Revista nº 940
ISSN 1885-6039

Música con luna en el antiguo espacio de los Menceyes.

Viernes, 16 de Julio de 2010
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 322

Desde hace meses, los visitantes del lugar y los vecinos de Güímar (Tenerife) han alabado las condiciones del Sitio Histórico de Chinguaro como lugar propicio a la celebración de conciertos al aire libre. Esto, unido a las magnificas noches del verano guimarero y a la presencia de la luna llena, ha propiciado que desde la Mayordomía de Chinguaro hayan organizado un concierto gratuito y benéfico del grupo güimarero Herques, el próximo 26 de julio, a las 21:00 horas. La recaudación voluntaria que se obtenga esa noche irá destinada al proyecto Café y Calor de Cáritas Interparroquial destinado a los sin techo.

 

El Ayuntamiento de Güímar por su parte colaborará en la iniciativa aportando el alquiler de sillas y la infraestructura de sonido necesaria. La idea es ofrecer música bajo las estrellas, en un lugar cargado de historia, bajo la misma luna llena que ha alumbrado a generaciones de personas antes y después de la Conquista de la isla, contribuyendo además a una iniciativa solidaria consolidada desde hace años.

 

Chinguaro es el lugar donde vivieron antes de la Conquista castellana de Tenerife los menceyes de Güímar. Su ubicación quedó señalada para siempre por haber estado en una de las cuevas del barranco la imagen de la Virgen de Candelaria, posteriormente trasladada a la cueva santuario de Achbinicó, la actual de San Blas. Durante cinco siglos, en el sitio han coexistido un potente yacimiento aborigen y un pequeño templo de culto católico que fue visitado por numerosos viajeros, entre ellos el cónsul francés Sabino Bertheloth. Arruinado por completo en los años setenta del siglo veinte, Chinguaro fue completamente rehabilitado por el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de Güímar y el Obispado Nivariense en una obra de líneas contemporáneas que se inauguró el 20 de noviembre de 2007.

 

Las características del lugar, la presencia de la naturaleza tanto en el agua, como en la vegetación y fauna, su silencio, lo han convertido en un lugar, que sin abandonar su principal uso como lugar de peregrinación, permite además el reposo, la lectura o simplemente, pasar un rato a solas en un lugar como Tenerife, cada vez más densamente poblado.

 

 

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