Revista nº 801
ISSN 1885-6039

Arrimemos todos el hombro, que nos coge el toro.

Martes, 13 de Abril de 2010
Miguel Santos
Publicado en el número 309

Vamos a entrevistar a una persona con 30 años de experiencia, que lo vive día a día y que, según mi modesta opinión, sabe bastante de lo que habla; sin haber ido a Bruselas, ni a ninguna reunión política. Hablamos con D. José Antonio, productor de plátanos, y preocupado por la situación actual; tanto de los famosos aranceles como de los precios; y por si fuera poco, padeciendo este año borrasca tras borraca.

 


Vamos a hablar del tema que acapara gran parte de la prensa últimamente, y de los corrillos de los políticos, cuando ya no tiene remedio. Ojalá me equivoque.

 

Vamos a entrevistar a una persona que lo vive día a día y que, según mi modesta opinión, sabe bastante de lo que habla; sin haber ido a Bruselas, ni a ninguna reunión política. Lleva 30 años trabajando la platanera.

 

Hablamos con D. José Antonio, productor de plátanos, y preocupado por la situación actual; tanto de los famosos aranceles, que nuestra querida Vicepresidenta a negociado con Honduras y Colombia, como de los precios; y por si fuera poco, además hemos padecido este año las borrascas una tras otra.

 

 

Miguel Santos (MS): Buenos días, José Antonio.
José Antonio (JA).: Buenos días.


MS: Desde su punto de vista y el comercial, ¿cómo empieza el problema del plátano?
JA: Creo que desde un principio, cuando empezó el plátano a funcionar, se tendrían que haber creado unas infraestructuras a nivel de mercado, con una supervisión, y no dejarlo en manos de comerciales, que solo van a su negocio; y ahora está la banana más barata con más kilos en la cajas: ¡pues a vender banana, y los nuestros en los barrancos!

 

MS: ¿Qué me puede decir de las zonas medias y altas? ¿Son competitivas?
JA: Creo que hay zonas de medianía que sí son productivas. Es como todo: si lo cuidas bien... Además, hacen falta para el mercado de verano, aunque ahora la cosa con la banana está más fastidiada.

 

MS: ¿Gana usted más ahora con las subvenciones, o antes sin ellas?
JA: Ganaba antes mucho más, con diferencia; y tengo documentación que lo acredita.

 

 

MS: ¿Qué ha sucedido con los pequeños puestos familiares en Península para comercializar?
JA: Se han perdido por la globalización. Como dice el dicho, el pez grande, se come al chico.

 

MS: ¿Cree usted que ha debido haber más control, ya sea desde cooperativas o asociaciones agrarias, con la comercialización en la Península?
JA: Seguramente se ha podido hacer algo más. Ojalá me equivoque, pero me da que es algo tarde.

 

MS: Para los que desconocemos el tema, en los periódicos se nombra mucho a Asprocan. Según usted, ¿han hecho bien su trabajo?
JA: Para nada, y algunos han sacado mucho provecho.

 

MS: Hubo una época en que se puso de moda el tema de sembrar marcas de plátanos que no eran de los de aquí. ¿Cree que se actuó bien o se equivocaron? ¿Fue beneficioso o perjudicial para la comercialización y para la agricultura del plátano en general?
JA: Fue un gran error por parte de los políticos de los años 90. Creo que se equivocaron, porque tendríamos que competir con lo autónomo, es decir, con la gran enana o plátano del país.

 

MS: ¿Este tema de los aranceles se venía venir?
JA: Desde hace muchos años, con mucha antelación.

 

MS: Yo le voy a dar mi opinión personal desde lo que logro ver, y espero que usted me diga si estoy equivocado. Pienso que, como todo en la vida, el dueño de una empresa tiene que estar pendiente de su negocio, ya sea del personal, de las ventas, de las entradas, de las salidas... Pero yo no veo al platanero en primera línea de fuego; siempre va al ritmo que tocan otros y eso no es bueno para ustedes. Sí, habláis mucho en los bares, en las calles, pero no los veo dando caña, ya sea a las cooperativas, a los empaquetadores o a las asociaciones agrarias. ¿Van ustedes a esas reuniones? ¿Exponen sus quejas?
JA: Muy poco se comenta, es raro el que pregunta algo... Más bien parecen estar pendientes de la comida. También ha sido una dejadez absoluta por parte de la Consejería, y de la OPP, porque estábamos acostumbrados a que los problemas se solucionaban en invierno con los buenos precios, y el verano se compensaba con el invierno. Pero eso, con el libre comercio, ya no existe y no se ha hecho nada al respecto.

 

MS: En vista de cómo va el tema ahora, ¿cree que la ayuda al transporte solucionará sus problemas?
JA: No, pero sería una ayuda.

 

MS: ¿Qué cree que puede pensar la gente cuando se dice en prensa, radio y televisión que se tiran plátanos para los barrancos? A mí, como me gustan, los compro en la venta y los veo caros. ¿No sería mejor venderlos a un precio más o menos razonable, y algunos donarlos a comedores sociales o a residencia de ancianos?
JA: Aquí estamos en las mismas con la picaresca. Los intermediarios se lo llevan todo, por eso creo yo que se tiran, pues se regalan y alguien saca provecho de eso.


MS: Otro tema a tocar es el seguro. Está el obligatorio... ¿pero cree usted que los peritos valoran bien?
JA: Los peritos valoran lo menos importante, pero son las normas; porque el daño está la mayoría de la veces en la planta madre, que son a las que les faltan dos meses para echar la piña.

 

MS: Creo que ostenta usted el récord de kilos de plátanos por metro cuadrado. ¿Eso es cierto?
JA: Sí, 8 kg por metro cuadrado al aire libre. Tengo documentos que lo acreditan.

 

MS: Y ya para terminar, díganos, según su opinión, la solución que cree se debería tomar para que este "Titanic" no se hunda.
JA: Que los políticos a nivel regional y nacional se mojen más y que no nos cambien los plátanos canarios con acuerdos con las multinacionales. Pero también la OPP tienen parte de culpa porque no quieren perder el puesto, y no se ha hecho una fusión donde las 50 marcas que se pretendían dejarlas en seis; y todo ha seguido igual. Pero creo que la solución seria una única sola marca: PLÁTANOS DE CANARIAS, y un precio único.

 

 

Al terminar esta entrevista nos enteramos de las palabras de José Segura, diputado del PSOE-PSC, sobre las ayudas al transporte, a las cuales califica de mamandurria total. Así que Dios nos coja confesados, teniendo la zorra dentro de nuestro gallinero.

 

 

http://educadopaz.spaces.live.com/

 

 

Noticias Relacionadas
Comentarios