Antiguamente, las mujeres talayeras subían desde La Atalaya hasta el cercano barrio de La Concepción para recoger el barro en pesados sacos que cargaban al hombro o a lomos de burros y volvían con la materia prima necesaria para la elaboración de la loza que se utilizaba en la mayor parte de los hogares de la isla.
La Traída del Barro es una fiesta que trata de mantener viva una vieja tradición ancestral. Desde hace casi dos décadas un grupo de vecinos viene organizando esta fiesta, que se ha abierto paso entre las importantes celebraciones Festivas Populares de Gran Canaria.
La elaboración de la loza popular por el procedimiento denominado de urdido, es decir, desconocimiento del torno, y el hecho de tratarse de un oficio exclusivo de mujeres, fue motivo por el que muchos viajeros decimonónicos se sintieran atraídos por este rico legado histórico presente en esta comunidad y con rasgos tan importantes, haciendo difusión del mismo por la Europa del siglo XIX. La Atalaya se convirtió en el icono turístico de Gran Canaria hasta que, a partir de los años sesenta del siglo XX, fue desplazado por el auge del turismo de sol y playa.
Más información y foto en www.centrolocerolaatalaya.org
