Revista nº 952
ISSN 1885-6039

El pescador de sueños de Miguel Afonso.

Jueves, 31 de Enero de 2008
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 194

Después su preestreno en el III Festival Folk Canarias, los más pequeños podrán disfrutar los días 2 y 3 de febrero de este musical. Las funciones del sábado serán a las 12:00 horas y a las 18:00 horas y el domingo en única función a las 12:00 horas.


El Pescador de Sueños es una obra, escrita y dirigida por Miguel Afonso y producida por la empresa de gestión cultural Camino Viejo. Una producción donde la música y la representación teatral son utilizadas como herramienta didáctica con la intención de reflexionar y comprender la vida, tras el goce y el placer del arte, de la magia, el rito y la complicidad. La obra cuenta en su reparto artístico con las actrices Alexia Rodríguez en el papel de Mimé Medusa y Eris Megías como Cangrejita, el actor y manipulador de marionetas Willians Castellanos en el papel del viejo Mayalé, Julio Pacheco representando al Capitán Kidd que canta y toca la guitarra en la cubierta de su galeón hundido, Darío Sosa como el Pirata Violinista Barba Rota, Antonio Brito como el Pirata Oruguell que con su garfio toca las teclas de un viejo piano y Miguel Afonso como el feroz Pirata Shandaly oteando el horizonte.

Un ejercicio de comunicación en el que se pretende dar sentido a una forma de ver la vida, para ello, esta experiencia pretende trabajar con el corazón bajo la influencia de las emociones y los sentimientos; para finalmente terminar con los reflejos racionales, es decir, la razón bajo el influjo de las palabras y la música. El Pescador de Sueños es una obra que abraza temas relevantes del aprendizaje. Es destacable que Miguel Afonso cimiente esta fábula dentro de un cuadro de valías y de conciernas entre el ser humano y el medio natural, navegando entre las acciones y las actitudes de las personas, así como sus ideales de vida, cosa que, indudablemente, están estrechamente relacionadas con una forma u otra de entender la naturaleza y al propio ser humano.

Este espectáculo nos dará pie a conocer algunas canciones de los hombres de mar de Escocia y la vieja Irlanda fechadas entre 1800 y 1921 y que han sido adaptadas para este espectáculo por cuatro piratas músicos, encargados de contagiarnos con las saladas canciones. Entre ellas interpretarán The Fish of the Sea, The Wonderful, Ballad of Ivan Petrofsky Skevarr, Captain Kidd, The Mermaid, The Rio Grande o Haul Awai, Joe! Una forma de acercarnos al histórico y siempre aventurero mundo de los piratas y los hombres del mar, pero sobretodo, conoceremos más de cerca la maravillosa tradición musical de lejanos puertos del norte. Con una mágica excusa argumental, esta obra didáctica desarrolla su peculiar travesía en el fondo del mar, pretendiendo sensibilizar a la población escolar a través de las emociones y los sentimientos, la importancia de la amistad, el respeto y la reflexión, el importante reto de cuidar nuestro entorno y respetar la naturaleza.

Las circunstancias hacen que Mimé Medusa y Cangrejita nos sumerjan en la historia de Mayalé, un viejo pescador que vive en una pequeña casa de madera, con su inseparable amiga Blanquita, la gaviota. Mayalé todos los días se sienta en un pequeño banco a tejer la inmensa red, motivo de su sueño. Un buen día el viejo Mayalé amanece con una extraña sensación que invade su frágil cuerpo, sentía un mal presagio. Como de costumbre se dirigió a su playa favorita, pero esa mañana no era como las demás. La marea de la noche había traído desde alta mar una espesa manta de residuos que no dejaba ver los lindos colores que se reflejan cuando el agua es cristalina y limpia. Flotaban viejas maderas y neumáticos, botes de bebidas, garrafas de plástico, redes rotas y enredadas y alquitrán. Por la arrugada tez del pescador corrieron dos manantiales de lágrimas cuando se encontró con tal desolado paisaje. Blanquita estaba tumbada, con su pico dorado ennegrecido por una capa de chapapote al igual que todo su cuerpo, su plumaje no lucía blanco. Su respiración era lenta y fatigada, parecía que había llegado el fin para su querida amiga. El viejo Mayalé pudo recoger con su red todos los desperdicios y en poco tiempo los charquitos volvieron a recobrar su antaño esplendor, había señoras Lapas y señores Burgaos, jóvenes Cabozos y Barrigudas, preciosos Gueldes, lindas Fulas y muchas, muchas alguitas que brotaban con fuerza donde los camarones no paraban de olisquear.


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