El conjunto ubicado en la cima de Montaña Bermeja (Telde) será la próxima oferta de visita guiada prevista el día 20 de junio, a las 19.15 horas, dentro del singular programa ‘Yacimientos estrella’ impulsado por el Cabildo grancanario
Mañana sábado, 20 de junio, a las 19,15 horas, el servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria ha organizado una visita guiada al recinto ceremonial aborigen de Cuatro Puertas (Telde) para observar la puesta del sol y la incidencia de los rayos solares en el interior de esta cueva artificial excavada por los antiguos canarios. El yacimiento de Cuatro Puertas es un recinto ceremonial muy singular compuesto de silos, caminos y pasillos distribuidos en los 17x7 metros de su superficie. Se compone de cuatro aberturas, orientadas hacia el norte que dan paso a una plataforma horizontal donde se encuentran excavados una veintena de agujeros. “En los días cercanos al solsticio de verano en los ortos y en los ocasos, los rayos solares entran por la tercera y cuarta puerta, uno de ellos en forma de flecha debido al efecto de perspectiva que hace la cuarta pared. Los rayos recorren el suelo de la cueva hasta alcanzar la pared sudoriental de ésta llegando a tocar una pequeña cazoleta situada en la esquina justo antes de ponerse el sol por detrás de las montañas”, explica el astrónomo José Carlos Gil.
En los días cercanos, anteriores y posteriores, al solsticio de verano, los rayos solares penetran por la tercera y cuarta puerta del yacimiento de Cuatro Puertas, ofreciendo curiosos efectos visuales a quien se detiene en observar la acción del sol en el interior de esta amplia cavidad excavada a mano en la toba volcánica de Montaña Bermeja. El citado yacimiento ubicado en el municipio de Telde constituye la segunda propuesta de visita guiada que la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario, incluye en su programa denominado Yacimientos estrella.
La singular actividad planteada con la colaboración de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria, dio comienzo el pasado mes de marzo con una visita a la espectacular necrópolis de Arteara, situada en el municipio de San Bartolomé de Tirajana. El programa Yacimientos estrella (organizado con ocasión de la celebración del Año Internacional de la Astronomía), plantea a los ciudadanos la posibilidad de realizar una serie de visitas guiadas gratuitas, en las que será posible observar distintos fenómenos astronómicos.
José Carlos Gil, miembro de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria, será quien dirija la visita guiada al yacimiento de Cuatro Puertas. Según el astrónomo, los aborígenes que habitaron la isla de Gran Canaria tenían desarrollado un grado de conocimiento y observación de los distintos ciclos del cielo como herramienta que les permitía organizar su vida doméstica y religiosa. Otros yacimientos de la Isla tendrían para los antiguos canarios vinculaciones con los equinoccios, lunasticios y los solsticios, según avanza Gil, como los de Bentayga, Cuatro Puertas o los Llanos de Gamona, entre otros.
Las visitas guiadas, que se desarrollarán con carácter gratuito, forma parte de la política de difusión, sensibilización y puesta en uso del patrimonio arqueológico que ha venido impulsando el Cabildo grancanario a través de su Unidad de Patrimonio Histórico, que tiene previsto seguir programando esta experiencia coincidiendo el cambio de cada una de las estaciones. La próxima experiencia prevista tendrá lugar en el marco natural de imponente Roque Bentayga.
Precisamente este último enclave resultará una de las visitas más interesantes y esperadas de las programadas próximamente por la Unidad de Patrimonio Histórico. En este hermoso macizo que se eleva a más de 1.400 metros en la caldera volcánica de Tejeda, cada 18 años se puede observar la salida de la luna llena en su salida inmediatamente anterior o posterior al solsticio de verano equivalente a su parada mayor sur (posición más meridional) o lunasticio mayor por el Roque Nublo. El Roque Nublo, símbolo pétreo de Gran Canaria, oculta la luna llena por completo cuando ésta tiene su mínima declinación sur. Este fenómeno sólo ocurre en un periodo de cada 18,6 años y empezó a contemplarse alrededor de 400 dc.
“Existen crónicas que nos hablan de festividades de los aborígenes conectadas con la posición del sol, la luna y las estrellas, vinculadas también con los ciclos agrícolas. El mundo mágico y religioso aborigen estaba conectado con el ciclo vegetativo”, añade José Carlos Gil. “Los cultos astrales constituyeron una constante en casi todas las islas. El sol y la luna fueron venerados por los antiguos canarios”, señala Gil.
