en la casa parroquial? Antes estuvo en la sacristía muchos años. Era la imagen original del patrón de Villa de Mazo, luego vino la que se venera en el retablo mayor, la imagen barroca y luego la neoclásica que es la que se saca en procesión cada 3 de febrero por las calles del pueblo y que fue obra de Carmona. ¿Se refiere a esa imagen que echó usted en falta, querido mazuco? Es muy importante hablar con corrección y sin faltar a las formas. No se puede ir juzgando a la gente de esa manera tan ligera y menos a una gran figura de la talla de Alberto José Fernández García. Gracias

Miércoles, 04 de Julio de 2007 a las 13:30 pm - Hermano de La Virgen de Los Remedios

#17 Ves doy la razon al que firma como Un mazuco, Alberto José era UN LADRON Y UN MANIPULADOR pero claro les cuesta creer que una persona que parecia boba hiciera todo ese tipo de atrocidades. y digo yo ¿ EL SAN NICOLAS FUE DEVUELTO A LA PARROQUIA DE MAZO?

Miércoles, 04 de Julio de 2007 a las 11:02 am - José G. Rguez Escudero

#16 Para preparar este artículo sobre Alberto-José, he tenido y querido hablar con muchísima gente relacionada con él, familiares, amigos, vecinos, conocidos... (no sólo a los que nombro al final del trabajo, importantes y conocidas personas de la sociedad palmera y grandes conocedores de la cultura, la historia, el arte, las tradiciones...) y jamás he oído la más mínima crítica acerca de su forma de proceder, de actuar, de trabajar, de transmitir... Reflejo de todo ello es lo que he querido dejar aquí plasmado, constancia de mi admiración por una figura que nos dejó muy pronto y a la que creo que no se ha valorado como se debiera. He querido rescatar del olvido para esta generación su nombre y su trabajo. No puedo entrar en este debate sobre si estas críticas que se están vertiendo son ciertas o no. Simplemente no las puedo cuestionar puesto que jamás había oído a nadie hablar así de Alberto-José. Sí conozco otras muchas anécdotas que no he querido poner aquí para no hacer un trabajo extensísimo, sobre todas aquellas obras que él restauró y rescató y luego donó para el disfrute de todos.

Miércoles, 04 de Julio de 2007 a las 10:27 am - un mazuco

#15 Buenos días, lamentablemente, D. Alberto José, ya no está con nosotros, en una gran pena, porque sin duda era un gran amante del arte, y antiguedades, pero voy a comentar algo que pasó en nuestro pueblo:

El subsodicho estaba haciendo inventario en nuestra parroquia y concluido se fue, pero claro el San Nicolás el bueno desapareció.

El pueblo y los que estabamos en la iglesia metidos locos buscando el San Nicolás, cansados de no encontrarlo lo dejamos por imposible.

Un Año, dos meses antes de hacer las alfombras del Corpus, fuimos a que Alberto nos cisnace, el Arco, y de repente, antes de llegar al cuarto del fondo en el pasillo, tenía un retablo, y cuando miramos dijimos con gran asombro: ESTABAS AQUÍ SAN NICOLÁS?

\"Esto que se cuenta es la gran verdad\".

Si no vengan a Mazo y pregunten.

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 20:47 pm - Ana G.G.

#14 Javier, en aquella época nadie y mucho menos los curas tenían conciencia de los tesoros que existían en las parroquias y ermitas. La gente no era consciente del rico patrimonio y prueba de ello nos encontramos con atrocidades como las cometidas en San Andrés y Sauces, donde en un alarde de poder y opulencia se destrozó la antigua parroquia de Nuestra Señora de Montserrat, para construir una megaparroquia completamente antiestética y contraria a los cánones de la arquitectura tradicional religiosa canaria. Cuando se construyó la nueva iglesia en Los Sauces, cientos de obras fueron expoliadas y otras muchas desaparecieron, desapareciendo así gran parte del patrimonio religioso local, lamentablemente irrecuperable. También encontramos ejemplos en las hermosas casonas que fueron derrumbadas en la Calle Real, para construir antiestéticos edificios de viviendas, también irrecuperable.

Los curas eran los primeros que no daban importancia a nuestro patrimonio, se llevaban cosas de las parroquias, en algunos casos para su colección personal y en otros casos para otras parroquias de más importancia. Ejemplos e historias de ese expolio cultural-artístico hay miles en La Palma y no ya decir en Canarias.

Un saludo

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 19:21 pm - Redacción BienMeSabe

#13 Una cosa es opinar y otra descalificar. Y aquí alguno o alguna se está pasando. Así que a controlarse porque si no cortamos por lo sano.

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 14:24 pm - Hermano de La Virgen de Los Remedios

#12 Comparto las opiniones de Luis y de Ana era una persona manipuladora, y oportunista, iba de bobito para dar pena, pero no veas las cosas de las que se apropio. En los Remedios, gracias a Don Marino no pudo llevar a cabo su estratajema de apropiarse con el rico y abundante patrimonio llanense. Era una persona inculta, y sin saber nada de este campo se metio en muchos asuntos que ni le importaban, pero gracias a Don Marino la feligresia se lo impedimos.

VIVA LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS. VIVA EL PUEBLO LLANENSE

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 10:12 am - Un amigo

#11 Muchas felicidades José, por deleitarnos siempre con esta información, que afortunadamente siempre habremos personas, que valoraremos, tu gran esfuerzo. Como te hedicho personalmente, ¡Sigue Adelante!.

Alberto José, era y sigue siendo para los que amamos a la isla, y al arte, un gran ARTISTA.

José de nuevo felicidades¡

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 10:10 am - Javier, indignado

#10 Pero Dios quien se cree toda esta patraña de mentiras. Que cura, en su sano juicio, y en aquella época, dejaria que alguien metiera sus manos en lo que ellos consideraban su propedad y era del pueblo. Por Dios, seamos cuerdos con nuestras palabras y no echemos mierda sobre esa gente que revalorizó nuestra historia y nuestra cultura sin padecer esa enfermedad llamada \"titulitis\" y que hoy en día muchos padecen. O es que por tener un titulo ya eres un Dios. Bajen a la tierra y trabajen por el pueblo, que es lo que se merece, y no pendiente de un título y de cuanta tajada se pueden llevar. Todavía hay gente honrada que trabaja sin esperar nada a cambio, y Alberto José lo fue.

Martes, 03 de Julio de 2007 a las 01:02 am - Ana G.G.

#09 Envidia? envidia de qué y quién? No voy a tener envidia de un señor que cuando murio yo tenía 6 años de edad. Simplemente, como licenciada en Historia, me he recorrido muchas ermitas y parroquias de mi isla en busca de valiosa documentación que al parecer y según me han comentado, se encuentra en propiedad de los descendientes de este señor, los cuales no tengo el gusto de conocer.

En los círculos en los que nos movemos los historiadores, se comenta el gran error que cometió este señor al intentar \'\'meterse\'\' en derroteros que no dominaba ya que no tenía titulación ni cualificación alguna para manipular y mucho menos expoliar documentos históricos de nuestra isla.

También esto se debe achacar a \'\'la cultura de la época\'\', una época en la que a éstas cosas no se les daba el valor que se les da hoy en día. Cualquiera podía llegar por ermitas y parroquias y llevarse toda la documentación existente sin que nadie pusiera un pero en su contra, afortunadamente las cosas han cambiado.

Como ya dije en el anterior comentario, esto no quita que el Sr. Alberto José fuera un gran artista que hiciera mucho por su ciudad y su isla, reconozco que su legado artístico ha quedado ahí para todas las generaciones venideras y es digno de elogio y admiración.

Un saludo

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 19:19 pm - No doy crédito

#08 No doy crédito a lo que estoy escuchando a estos comentarios. Jamás he oído a nadie y a nada que, ni en vida ni tras su muerte, hable mal de Alberto-José. No es lógico ni justo, después de los destrozos que los curas hacían en las ermitas y parroquias y en sus archivos, retablos, documentos... Alberto-José no hacía más que rescatar, recuperar, reconstruir y regalar... Por favor, no sé qué mal ha podido hacer este maestro. Muy al contrario, creo que puede ser envidia y sólo eso...

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 18:44 pm - Ana G.G.

#07 Yo también opino lo mismo que Lucas, por todos en S/C de La Palma y en la isla en general, es sabido que este señor se apropió de valiosísima documentación histórica y de numerosas obras sacras de nuestras parroquias y ermitas. Muchos historiadores no pueden oir hablar de este señor dado el daño que causo en los archivos de nuestra isla: apropiación, manipulación sin conocimiento...en fin, que no es oro todo lo que reluce. Eso sí, luego no quita que fuera un artista y todo lo que tu quieras, pero lo cortés no quita lo valiente.

Un saludo

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 18:31 pm - Anti- gallos

#06 Vergüenza tenía que darte, fantasma y gallo metiche tú. ¿Quién eres y qué tienes que reprocharle a Alberto José? Lee, aprende y difunde, no antes, que tienes tremenda estupidez en tu mente, como todos los tuyos

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 13:34 pm - prc

#05 Muchas gracias José Guillermo por recordar a una gran persona, aun gran artista, un enamorado de su Ciudad, de su Isla como lo fue el inolvidable Alberto José. Mientras leía tu artículo venían a mi mente muchos gratos recuerdos de mis tiempos de estudiante y de mi época de concejal. Jamás me puso un pero. Jamás me contestó con un no puedo. Sus amplios conocimientos sobre nuestra Ciudad los ponía a mi disposición sin pedirme nunca nada a cambio. Hoy, una calle, casi oculta, pequeñita para la que se merece, inmortaliza su nombre. Otros, en cambio, que destrozaron parte de nuestro importante patrimonio, en lugar de enriquecerlo como él, la tienen más a la vista, más espaciosa. Espero y deseo que tu artículo agilice la publicación de un libro en que se recopilen todas sus importantes aportaciones a la Cultura Insular.

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 09:39 am - Martín

#04 Alberto-José siempre fue un caballero, un artista, un amante del arte y de la belleza. Creo, Lucas, que no estás muy bien informado de lo que hizo. Aquí Escudero te lo dice. Si quieren ver partes negativas a todo, véanlo, pero no es justo. Imposible que haya roto nada histórico ni que haya expoliado obras de arte, y nada menos que sacro, su pasión. Al contrario, hizo todo lo que pudo para restaurar piezas destrozadas por los bichos y regalarlas a las ermitas y parroquias.

Lunes, 02 de Julio de 2007 a las 00:49 am - Lucas

#03 ¿Por qué no cuenta la cantidad de archivos históricos que destrozó y expolió de las parroquias y ermitas palmeras? así como la cantidad de obras de arte sacro de las que también se apropio... Esta bien conocer su historia, la cual también tiene su parte negativa.

Domingo, 01 de Julio de 2007 a las 20:19 pm - Jose G Rguez Escudero

#02 Muchísimas gracias al comentarista MPC. Es un alto honor para mí el que me diga tal cosa. Exagera Vd. pero se lo agradezco. Un abrazo y gracias por sus ánimos y su comentario.

Domingo, 01 de Julio de 2007 a las 12:55 pm - MPC

#01 Enhorabuena, don José G. Rodríguez Escudero por este muy ameno e instructivo artículo. Y tenga en cuenta que en cierta medida, uno de lo \"herederos\" del legado de Fernández García ser usted. Muchas gracias y mucho ánimos.

Punto Cubano / XIV Encuentro Internacional de Improvisadores por el Casco Viejo de Corralejo