Revista nº 797
ISSN 1885-6039

Gran acogida del nuevo libro de Juan de la Cruz. El Prólogo.

Martes, 18 de Noviembre de 2008
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 236

Gran acogida del libro Los trajes típicos de La Orotava. La historia de un símbolo de Juan de la Cruz Rodríguez, editado por el sello editorial de la Asociación Cultural Pinolere Ediciones Pinolere. Lo puedes adquirir en la principales librerías de Canarias.


El prólogo y presentación de la citada obra es de Carmen Marina Barreto Vargas. Profesora Titular de Antropología Social de la Universidad de La Laguna. Decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Desde nuestras páginas, y con el beneplácito de los compañeros de la Asociación Cultura Pinolere, ofrecemos el prólogo de esta nueva publicación de Juan de la Cruz.



PRÓLOGO.
 
En este libro de Juan de la Cruz sobre los trajes típicos de La Orotava, se pone de manifiesto uno de los temas que han suscitado gran interés académico en el último cuarto del siglo veinte, y que hace referencia a los discursos sobre el dinamismo de las tradiciones y de las identidades culturales. Aunque la identidad parece invocar un origen en un pasado histórico con el cual continúa en contacto, en realidad las identidades, variadas y múltiples, tienen que ver con las cuestiones referidas al uso de los recursos de la historia, la lengua y la cultura, dentro de sistemas ideológicos y de representaciones en continua transformación. 

Los trajes de La Orotava son una clave de esa identidad, porque permiten expresar a grupos sociales diferentes sus saberes y sus estéticas. Desde este punto de vista, el atractivo del mismo radica en que ha sido recreado a partir de un trasfondo histórico y de unas tradiciones inventadas, que han permitido que evolucione desde mediados del siglo XIX, y funcione en la actualidad como símbolo de la identidad tinerfeña. Este concepto de tradiciones inventadas, que nos proponen Hobsbawm y Ranger para analizar la tradición, cobra un lugar relevante en este libro. Los trajes de La Orotava los ubicamos temporalmente en la antigüedad, pero como nos demuestra Juan de la Cruz, muchas de las tradiciones que parecen o reclaman ser antiguas tienen con frecuencia un origen muy reciente, y a veces inventado. Precisamente, en las sociedades industriales contemporáneas, la búsqueda de las raíces, del terruño, de la autenticidad, en relación con otro tiempo y otro lugar primigenio, es un factor de invención de la tradición en busca de lo genuino. 

Muchas de las indumentarias y las fiestas donde éstas toman vida, que hoy vemos como tradicionales en Tenerife, no tienen un origen remoto que se pierda en el tiempo. Fueron creadas en un momento dado con una finalidad específica. Desde ese primer momento, la memoria colectiva es la encargada de mezclar recuerdos, seleccionar las emociones, las subjetividades y las fantasías de los distintos grupos sociales que participan en la creación de la indumentaria y las fiestas como parte de la cultura popular tradicional. 

El recurso al pasado y a la memoria, en el análisis de la indumentaria que nos presenta Juan de la Cruz, se efectúa para consolidar y fortalecer la identidad cultural de La Orotava y por extensión de la isla de Tenerife. En este sentido, la construcción de las identidades culturales está inmersa en un proceso histórico, en el que la gente reconstruye su pasado para mantenerse y crear su propia identidad. En el caso de los trajes de la Orotava, se seleccionan prendas, telas, colores, adornos, y se reconstruyen acontecimientos del pasado como procesiones y fiestas reinterpretándolos y reactualizándolos en el presente para poder sustentar la propia identidad cultural. 

Distintos modelos, colores, bordados, telas, diseños, planes de promoción turística e innovación artística, han permitido una continuada reinterpretación de la indumentaria en Tenerife. En concreto, las distintas recreaciones del traje de la familia de Monteverde fue, por un lado, un recurso usado por las élites de la mitad del siglo XIX para promover entre la población una educación sobre lo que se debería de reconocer como cultura canaria. Y, por otro, un diacrítico cultural que permitió institucionalizar, a través de la participación de estas élites en la Romería de La Orotava en honor a San Isidro, lo que podríamos llamar la ceremorialización de la indumentaria. Ambas circunstancias se instrumentalizaron permitiendo la legitimización de una de las familias de más abolengo en Tenerife. 

Si recurrimos a las interesantes aportaciones que Norbet Elias ofrece para explicar cómo se producen los cambios en las conductas sociales, observamos que los trajes típicos de La Orotava, difundidos por la familia Monteverde, sufren un proceso de apropiación por las clases menos favorecidas como un signo que les permitía imitar las conductas y gustos de las clases altas. A medida que aumentan los recursos y el comercio, básicamente a través de la incorporación del turismo a la economía de la isla, las clases sociales menos favorecidas pueden emular a las élites elevando progresivamente su poder y presencia en los rituales identitarios. A su vez, las élites se ven obligadas a modificar sus gustos y preferencias tanto para confeccionar la indumentaria como para establecer la manera de participar en la fiesta. Así, a través de los trajes de La Orotava y de la Romería de San Isidro, se dramatiza simbólicamente la identidad tinerfeña, al haberse convertido en modelos identitarios, en virtud de los cuales la gente quiere acentuar, desde sus posiciones sociales, económicas y políticas diferentes, los símbolos que reconocen como propios. 

La lectura de este libo, esclarece e ilustra, a través de los trajes típicos de La Orotava, de qué manera la indumentaria se constituye en procesos híbridos y complejos donde se mezclan elementos procedentes de diversos grupos, con la historia, las invenciones, las políticas culturales, el turismo, los procesos migratorios, y la promoción de industrias que explotan el patrimonio cultural. Es así como podemos entender la indumentaria como un recurso simbólico con legitimidad propia, para interpretar la identidad cultural y su patrimonialización básicamente porque los trajes típicos de La Orotava, que nos presenta el autor, se desarrollan transformándose. 

Y para cerciorarnos de todo esto es imprescindible que expertos en indumentaria de la categoría profesional de Juan de la Cruz, sigan investigando sobre aspectos tan relevantes de nuestra cultura tradicional, para darnos cuenta de que el problema no se reduce a conservar y rescatar tradiciones supuestamente inalterables, sino que más bien de lo que se trataría es de preguntarnos cómo se están transformando, y cómo interactúan las tradiciones con las fuerzas de la contemporaneidad.


Carmen Marina Barreto Vargas
Profesora Titular de Antropología Social de la Universidad de La Laguna
Decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales 


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Comentarios
Martes, 18 de Noviembre de 2008 a las 16:54 pm - Manuel Acosta González..

#01 Doña Carmen Marina Barreto Vargas :

Usted y Yo tendriamos que hablar largo y tendido,de muchas cosas relacionadas con esta materia que hoy nos ocupa,que si le pongo en antesedente;\"que no es oro todo lo que reluce\" hay mucho más en el titero que no se ha dicho,por cuya razón me dirijo a Usted que es titulada,por si lo tiene abien saber de primera mano lo que hay en el cajón de este viejo SASTRE,y que lo es:Manuel Acosta \"sastre de profecion.......

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