Revista nº 812
ISSN 1885-6039

La gaita o flauta de caña en Gran Canaria. (I)

Viernes, 13 de Agosto de 2010
Antonio M. Jiménez Medina y Juan M. Zamora Maldonado
Publicado en el número 326

Tuvo gran tradición en el mundo rural y se presenta como un elemento musical exponente de la cultura de la caña. Poseía, sobre todo, un carácter lúdico, del cual los pastores eran los verdaderos maestros-depositarios.

 

Descripción

 

La gaita o flauta de caña es un aerófono tubular hueco, de perforación recta (cilíndrica), fabricada en cuerpo de caña, donde se practican perforaciones longitudinales (orificios de digitación) anteriores, en cuantía de dos a seis generalmente, y eventualmente otra posterior para el dedo pulgar, que realiza el efecto de octavador armónico. La embocadura consta de una incisión o arista, donde se genera la emisión del sonido (canal de insuflación), ayudado por el corcho, tapón -o pipa-, que limita y dirige la entrada del aire; aunque en ocasiones es la lengua del tocador (ductus lingual) -o su labio inferior- la que cumple esta función a la hora de embocar el instrumento.

 

Flautas ductus lingual. José Guedes

 

 

Denominación

 

El nombre de flauta se empleaba en toda la isla; pero, en cambio, el término gaita era, generalmente, utilizado en la zona de medianías del Norte y cumbres de Gran Canaria.

 

Tuvo gran tradición en el mundo rural y se presenta como un elemento musical exponente de la cultura de la caña. Poseía, sobre todo, un carácter lúdico, del cual los pastores eran los verdaderos maestros-depositarios.

 

- Gozaba de una gran popularidad desde, por lo menos, el siglo XVI hasta principios de los años treinta del siglo XX.

- Desaparece, casi por completo, en la década de los cincuenta y sesenta del siglo XX.

- Se convierte en una actividad infantil en los años sesenta y setenta del siglo XX.

- En la actualidad (comienzos siglo XXI), su uso -prácticamente- se ha extinguido entre los pastores y casi ha desaparecido de la memoria colectiva.

 

 

Fuentes

 

- Fuentes impresas y bibliográficas: históricas, botánicas y etnográficas.

 

- Fuentes orales: la información quedó recogida en registros sonoros (grabaciones), fotográficos y en notas escritas. Con anterioridad, realizamos una intensa labor de búsqueda de pastores y personas mayores de edad que estuvieran relacionadas con esta actividad, de una forma directa o indirecta, por toda la geografía insular, destacando los municipios de Artenara, Arucas, Firgas, Gáldar, La Aldea de San Nicolás de Tolentino, Moya, San Bartolomé de Tirajana, Santa Lucía de Tirajana, Santa María de Guía, Tejeda, Valleseco y Teror.

 

Manuel Godoy

 

 

Documentación etnohistórica de la flauta de caña

 

* Etapa prehispánica:

 

1604: Antonio Hernández de Viana relata que entre el instrumentario prehispánico de Canarias existían flautas de rubia y hueca caña.

1676: Juan Núñez de la Peña, siguiendo a Viana, plantea que la flauta de caña era un instrumento usado por las poblaciones prehispánicas de Canarias.

1785: el ilustrado historiador Joseph de Viera y Clavijo comentaba la existencia de este mismo instrumento entre la población prehispánica.

 

En este sentido, hay autores que defienden que este instrumento no era utilizado ni se conocía durante la etapa prehispánica, mientras que otros investigadores mantienen lo contrario.

 

En contra: según el etnomusicólogo Lothar Siemens Hernández (1969, 1977 y 1999), estos datos podrían no ser ciertos pues la flauta de caña:

 

- No ha sido localizada entre los restos materiales de las poblaciones prehispánicas canarias.

- No es citada en la documentación etnohistórica de los siglos XV y XVI.

- Es un instrumento perfectamente documentado en Europa, producto de un fenómeno de aculturación, asociación instrumental ésta de manifiesto abolengo folclórico europeo meridional.

- Parece que no existen restos vegetales que atestigüen la presencia de la caña de barranco en Canarias (Arundo donax).

 

A favor: según el Dr. Manuel Lorenzo Perera y los investigadores Julio Hernández Santos y Erika Hernández Acosta (1995), la información de Viana, Núñez de la Peña y de Viera y Clavijo no es descabellada, pues:

 

- La ausencia de flautas en contextos arqueológicos se debe a la fungibilidad de esta especie vegetal.

- Instrumento que suele pasarse de padres a hijos, como en la actualidad, hasta que dejan de utilizarse.

 

 

* Referencias históricas:

 

Siglo XIX: grabado en el que aparece, según Juan de la Cruz Cano y Olmedila, un habitante de Gran Canaria, o de El Hierro, representado con una flauta de caña en su mano izquierda.

 

1891: René Verneau nos informa de la presencia de este instrumento y su soporte material entre los pastores de Gran Canaria (Telde) y de El Hierro (junto con trompas o bucios y silbidos), al igual que su habilidad en la ejecución musical.

 

 

* Estudios etnomusicales y etnográficos:

 

1984: primer estudio etnomusical. Talio Noda Gómez y Lothar Siemens Hernández, en el artículo titulado “Los aerófonos tradicionales en la isla de La Palma”, describen: aerófonos libres, oboes de hoja, clarinetes, silbatos, flautas de pico, flautas traveseras y trompas naturales (bucios o caracolas). Según estos investigadores, los citados aerófonos podrían tener un origen en el folklore europeo, instrumentos simples de elaboración compleja y de técnicas de ejecución artificiosas, pero muy curiosos en cuanto a la rareza de algunos especímenes, abundantes en las culturas europeas (Portugal, Huelva, Extramadura, etc.).

 

1995: Manuel Lorenzo Perera, Julio Hernández Santos y Erika Hernández Acosta publican un artículo sobre los “Toques de flauta de los pastores gomeros”. En este trabajo se describe el instrumento, así como el proceso de fabricación, utilización, cuándo se tocaba, qué toques existen: y llevan a cabo un estudio musical de los toques analizados. Estos autores concluyen su trabajo dejando bien claro y patente que esta actividad está en claro retroceso.

 

1996: los investigadores Lidia Sánchez González y José Pedro Suárez Espino, coordinadores del grupo de investigación de la Escuela de Adultos de La Aldea de San Nicolás de Tolentino, dentro del Programa de Desarrollo Comunitario (patrocinado por la Unión Europea), han recuperado el uso de este instrumento en el Rancho de Ánimas de esa localidad, resaltando que era un instrumento que sólo se tocaba cuando no se cantaba y que fue introducido, probablemente, por algún pastor miembro del grupo de tocadores.

 

1999: Lothar Siemens Hernández plantea, en un artículo titulado “Orígenes y devenir del baile llamado el Canario”, que la flauta de caña acompañada del tambor son un binomio instrumental exclusivamente europeo (según este autor, desde luego no beréber), utilizados desde finales de la Edad Media por la marinería como elementos de señales.

 

1999: de nuevo los investigadores Talio Noda Gómez y Lothar Siemens Hernández, en un artículo titulado “El baile del sirinoque en la isla de La Palma”, comentan que entre el instrumentario utilizado para tocar el sirinoque destaca la flauta de caña, en este caso de seis agujeros.

 

1999, 2000 y 2002: los investigadores Juan M. Zamora Maldonado y Antonio M. Jiménez Medina elaboran dos artículos sobre la gaita o flauta de caña entre los pastores de Gran Canaria. Asimismo, se imparte una conferencia sobre este mismo tema. En estos trabajos se describen las referencias del uso de la gaita en las fuentes etnohistóricas de Canarias, cómo se elaboran estos instrumentos, las ocasiones en las que se tocaba, cómo y dónde se llevaba, las flautas singulares de la familia Cardona Zamora, así como un estudio musical de algunos toques.

 

2003: un grupo de investigación, dirigido por el Dr. Manuel Lorenzo Perera, de la Universidad de La Laguna, realiza un estudio sobre la pitorrera, así como de la flauta de caña en la isla de La Gomera.

 

 

Elaboración

 

Actividad artesanal. En principio, existen una serie de patrones comunes, como eran la selección de la materia prima, el tratamiento y la transformación de la caña hasta la consecución del instrumento.

 

* Materia prima.

 

La gaita era, generalmente, fabricada con caña común o caña de barranco (Arundo donax) y, en menor medida, con bambú o caña india (Bambusa vulgaris).

 

La caña común o caña de barranco es una planta herbácea de la familia de las gramíneas, originaria de Europa meridional, que alcanza entre 3 y 6 m. de altura, que se caracteriza por tener un tallo hueco, flexible, hojas anchas y ásperas, flores en panojas con terminales muy ramosos y laxos, que se cultiva en parajes húmedos. El origen de esta gramínea es un tanto confuso ya que algunos biólogos creen que su procedencia es muy incierta. En este sentido, existe un resto fósil de esta planta datado en Canarias, por el método de cronología absoluto del carbono 14 (método AMS, más conocido por C-14 por acelerador), hace unos 5 millones de años, tal y como afirma el Dr. Günther Kunkel. Sin embargo, este método del C-14 sólo abarca, aproximadamente, unos 100.000 años de antigüedad (antes del presente, 1.950 d.C.), por lo que creemos que la muestra no puede haber dado la cronología que propone este autor.

 

Flautas con tapón de Túnez, Gran Canaria y Soria

 

 

Para otros autores, como el paleontólogo Francisco García-Talavera Casañas, la caña existiría en Canarias en época prehispánica, pues tal vez el primer autor que cita la presencia de cañas en Canarias fue el erudito, escritor e historiador latino Plinio (Caius Plinius Secundus), llamado Plinio el Viejo (23-79 d.C.), quien en su obra Naturae historiarum XXXVII libri (Historia Natural) alude -dentro de la descripción de las Fortunatae Insulae, identificadas con las Islas Canarias- a la existencia de esta gramínea, si bien se refiere a ella como Papyrum, es decir, papiro.

 

Sin embargo, para el geógrafo Antonio Santana Santana, la investigadora Trinidad Arcos Pereira y los arqueólogos Pablo Atoche Peña y José Martín Culebras, Plinio menciona en realidad el papiro, planta originaria del Nilo y del Eufrates (Babilonia), que es citada por Plinio, además de en Gran Canaria, en el Níger.

 

El texto al que se alude de Plinio es el siguiente:

 

 

Quum autem omnes copia pomorum et auium omnis generis abundent, hanc et palmetis caryotas ferentibus, ac nuce pinea abundare. Esse copiam et mellis. Papyrum quoque et siluros in amnibus gigni: infestari eas beluis, quae expellantur assidue, putrescentibus (Plinio. Historia Natural. VI. XXXVI-201, XXXVII, 202-205).


Que, si bien todas abundan en cantidad de frutas y de aves de toda clase, ésta [referiéndose a la isla de Canaria, Gran Canaria] asimismo abunda en palmeras productoras de dátiles y piñas piñoneras; que hay también abundancia de miel y que se cría también el papiro [sería la caña para F. García-Talavera Casañas] y esturiones [anguilas, para A. Santana Santana, T. Arcos Pereira, P. Atoche Peña y J. Martín Culebras, 2002: 313] en los ríos; que estas islas están infestadas de animales marinos en putrefacción, que arroja a tierra continuamente la marea (Plinio el Viejo, Historia Natural VI, 37, 202-205; ed. y trad. V. Bejarano).

 

 

 

En cuanto al bambú, se trata, igualmente, de un gramínea -originaria de La India- que puede llegar a alcanzar tamaños muy considerables (de hasta 30 m. de altura, según las especies), que se caracteriza por presentar un tallo articulado muy ligero y resistente, de cuyos nudos superiores nacen ramas pequeñas, muy cargadas de hojas y flores en panojas derechas, formadas por espigas. Su hábitat característico se establece en los bosques tropicales y en la pluvisilva montañosa. Su introducción en Canarias no está del todo clara, pero evidentemente, al ser una planta originaria de Asia, y según cierta información oral, algunas especies de bambú llegaron a las Islas hace más de ciento cincuenta años, sobre todo como elemento ornamental de jardinería.

 

 

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Comentarios
Domingo, 17 de Septiembre de 2017 a las 23:57 pm - Keyla Devian

#05 A que pais pertenece la flauta de caña

Martes, 17 de Agosto de 2010 a las 10:52 am - Mulao

#04 Se hecha de menos una comparativa musical de los toques de pito de las islas con los que se practican en la Península Ibérica y el Norte del África.

En lo que respecta a este último hay que hilar fino, porque hay que buscar en las regiones berberófonas sobre todo.

A veces, más allá de lo material, como puede ser la construcción de un tambor, una flauta o una chácara, está el contexto y el empleo de estos instrumentos. De ahí podemos sacar una conclusión mucho más clara para acercarnos a la verdad.

Saludos, y felicidades por la recopilación de datos del artículo.

Viernes, 13 de Agosto de 2010 a las 09:26 am - Manuel Hernández González

#03 Francisco Martínez de Fuentes en sus Usos, costumbres y fiestas de Gran Canaria en el siglo XVIII habla en 1790 ampliamente de ellas en las fiestas de Tenoya. Véase la edición de esos manuscritos editada por la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, cuya transcripción, edición y estudio crítico corrió a mi cargo

Viernes, 13 de Agosto de 2010 a las 09:13 am - Fidel Suárez

#02 Muy interesante artículo. Aunque ya casi no se toque, todavía algunos artesanos las hacen. Es estupendo como algunos colectivos como el Proyecto de La Aldea recuperen su uso.

Es muy interesante también la discusión que ha habido entre algunos expertos sobre su origen, si es anterior a la conquista o no, ayudan cuanto menos a conocer más sobre este instrumento y su evolución.

Felicidades por el artículo.

Jueves, 12 de Agosto de 2010 a las 13:18 pm - Arautapala

#01 Brillante e interesante artículo del que ya estamos esperando la segunda parte. Felicidades a los autores y a seguir "trabajando" para que los demás podamos "disfrutar" y aprender.

Buen trabajo, fundamentado, con trabajo de campo y rigor científico, como debe ser!!!.

La Embarazada del viento / XIV Encuentro Internacional de Improvisadores por el Casco Viejo de Corralejo