En un enclave excepcional, en el Macizo de Teno y dentro del Parque Rural del mismo nombre, nos encontramos el Caserío de Teno Alto, en la isla de Tenerife. Decir Teno Alto es sinónimo de naturaleza, de paz y sosiego, de buenas costumbres. Pero, sobre todo, es sinónimo de un tesoro de incalculable valor: su gente. Son ellos, sus habitantes, guardianes de su tierra y de sus tradiciones, los que hacen de Teno Alto un lugar único.
Su amor por el pasado sin dejar de mirar al futuro, porque de eso se trata, de que continúe el legado transmitido desde tiempo atrás a las nuevas generaciones… Adelante con la Piñata de Carnaval… que suene el eco del tajaraste y que los bailadores y bailadoras, incansables, no paren hasta el amanecer. En estos días Teno Alto se viste de fiesta y, como pueblo acogedor que es, estamos todos invitados.
Sirva como introducción al programa de actos una estrofa del poema de Jessica Fortes Regalado dedicado a Teno Alto.
Allí rebrotaron recuerdos de infancia
Cómplices miradas en días de invierno,
Dulces sonidos de aves y manantiales,
Guitarras, laúdes, lanzas y cencerros.

