Revista nº 684
ISSN 1885-6039

Los Cronistas se oponen al traslado de los restos de la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda.

Martes, 17 de Marzo de 2009
Junta de Cronistas Oficiales de Canarias
Publicado en el número 253

En de la Asamblea General Ordinaria de la JUNTA DE CRONISTAS OFICIALES DE CANARIAS, celebrada en Las Palmas de Gran Canaria el 14 de marzo de 2009, se acordó por unanimidad la propuesta de MARÍA VICTORIA HERNÁNDEZ PÉREZ, CRONISTA OFICIAL DE LOS LLANOS DE ARIDANE (La Palma), de adherirse a la Asociación “La Avellaneda” de Sevilla y mostrar su rotunda repulsa ante la pretensión de traslado de los restos mortales de la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda desde Sevilla a Cuba.


Los argumentos manifestados por MARÍA VICTORIA HERNÁNDEZ se apoyan en la relación de la escritora y poeta con Canarias y se basa en los siguientes argumentos.

Gertrudis Gómez de Avellaneda fue la primera mujer propuesta para la Real Academia Española y rechazada por su sexo. La primera escritora antiesclavista de la historia, con su novela Sab. Feminista y adelantada a su tiempo y una de las más importantes escritoras en castellano del XIX.

Se debe respetar el testamento otorgado por Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga (Tomo 30977 ff 1685 del Archivo Histórico de Protocolos de Madrid). En este testamento la poeta dispone que debe ser enterrada en el cementerio de San Fernando de Sevilla y que los restos de su esposo, el canario Domingo Verdugo y Massieu, debían reposar junto a ella y ser trasladados desde Cuba a Sevilla, y así se hizo.

El coronel de artillería Domingo Verdugo (Tenerife, 1819-Cuba, 1863), era hijo de Juan Nepomuceno Verdugo Da Pelo y de María del Pino Massieu y Massieu, quienes contrajeron matrimonio en Teror en 1812, oficiando la ceremonia su pariente el recordado Obispo canario Manuel Verdugo Albiturria.

Domingo Verdugo fue diputado a Cortes, por el distrito de La Palma, en los años 1853-1854 y 1857-1858. Fue presidente de la Academia de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, se inició en la literatura y en la pintura. Destacó en su profesión de militar.

Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga (Cuba, 1814-Madrid, 1871) era hija de Francisca Arteaga y Béthencourt. La prensa canaria del siglo XIX revindicaba sus orígenes canarios diciendo: Al descender aquella poetisa de una antigua familia de Lanzarote que se trasladó a América. Así es, el tatarabuelo de G.G. de Avellaneda, Diego Alonso de Béthencourt nació en La Laguna (Tenerife) en 1660 y se establece en Cuba. Su hijo Gaspar Béthencourt y Cisneros tuvo por hija a Rufina Béthencourt e Hidalgo y esta a Francisca Arteaga Béthencourt.

Francisca Arteaga Béthencourt contrajo matrimonio con Manuel Gómez de Avellaneda y procrean a GERTRUDIS GÓMEZ DE AVELLANEDA Y ARTEAGA. En el nobiliario de Canarias, por la rama de los Béthencourt, se tiene a la escritora por descendiente de Juan de Béthencourt.


Comentarios
Miércoles, 18 de Marzo de 2009 a las 17:57 pm - Rodolfo Sanz

#01 LaTula debe quedarse en donde esta, esa fue su ultima voluntad y eso debe respetarse