Revista nº 893
ISSN 1885-6039

Para salir de la amnesia. (y III)

Domingo, 29 de Mayo de 2011
Yeray Barroso
Publicado en el número 367

El canario se ha visto en toda situación un ser indefenso, aunque no lo sea, ante el conocimiento y el saber superior de quien llegaba, y así se forjó una personalidad heredada de miedo, de frustración y de ingenuidad.

 

(Viene de aquí)

 

La amnesia nos hace un ser sin memoria, un ser que cada día nace de nuevo sin saber qué fue de los suyos, a qué pedacito de tierra se ha hecho su pie en cada paso. La psicología canaria es amnésica e infantilizada: amnésica porque no recuerda e infantilizada porque le han hecho ser un pueblo de corta edad en su comportamiento, lo que no equivale a la edad histórico-cultural que acompaña al isleño canario.

 

La rivalidad canaria ha sido muy fructífera para el colonizador, pues en ella, y como producto mantenido desde aquel colonizador de hace ya cinco siglos, hay una dislocación de identidad, un alejamiento del sentimiento de permanencia al núcleo real. La cultura nace como núcleo de agrupación territorial. Sin embargo, en Canarias hay rivalidades entre pobladores de islas diferentes, barrios o municipios (véase La Laguna y Santa Cruz o Tenerife y Gran Canaria), lo que es producto de una mentalidad poblacional infantilizada debido al desplazamiento que ha sufrido la mente canaria, que lo ha llevado a creerse un ser inferior en todos los sentidos. Todo ello es simplemente una forma de compensar esa invalidez ante lo que se viene, es simplemente una forma de decir "soy más que algo", pues el canario siempre se ha visto en inferioridad salvo en contadas ocasiones, donde se ha podido ver algo de agresividad contenida del pueblo canario, ya sea mediante las luchas obreras de 1900 de la mano de gente como Secundino Delgado o Cabrera Díaz, o con las huelgas de lecheros, panaderos y portuarios en Las Palmas en la década de los 60.

 

Sin embargo, esa agresividad no puede ir a más debido a la falta de conciencia. Es solo un ataque frustrado, como bien señala Manuel Alemán en su Psicología del hombre canario, pues el sistema estructural implantado en Canarias, introduciendo sus intereses comerciales, ideológicos, ha actuado como obstáculo-barrera en la dinámica del proceso de desarrollo de la sociedad canaria (p. 162).

 

Se puede ver dicha frustración en un documento que recoge Ignacio Reyes en un pequeño ensayo llamado "Capitalismo y lucha de clases en el campo canario (1930-1936)", donde señala las palabras de Jose Miguel Pérez, que asegura que los pequeños propietarios, el pueblo llano de Canarias, se han visto obligados a arrendar sus tierras, a las casas extranjeras, bajo contratos mezquinos y usurpadores, porque ellos no tenían el dinero suficiente para ponerlas en condiciones de dar una producción mejor.

 

Así se ha visto el ser canario, como un simple servidor a lo largo de la historia que jamás ha podido hacer frente con una lucha concienciada e identitaria, pues cuando la situación era mala, el isleño siempre se vio obligado a emigrar, con el consecuente desarraigo y desconcienciación del canario. El canario se ha visto en toda situación un ser indefenso, aunque no lo sea, ante el conocimiento y el saber superior de quien llegaba, y así se forjó una personalidad heredada de miedo, de frustración y de ingenuidad.

 

En este marco se forma el niño de Canarias, siempre miedoso y de poca palabra en la clase y en la calle. Siempre nervioso y tímido con las otras personas. Todo ello es solo un conglomerado heredado que ha encadenado la personalidad y la psicología canarias, que no es otra que la de estar alejado de la realidad histórico-sociocultural de las Islas; que no es otra que desconocer la historia, la geografía, la literatura, el arte, y, en definitiva, todo lo que a su tierra concierne. En esta perspectiva siempre han podido maniobrar las clases altas, que históricamente han sido, en su mayoría, terratenientes foráneos, sin necesidad de aguantar el ruido de la población ante los atropellos.

 

Volviendo al ensayo de Ignacio Reyes, se podrá ver, en la parte donde recoge los escritos de Guillermo Ascanio Moreno, ese sentimiento de inferioridad impuesto y ese trabajo solo mediante las manos, como bien se ha dicho en anteriores articulos: La gran burguesía canaria (y yo añado, los mismos que siguen controlando los poderes económicos de las Islas, como producto heredado), tratará, naturalmente, de dar a la crisis esa "solución": ruina y proletariarización total de las clases medias y mayor concentración del capital en sus manos.

 

¿Acaso no ocurre así siempre? ¿Acaso las crisis no son cíclicas mediante ese proceso? Gillermo Ascanio firmaba ese documento en 1933. Sin duda, aunque con diferente molde, la sociedad canaria sigue en las mismas: 1) proceso de explotación capitalista; 2) crisis cíclicas que obligan a muchos canarios -hoy en día cualificados en su mayoría - a abandonar sus tierras; 3) falta de cualificación debido a ese proceso; 4) enriquecimiento de la clase rica y empobrecimiento extremo de la clase pobre.

 

Sin embargo, con una psicología infantilizada, donde el pleito insular se alimenta en lugar de la unidad y con una conciencia histórica amnésica y alienada, se hace muy difícil la contesta ciudadana. Todo ello pasa por el conocimiento de quiénes somos, qué somos y por qué somos, que poco a poco se puede ir adquiriendo mediante la memoria histórica. Ahora sí, el Gobierno no la va a potenciar ni a cultivar. Debe ser un proceso formado por el propio pueblo canario, debe ser un resurgir de las cenizas del propio pueblo canario. De lo contrario... el futuro se presenta más desarraigao aún, más infantilizado y más dividido.

 

 

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Comentarios
Miércoles, 08 de Junio de 2011 a las 13:31 pm - Francis

#20 Molinero, buena propuesta, me gusta, aunque son cuestiones muy difíciles de abordar, entiendo. En cualquier caso, está bien que se pongan sobre la mesa y ya se verá si alguien con capacidad y ánimo se atreve a meterle mano.

Saludos.

Miércoles, 08 de Junio de 2011 a las 13:29 pm - Francis

#19 David, yo tampoco tengo mucho más que decir. De hecho, tengo la sensación de haber sido algo repetitivo en mis últimos comentarios. Nada, un gusto haber participado en el debate. Y soy menos ambicioso que tú, me conformo con que mi hijo sea un poco más espabilao que su padre :).

Saludos.

Martes, 07 de Junio de 2011 a las 21:36 pm - molinero

#18 Quisiera proponer otra hipótesis sobre el origen de la extraña sicología del pueblo canario. Sospecho que tiene su origen incluso antes de la conquista. Es la actitud del pueblo llano prehispanico que con la conquista simplemente pasa de una mano dominadora a otra. Creo que habría que leer a los cronistas antiguos más bien en este sentido, buscar las mínimas indicaciones como vivía el pueblo guanche, que estructuras sociales regian en cada isla, y sobre todo estudiar a Béthencourt Alfonso que por lo que se sabe fue el único que se ocupó de perseguir a las casi perdidas pistas de las antiguas culturas populares. Puede que la ocurrencia sirva para algo, y si no, pues nada, a la papelera.

Martes, 07 de Junio de 2011 a las 19:31 pm - David

#17 Francis, entiendo bastante mejor tu postura tras tu último comentario. De todos es sabido que el lenguaje escrito deja escapar mucha más información que el oral, sobre todo si este último se produce frente a frente. Dices que discrepas conmigo en que el artículo de Yeray sea una opinión. A ver, bienmesabe.org siempre ha tratado de clasificar los artículos que le remiten en virtud de su contenido o la petición expresa de sus autores, y este está en la sección denominada "opinión". Más claro el agua, y así lo interpreto yo. Cierto es que si no se tratase de eso, sino que la intención de Yeray hubiese sido la de sentar cátedra entre los lectores, el artículo sería poco riguroso, tienes mucha razón.

La verdad es que poco más tengo que añadir a todo este asunto. Ha sido un placer discutir contigo sobre este artículo, y da gusto encontrar gente con opinión diferente pero que te las argumente. Sea cual sea la/s fuente/s de la particular psicología de los canarios, seguro en que ambos estamos muy dispuestos a mejorar las cosas en nuestra tierra y, sobre todo, en lo referido a la psicología de nuestros paisanos (yo, particularmente, intento inculcar autoestima a mis alumnos, y decirles que la vida está llena de oportunidades, seamos de donde seamos). Saludos.

Martes, 07 de Junio de 2011 a las 09:35 am - Francis

#16 David, te agradezco los comentarios positivos y sobre todo los negativos. Considero que en ningún momento he dado mi opinión acerca del independentismo, así que no veo que sea sencillo que me encuadres como pro o anti-independentista. Estar en contra de determinados postulados independentistas, como el colonial, puede ser el motivo de que ande buscando un independentismo con mayor carga política como el que disfrutan en Euskadi o Cataluña. No quiero para Canarias un independentismo de chicha y nabo que se conforma con dos ideas cogidas con pinzas cuando hay mucha más tela que cortar. Las cosas pueden no ser tan simples como parecen.

Si has aplicado el método científico, sabrás que es una herramienta muy potente que te permite obtener conclusiones rigurosas; entonces, ¿por qué no usarlo siempre que podamos? Sea una opinión o sea un análisis exhaustivo, ayuda mucho usarlo aunque sea parcialmente. Y en cuanto a que el texto de Yeray es una opinión, discrepo porque yo lo veo más bien como un análisis cargado de subjetividad. Es decir, parece objetivo pero no lo es. Por eso, porque se queda a mitad de camino, creo conveniente que tome un camino, el de la opinión, u otro, el del análisis riguroso, pero no quedarse a mitad de camino.

Mi carga ideológica, en este contexto, no va más allá que intentar construir conocimiento de forma coherente. Francamente, no creo haber expresado nada en otro sentido. Dices que muestro mi carga ideológica cuando respondo positivamente al comentario de molinero, pero debes advertir que ahí únicamente señalo otras opciones como posibles, sin afirmar en ningún momento que el apunte de molinero es la verdad sobre las verdades. Es otra de las posibles causas a analizar, como traté de comentar en mi último comentario.

Finalmente, me animas a que la investigación la haga yo. A ver, no es mi campo ni de lejos, te lo aseguro. Pedir que se aplique el método no puede considerarse como una agresión, sino como un reto siempre que de fondo existan realmente motivos bienintencionados. Si la intención es lanzar dos ideas de corte independentista, con lo hecho es perfecto; pero si queremos conocernos como sociedad, como pueblo, el enfoque debe ser otro.

Saludos.

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 21:28 pm - David

#15 Francis, gracias por el extenso texto que dedicas a dar respuesta a mis comentarios. Con el poco tiempo del que yo dispongo, como también sea tu caso, es digno de elogio. Conozco muy bien el método científico, he tenido que usarlo en varias ocasiones. Por supuesto sé cuándo es y cuándo no es necesario. Y pienso que no era imprescindible que Yeray Barroso lo aplicase para comentar lo que comentó, dudo mucho que fuese su intención hacerlo aquí. Creo que no hacía falta que lo refirieras para desprestiar sus palabras, con cosas como "El texto de Yeray Barroso no encaja en este esquema y por eso me chirría". Estamos hablando de un artículo de opinión en una revista no científica, no es ni una tesis, ni un libro... Podemos estar de acuerdo o no con él. Como sabes, yo lo estoy, en parte, ya que pienso que también hay otros motivos aparte del mentado colonialismo.

Al final de tu último comentario, para apoyar tu opinión, haces referencia a los motivos ideológicos del autor y lo sesgado que te parece el artículo. Permíteme decirte que, si bien es bastante evidente su carga ideológica, también lo es la tuya (léete tus dos últimos párrafos), y no puedo confiar tampoco en tu objetividad. Tú animas al autor a que a que se esfuerce en la línea que le propones y a que haga una búsqueda bibliográfica sobre esta temática en revistas especializadas. Yo te animo a que lo hagas tú, y sin carga idiológica ninguna, por supuesto la tuya tampoco, solo datos objetivos y contrastables.

En mi opinión el texto de Yeray Barroso te chirría porque eres anti-independentista y sus palabras te molestan de base. Se nota en que no apoyas las afirmaciones objetivas que hace sobre la psicología del canario, sino que vas a atacar las referidas al colonialismo. En cambio, sí apoyas el comentario de "molinero", que de método científico sí que tiene bien poco, ya que se acerca más a tus ideas.

Perdona por ser tan crítico contigo, seguramente de mi se puede decir más, pero no quería perder la oportunidad de expresar mi opinión (que es eso solamente, mi opinión). Y todo esto que te digo lo hago porque me parece que eres una persona coherente y de gran nivel cultural (no todo iban a ser palos!), de lo contrario no perdería el tiempo en contestar. Saludos

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 20:24 pm - Francis

#14 Para que esto no quede tan abstracto, pongo un ejemplo. Imaginemos que queremos conocer las influencias de los acontencimientos históricos en el actual hombre canario. De entrada, tendríamos que seleccionar una serie de acontecimientos históricos relevantes, que podrían ser: conquista y periodo de colonización, caciquismo interior, franquismo, pseudonacionalismo democrático, entrada en la UE. Y, por supuesto, tenemos que definir qué es eso del "hombre canario", para realmente conocer qué ocurre con la actual sociedad: el hombre canario por tanto no es sólo el agricultor o el pescador, sino también el profesor de lengua y literatura en secundaria, el surfero, la maestra de música, el empresario que monta una empresa de senderismo, la niña de 6 años y el jubilado de 68. Y teniendo en cuenta las características de Canarias, sería conveniente seleccionar una amplia muestra de cada una de las islas.

No soy especialista en técnicas sociológicas, pero imaginemos que a través de técnicas sicoanalíticas podemos llegar a conocer el impacto que los hechos históricos anteriores ha tenido en cada uno de los individuos de la muestra.

A partir de ahí, fíjese, podríamos comenzar a elaborar conclusiones del tipo (advierto, son completamente ficticias, no son el resultado de ningún análisis):

- el hombre de mediana edad presenta una sicología marcada por el contraste entre la dictadura y la democracia

- la singularidad lingüística canaria y la poca atención que recibe por parte de la Consejería de Educación hace que el niño canario presente algunas dificultades para expresarse en público.

- el joven canario se siente europeo y su ambición es similar a la de jóvenes de su misma edad de otras zonas de Europa.

- el caciquismo interior muestra sus máximas cotas en Fuerteventura y La Gomera, islas

con marcada continuidad electoral durante la democracia

- etc, etc, etc…

Ya ven que sólo en la selección y tratamiento de la muestra se habría hecho un esfuerzo realmente brutal, pero ese esfuerzo habría permitido elaborar conclusiones potentes y robustas.

Hasta aquí sólo se ha aplicado el método científico y queda a la voluntad del autor remitir el trabajo a revistas especializadas. Lo haga o no, el trabajo realizado con el método produce conclusiones creíbles y defendibles. Lo que ha hecho el autor del presente texto es partir de un prejuicio ideológico para meterse en el terreno de la psicología social histórica, pero sin hacer el mínimo esfuerzo de búsqueda objetiva de conclusiones robustas. Y, francamente, considero que eso es lo deseable en este tipo de análisis.

Saludos.

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 19:17 pm - Francis

#13 Estimado unomas:

No existe ningún Consejo Supremo que todo lo sabe, esa no es la idea de la ciencia. La ciencia no defiende ninguna verdad, sólo un MÉTODO para acercarnos a ella. Y ese método es el que propongo como camino para construir argumentos válidos y rigurosos. Fíjese que cuando alguien revisa un trabajo de investigación no se puede apoyar en opiniones ni en prejuicios, sólamente en argumentos. Y esa es la grandeza del sistema científico, que lo válido, lo que manda, son los argumentos. Y eso es exportable a cualquier dominio de la investigación y, también, de la divulgación. Y tenga claro que hay amplios debates en ciencia, incluso agrios debates le diría yo, porque esa es al esencia de la ciencia misma: exponer, contrastar, proponer, revisar, construir... Insisto, la ciencia defiende una construcción de conocimiento rigurosa, basada en los argumentos siempre con el método científico como herramienta.

Usted dice que este texto es divulgativo, como si eso le permitiese ser menos riguroso, pero fíjese que yo creo que precisamente los textos divulgativos deben ser los que presenten mayor rigor; me explico: los textos científicos los leen especialistas que tienen juicio para criticarlos y revisarlos, mientras que los textos divulgativos van orientados a un público mucho más amplio, probablemente menos conocedor del fondo de la materia y, por tanto, más vulnerable a las imprecisiones en el texto.

Entiendo que incomode e incluso moleste la posibilidad de ver que el trabajo de uno es revisado o criticado por especialistas. Pero estoy convencido de que ese es el camino para construir argumentos sólidos.

Y estoy de acuerdo en que este texto tiene gran valor, así lo expuse en una de mis primera intervenciones, pero eso no quita que no esté de acuerdo con su enfoque y con su manera de construir sus ideas.

Saludos.

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 12:51 pm - unomas

#12 A ver... si bien es verdad que este texto es mejorable (como lo es todo en la vida, y la ciencia no está al margen de esto), hay que tener en cuenta que tiene además un tono divulgativo. Por supuesto que esta revista no tiene sentido científico, y menos mal: pues tal como usted lo plantea, hay un consejo-Supremo-Dios que dice, en su ámbito de estudio, qué vale, qué no vale, qué se puede mejorar y qué no.

Y se me ocurre a mí: ¿no existe la ciencia al margen de esos consejos, revistas, universidades...? Porque, por lo que se ve, ese Consejo Supremo todo lo controla, como si no hubiera otros; y además, parece que todo lo sabe (como si no existiese bibliografía desconocida...)... Joder, ese mundo yo nolo conozco... En fin...

Muy bien por el señor Barroso y su texto, bastante interesante y atractivo; y lo demuestra los comentarios y debates que ha abierto, cosa que es imposible se de en e COnsejo Superior de Ciencia ABsoluta...

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 12:33 pm - Francis

#11 David, mi gran problema con el texto de Yeray Barroso viene condicionado más que por diferencias ideológicas por deformación profesional. He trabajado en ciencia unos 10 años y en ese contexto se hacen las cosas de otra manera, que resumo como sigue. Ante una determinada hipótesis de trabajo, el primer paso es hacer una exhaustiva búsqueda bibliográfica. A continuación se recogen datos vinculados a esa hipótesis sobre los que se realizan una serie de análisis para alcanzar unos resultados. Y, finalmente, a partir de los resultados se elaboran las conclusiones coherentes con los datos y con los análisis, estén a favor o en contra de la hipótesis planteada inicialmente.

En contra de lo que pudiera parecer, ahí no acaba el proceso científico. La comunidad científica debe aceptar el trabajo que hemos hecho, en cierta manera homologarlo para darle un sello de calidad. Imaginemos que el trabajo que uno hace se ajusta perfectamente al esquema anterior, pero tal vez alguien hizo ese mismo trabajo hace 30 años; en ese caso, nosotros podríamos creer haber descubierto algo que lleva mucho tiempo descubierto. Ahí cumple su función ese proceso de publicación científica, en tanto que nos harían caer en nuestro error. Otro caso que se evita con este sello de calidad es la charlatanería, es decir, aprovechar la ignorancia ajena para dar uno a entender que sabe o ha descubierto cosas que en realidad no ha hecho él o ella sino otro autor con anterioridad o tal vez tales descubrimientos se deban a análisis sesgados, inadecuados o imprecisos. Por tanto, el sello de calidad avala a los autores, en tanto que está indicando que el trabajo de investigación supone una contribución significativa al conocimiento. Pues bien, para conseguir esta homologación existen las revistas científicas, a las que uno manda su trabajo. Después de que expertos independientes examinan el trabajo, nos encontramos con una serie de recomendaciones para mejorarlo aún más y que alcance un estado publicable. Y ahí es cuando finalmente termina el proceso de producción científica. Se pueden hacer revisiones posteriores a ese trabajo, obviamente la ciencia no acaba nunca, pero ese primer escalón está superado.

El texto de Yeray Barroso no encaja en este esquema y por eso me chirría. BienMeSabe no es una revista científica en la que se revisen los textos, pero no importa, podemos obviar eso por el momento. Lo importante para mí es que se siga el esquema científico, algo que no alcanza ni de lejos el texto de Yeray. Este texto parece arrancar de sus conclusiones por motivos ideológicos. Y a partir de ahí, se escoge de la realidad que nos rodea aquellos datos o hechos que encajan con las conclusiones; y el siguiente paso es el más relevante, escoger un modelo explicativo que encaje tanto con las conclusiones y con los hechos escogidos, con lo cual se acaba teniendo un discurso cerrado. Pero, evidentemente, se trata de un discurso sesgado (conclusiones como punto de arranque y luego datos y modelo ad hoc), y ese es el gran problema para que le dé el visto bueno a este texto.

Por la pasión que veo en el autor, le animo a que se esfuerce en la línea que le propongo. Que haga una búsqueda bibliográfica sobre esta temática en revistas especializadas, y que en función de lo que encuentre ahí, recabe datos y hechos que le puedan permitir un punto de arranque robusto para sus análisis. Los modelos explicativos vemos que van siendo muchos (colonialismo español, colonialismo interior o caciquismo, franquismo, gobiernos pseudonacionalistas en democracia…) y con seguridad en la bibliografía se documentan otros muchos. Y a partir de ahí, llegar a unos resultados que permitan elaborar conclusiones robustas. Cuidado, que las conclusiones deben ser objetivas y no sesgadas por los motivos ideológicos de que hablábamos antes.

David, si yo fuese independentista, que no digo que no lo sea, rechazaría este tipo de textos, porque debilitan al independentismo por el sesgo ideológico que presentan, quitándole credibilidad y profundidad.

Saludos.

Lunes, 06 de Junio de 2011 a las 12:00 pm - Francis

#10 Buen punto a tener en cuenta, molinero. Es cierto que ese caciquismo o colonialismo interno sigue operando actualmente, en las islas no capitalinas, y también en muchos pueblos pequeños de las capitalinas. Ya ven, otro posible agente causante de nuestra sicología.

Saludos.

Domingo, 05 de Junio de 2011 a las 18:02 pm - molinero

#09 Un tanto curioso que en lo que llevo leido no aparece el término caciquismo (una sóla vez aparece cacique) para describir lo que se puede considerar un colonialismo interno. Es de sospechar que este permanente dominio interno, esta tendencia a no dejar posibilidad alguna para nadie quién no sea de la "familia", una actitud casi mafiosa, es una causa mucho más real para explicar la sicologia canaria de hoy y no acaso el episodio histórico de la conquista hace entre 600 y 500 años, aparte de que en algunas islas los españoles hasta estaban bienvenidos (Tenerife) por las hermosos objetos que traian y de paso para sacarse encima justamente el cacique de turno (Bencomo) que estaba por conquistar a los demás menceyatos. Con el menceyato de Güimar ya había empezado, como se sabe. Y luego estaba ahí la doctrina cristiana que explicaba que ante su dios todos los hombres eran iguales, una doctrina religiosa que a los achicaxna de Tenerife tiene que haber impresionado. Creo que el término "colonialismo" hay que desglosarlo bastante antes de interpretarlo como causa única y universal para la sicología canaria actual. Sospecho.

Jueves, 02 de Junio de 2011 a las 19:08 pm - David

#08 Francis, me parece bien mirar Canarias con optimismo cara al futuro. Coincidimos. Y sí, ya te dije que yo también creo que hay otras causas aparte del colonialismo (el hecho insular, entre otras), pero insisto en que la conquista y el posterir colonialismo han influido y mucho en las demás causas. Resumido: sin el colonialismo la psicología del canario actual no sería la que es.

No se trata de que un canario, por sentirse colonizado, actúe como lo hace. Más que nada porque es una situación inconsciente que se le ha trasmitido por sus propios progenitores. Lo que comentó el autor en cierto: la iniciativa que muestra el niño canario en comparación con la del niño peninsular. Trabajo en colegios, sé de lo que hablo.

Comparar la psicología de un catalán o un extremeño con la nuestra encontrará similitudes, lógico, pero también muchas diferencias. Francis, no es esta la mejor comparación. Y no creo que las similitudes sean porque ellos hayan experimentado un proceso colonial, pues no es comparable. De los territorios actuales de España, el único que ha sufrido una conquista real y colonización directa es Canarias, esto es así.

Fíjate, de los lugares que he visitado en el mundo, que son muchos, la forma de ser más próxima a la de los canarios que he encontrado es la de los habitantes de Cabo Verde. Y ahí es donde se suman todas las causas.

Qué pena que bienmesabe.org ya no hace lo del concurso mensual de los libros por los comentarios remitidos, porque nos lo llevamos o tú o yo seguro!! Saludos

Miércoles, 01 de Junio de 2011 a las 19:39 pm - Francis

#07 David, en realidad tengo más preguntas que respuestas. Sin embargo, veo que los que defienden el modelo colonialista para Canarias tienen una respuesta clara y es siempre la misma. No pasa nada, seguiré pregonando en el desierto. Hablas de venda en los ojos, pero caramba, los que defienden el modelo colonialista no ven otra cosa que no sea colonialismo, y yo entiendo que eso sí es una venda.

En alguna de mis intervenciones anteriores admitía que el colonialismo ha existido con Canarias. De hecho, Canarias era considerada tierra colonial en la primera constitución española de 1812, así que no hay mucho que discutir en ese sentido. Ahora bien, ha pasado mucho tiempo y sobre todo, han pasado muchas más cosas en esta tierra que hacen que la influencia del colonialismo en la psicología del actual hombre canario se vea marcada igualmente por otros fenómenos. Y por eso propongo que se profundice en otras posibles causas de la actual psicología del hombre canario, no dando por hecho que aquí no ha pasado nada y que el colonialismo da respuesta a todo. Por ejemplo, ¿por qué no hacer una comparativa entre la psicología del hombre canario y la del extremeño? ¿O la del catalán? Con seguridad encontraríamos similitudes en las psicologías de estos pueblos que invalidarían parcialmente el modelo colonialista (aunque estoy convencido de que quienes defienden el modelo colonialista dirán que las similitudes se deben a que Extremadura y Cataluña también han padecido por parte de España un régimen colonial). En otro sentido, ¿por qué no comparar nuestra psicología con la de otros territorios insulares? El hecho de vivir en islas, con total seguridad, moldea nuestra forma de ser más allá del trato que podamos recibir del exterior.

En la actualidad veo una Canarias viva, siempre mejorable, pero no la veo indefensa, diminuta, amnésica ni no sé cuántas cosas más. Canarias en los últimos años se ha vuelto reivindicativa, como muestran multitudinarias manifestaciones como la de la carretera del norte de Gran Canaria, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la manifestación contra las torres de Vilaflor, la lucha popular para paralizar el desarrollo urbanístico y proteger Veneguera, la manifestación contra el Puerto de Granadilla y algunas otras manifestaciones que nos dan a entender que como sociedad Canarias no está sumida, ni arrodillada ni nada de eso. ¿Que podría ser mejor? Evidentemente, pero creo que ya llegó el tiempo en que todos debemos mirar a Canarias para darnos cuenta de la madurez que presenta como sociedad y abandonar descripciones que no nos ayudan a avanzar hacia delante sino que nos empujan de nuevo hacia la casilla de salida.

El que se empeñe en seguir hablando de colonialismo, es su elección. Yo prefiero mirar la realidad con otros ojos más optimistas y justos con las nuevas generaciones de esta tierra.

Saludos.

Miércoles, 01 de Junio de 2011 a las 17:33 pm - David

#06 Francis, gracias por tus aclaraciones. Tengo una pregunta para ti, ya que comentaste que el hecho colonizador europeo es "el hecho que por cierto considero el menos relevante de todos a estas alturas": ¿cómo explicas la psicología del canario actual sin el hecho colonizador? Supongo que coincidirás en que influyó, y mucho. Yo, incluso, diría que fue el condicionante de todas las demás causas que se sumaron posteriormente.

Me parece, por tus palabras, que en verdad lo que sientes es que Canarias no fue ni sigue siendo una colonia de España. No sé si es el caso, corrígeme el atrevimiento, pero si así fuese, esta venda en los ojos por razones políticas te impediría ver que realmente el hecho colonizador ha marcado nuestra psicológía y nuestra singular forma de actuar.

Yo sí que estoy de acuerdo con Yeray, el autor. Cierto es que alguna de sus afirmaciones están defendidas con demasiada pasión, lo que motiva que los que no admiten el colonialismo se nieguen a reconocer realidades bastante evidentes. Saludos.

Miércoles, 01 de Junio de 2011 a las 08:38 am - Francis

#05 Me acabo de leer el texto nuevamente, por si se me hubiese quedado algo atrás y me reafirmo en lo dicho. Si bien puedo estar de acuerdo en el planteamiento que se hace en la primera parte (hechos o datos), no estoy de acuerdo en lo que se plantea a partir de la segunda y la tercera (modelo explicativo). Ya desde el inicio de la segunda comienza hablando del proceso colonizador como responsable de los males que aquejan al canario: semianalfabeto, dedicado a los trabajos manuales, diminuto, indefenso, pobre, inestable, desconocido de sí mismo, perezoso, inferior frente al exterior, dependiente, amnésico, desarraigado, dividido, infantilizado… Ahí es nada.

De entrada, ni siquiera estoy de acuerdo con que el canario actual se ajuste a todos esos adjetivos. Así que menos de acuerdo estoy con el modelo propuesto para explicarlo.

Saludos.

Miércoles, 01 de Junio de 2011 a las 08:09 am - Francis

#04 David, entendí perfectamente lo que dice el autor y simplemente no estoy de acuerdo con su enfoque. Como dices, hay que conocer la situación histórica que puede haber influido en el pensamiento de una sociedad, y yo añado, hay que conocer TODA la situación histórica, sin centrarse en un momento como la llegada del hombre europeo a Canarias, hecho que por cierto considero el menos relevante de todos a estas alturas.

Pero si lo que se quiere es seguir incidiendo en la idea de la colonización, del territorio colonizado, de que Canarias es tratada como una colonia y no sé qué más, pues pa'lante. Pero vamos, que en Canarias han pasado más cosas, muchas más cosas que la colonización. Y en cualquier análisis riguroso de psicosociología histórica tendría que abordarse el análisis de forma comparada y mas exhaustiva, como apuntaba anteriormente, de forma que se pueda concluir objetivamente acerca de la importancia relativa de los diferentes fenómenos históricos en la psicología del actual hombre canario.

El modelo colonizador-colonizado es demasiado simple para explicarlo todo. Es como el modelo de Lotka-Volterra, el predador-presa, que a pesar de ser un modelo complejísimo con ecuaciones diferenciales únicamente es válido para el caso en que interaccionan dos especies, hecho que no ocurre en ningún ecosistema real. Por tanto, entiendo que hay que buscar alternativas a lo propuesto por el autor.

Para que no haya malentendidos. Me gusta que haya textos de este estilo, críticos con el ensoñamiento que nos venden las instituciones públicas. Pero el hecho de que me guste este tipo de textos no impide que no esté de acuerdo con lo que dice.

Saludos.

Martes, 31 de Mayo de 2011 a las 23:13 pm - David

#03 Francis, por lo que comentas en tus dos primeros párrafos, creo que no has entendido bien lo que has leído´, el autor no quería decir eso que escribiste. Sin embargo, me gusta tu planteamiento reflexivo del final, la "presunta falta de ambición por parte del isleño", algo de razón tienes ahí. Pero hay que conocer la situación histórica que explique que una sociedad pueda pensar de esta manera. Y esto es precisamente lo que explicaba el autor, y que no captaste. Saludos

Martes, 31 de Mayo de 2011 a las 09:07 am - Francis

#02 En estos tiempos en que nos bombardean con lemas de "Canarias, tierra única" y no sé qué chorradas más, se hace necesario textos como este, para darnos cuenta de que Canarias no es solamente un conjunto de paisajes, sino que también en esta tierra hay un paisaje humano que conviene destacar aunque nuestras instituciones no pongan ningún interés en ello. Ahora bien, no comparto muchos de los planteamientos de esta reflexión. No creo que el canario sea un perezoso: cuando emigró a América se le valoraba especialmente por su capacidad de trabajo. No creo que sea analfabeto: cualquier viejito de esos campos nos puede dar unas cuantas vueltas en sabiduría popular; otra cosa distinta es que no sea ingeniero, lo cual puede tener que ver con la falta de medios para estudiar, pero no con una incapacidad determinada por el colonizador. El autor habla de que las papas eran alimentos de pobres, cuando resulta que las papas durante muchos años eran precisamente los alimentos de ricos; mucha gente no podía adquirirlas y tenía que conformarse con boniatos.

He leído varios textos con este enfoque, según el cual se explica toda la idiosincrasia del canario a partir de un simple esquema colonizador-colonizado, sin intentar aplicar ningún otro modelo de relación social. El autor podría haber abierto comparativas más extensas con otras regiones de España y sin demasiada dificultad habría encontrado situaciones similares a la canaria, no siendo por tanto válido el modelo colonizador-colonizado para explicar la psicología del hombre canario. Le animo a que trabaje en este sentido si efectivamente su deseo es profundizar en la psicología del hombre canario; si lo que quiere es vendernos el modelo predador-presa, todo está dicho. En Canarias, desgraciadamente, no se puede explicar todo a partir de algo que ocurrió hace 500 años. En todo este tiempo ha habido varias crisis económicas, recientemente una dictadura fascista de 40 años y más recientemente un gobierno de derechas puras o mixtas en Canarias durante los últimos 18 años. Por tanto, nuestra realidad actual y nuestra psicología deben estar necesariamente influenciadas por más hechos que algo que ocurrió hace 500 años. Animo al autor, insisto, a realizar un análisis comparado que bien podría darnos la importancia relativa de los diferentes acontecimientos históricos en la psicología del hombre canario. Y a explorar asimismo la psicología de los habitantes de islas, que es marcadamente diferente a los habitantes de territorios continentales y por tanto a comparar al canario con los caboverdianos o los maderenses, por citar algunos próximos; estoy convencido de que encontrará sorprendentes similitudes, lo que hablaría aún más de la importancia de modelos alternativos al colonizador-colonizado.

Yo propongo un planteamiento alternativo, simple, pero de cierta validez y en cualquier caso no más simple que el modelo colonizador-colonizado. Al final de todo esto, de lo que hablamos es de una presunta falta de ambición por parte del isleño. Leí un cuento que decía que un ambicioso empresario estadounidense atracó su yate frente a las costas de Costa Rica. Allí iba a comer a un restaurante cercano y advirtió que día tras día un pescador local traía el pescado que servía el restaurante. Viendo el potencial del pescador, el empresario le contó las posibilidades que tendría si montase un negocio ambicioso, explotando la pesca local de la zona, lo que le permitiría comprar más barcos de pesca, montar una industria local, exportar pescado, instalarse en alguna metrópoli estadounidense y ganarse una buena jubilación para hacer lo que le diese la gana. El pescador le dijo que ya hacía lo que le daba la gana, que ya disfrutaba de la vida que quería y que no necesitaba todo ese viaje vital para terminar haciendo lo que ya estaba haciendo. La historia se puede contar mejor, pero esa es la base. Por tanto, tal vez no estemos hablando de falta de ambición en el canario, sino de saber vivir. Conozco gente que trabaja de aparcero en los pepinos y sólo cogen dos celemines de terreno, porque con esa cantidad de trabajo tienen de sobra para vivir y trabajan 3 o 4 horas al día. Eso es buscar calidad de vida, no necesariamente falta de ambición.

Y el título de esta reflexión es "Para salir de la amnesia", pero no encuentro en esta reflexión nada más que hablar de la amnesia misma. Habría sido deseable algún comentario, al menos un párrafo, de lo que propone como necesario para salir de esa amnesia.

Reciba un cordial saludo.

Domingo, 29 de Mayo de 2011 a las 19:58 pm - Pablo Reyes

#01 Coincido en muchos de los planteamientos de Yeray. Considero importante el hacer estas reflexiones para no perder el norte y poder avanzar.Yo desde mi pequeña parcela de maestro escuela, lo intento , pero choco con muchos peros, el primero la propia administración que no ayuda ni apoya. De todas formas no todo el problema es de la administración, nosotros los canarios tenemos mucha responsabilidad en lo que ocurre. Felicidades Yeray por el coraje.