Revista nº 761
ISSN 1885-6039

El ladrón de los guantes blancos: una película canaria de los años veinte. (Incluye PELÍCULA)

Miércoles, 23 de Enero de 2013
Carlos Teixidor
Publicado en el número 454

Se trata de la primera película de largometraje que se filmó en las Islas, en el ya lejano año de 1926, y que todos los que intervinieron en el rodaje eran tinerfeños (de nacimiento o por vivir en la isla). Además, puede asegurarse que el resultado de aquella aventura fue una obra de gran categoría.

 

 

Entre las sorpresas de la programación de los últimos meses de Televisión Española en Canarias recordaremos la emisión, a finales de septiembre, de la película muda titulada El ladrón de los guantes blancos, siendo imprescindible destacar que se trata de la primera película de largometraje que se filmó en las Islas, en el ya lejano año de 1926, y que todos los que intervinieron en el rodaje eran tinerfeños (de nacimiento o por vivir en la isla). Además, puede asegurarse que el resultado de aquella aventura fue una obra de gran categoría.

 

El ladrón de los guantes blancos fue codirigida por José González Rivero (director técnico y operador-fotógrafo) y Romualdo García de Paredes Mandillo (director artístico). Ambos se asociaron para establecer en Tenerife una casa productora de películas cinematográficas y comenzar a filmar enseguida una película de argumento. Se eligió una trama policíaca, al estilo de los seriales norteamericanos de los años veinte; teniendo lugar sucesivamente el robo de un collar, el secuestro de la hija del acaudalado banquero protagonista, varias maldades más, y finalmente la resolución del enigma de la identidad del encapuchado ladrón.

 

No olviden que se trata del año 1926 y que la película fue enteramente filmada en Tenerife. Así es como aparece en la pantalla el Camino Largo de La Laguna con unas palmeras que sólo se elevan cerca de un metro del suelo. Se reconoce la antigua carretera Santa Cruz-Laguna-Tacoronte, con los raíles del tranvía eléctrico. Y vemos también el Hotel Quisisana (cuando era hotel); el Hotel Taoro del Puerto de la Cruz; la antigua recova de La Laguna; los interiores de diversas casas particulares, y numerosos coches con matrículas TE de los números tres mil y pico.

 

También registró la cámara una de las primeras voladuras que tuvieron lugar en la cantera La Jurada de la carretera de San Andrés; siendo aprovechadas estas imágenes como parte del desenlace. Otras vistas reconocibles pertenecen al monte de Las Mercedes y Anaga. Y lo curioso de todo esto es que la acción se sitúa en Inglaterra...

 

EI 6 de septiembre de 1926 se estrenó esta película policíaca, casi simultáneamente en el denominado Parque Recreativo de Santa Cruz y en el Teatro Leal de La Laguna. Como existía una sola copia y se quería proyectar prácticamente a la misma hora, cuando se acababa de proyectar un rollo se transportaba en coche rápidamente al otro local. Así de delirante fue la noche en que la película se vio en público por primera vez. Todavía no está claro si los rollos se subían a La Laguna o se bajaban a Santa Cruz.

 

El derribado Parque Recreativo de Santa Cruz de Tenerife

 

José G. Rivero, uno de los directores, tenía previa experiencia como fotógrafo y documentalista. Siendo Gerente del Teatro Leal había adquirido una cámara cinematográfica alemana y con ella se lanzó desde 1922 a filmar reportajes. Durante los años 20 terminó más de diez documentales sobre temas isleños. Por el contrario, para Romualdo García de Paredes está fue su única película, en la que desempeñó muy acertadamente el papel del detective Carter, encargándose también de dirigir a los demás intérpretes y de redactar los rótulos explicativos que había que intercalar entre las imágenes de la acción.

 

Hay que aclarar que se trata de una película muda, y que desde hacía muchos años no se había proyectado. En su día se exhibió en Cuba y Buenos Aires, y una de las últimas veces que fue vista por el público fue una mañana de domingo, en el año 1955, en el cine Price de Santa Cruz de Tenerife, programada por el Cine-Club Universitario.

 

Ahora, después de tantos años, la copia antigua en material inflamable se encuentra depositada en la Filmoteca Española (hasta hace poco llamada Filmoteca Nacional de España), habiéndose obtenido en Madrid un nuevo negativo mediante un lento y costoso proceso de reproducción. A partir de ese negativo se han obtenido dos copias nuevas, en material de seguridad. Una de las copias queda archivada en la Filmoteca en Madrid, y la otra pertenece a las hijas del desaparecido cámara y director Sr. Rivero. Y ésta es la copia que se queda ya definitivamente en Tenerife, dispuesta para ser proyectada en actos culturales.

 

Hace un año, el 28 de diciembre de 1982, se estrenó esta nueva copia en el Cinematógrafo Yaiza Borges de Santa Cruz de Tenerife. Eran las 11 de la noche y sin embargo acudió gran cantidad de gente, que llenó totalmente el local, a pesar de ser un día propicio para las inocentadas, tanto más al anunciarse la sesión como gratuita. Pero es que fue precisamente un 28 de diciembre, el del año 1895, cuando en Paris los hermanos Lumiere presentaron al público su invento: el cinematógrafo. Y esta era una sesión conmemorativa del 87 aniversario del cine. Una vez ocupadas todas las butacas numerosas personas se quedaron en pie o sentadas en el suelo. Tras una breve presentación, empezó la película, siendo acompañada al piano por Juan Puelles (miembro del colectivo Yaiza Borges). Desde las primeras imágenes el público se compenetró con la película. Los espectadores rieron, se asombraron y aplaudieron varias veces durante los 105 minutos largos (una hora y tres cuartos) que duró la sesión.

 

Uno de los momentos de la proyección en que la gente aplaudió con más ganas fue cuando Malcome, uno de los malos, estaba bajando un precipicio por una escalera de mano, de cuerda, llevando en brazos a la secuestrada hija del banquero. Además, resultaron sorprendentes y alucinantes los saltos, desde más de tres metros de altura, que este malvado personaje prodigó durante todo el rato.

 

Otro detalle simpático fue el estilo de redacción de los rótulos. El lenguaje florido, recargado, novelesco, y tal vez irónico, no pasó desapercibido. Veamos la transcripción literal de algunos de estos letreros que aparecían en la pantalla: Carter es encarcelado en la caseta que sirve a la banda como fatídico local donde traman sus criminales fallos, La perversidad de Malcorne es inagotable. Ciego de ira Manda prender fuego a la caseta. La muerte del detective es inminente o El incógnito enmascarado prepara una nueva villanía. En los últimos minutos, tras desenmascarar al enmascarado, el detective Carter afirma mediante el correspondiente rótulo: Ya lo sabía, pero buscaba para verte la cara un momento en que la burla y la teatralidad de una trampa insignificante vengara con un gesto de travesura infantil tanto maquiavelismo infame como ideara la egoista imaginación de ...

 

No, no les voy a contar el final...

 

Y como en una crítica rigurosa no todo pueden ser alabanzas, hay que decir que sobran rótulos. La película tiene cerca de 190 rótulos o letreros y algunos de ellos son innecesarios; sin embargo, por respeto a la obra original se han mantenido. Además, al cabo de una hora de proyección, durante la cual la acción mantiene un buen ritmo y no tiene desperdicio, se nota un cierto decaimiento. En esa segunda mitad de la proyección se llega a perder el ritmo, aunque se recupera en varias secuencias (ej: cuando Malcorne asalta la cárcel; cuando le comunican a Ketty la muerte de su novio, y en el afortunado final).

 

Esta película se proyectaba antiguamente en dos noches. El primer día se exhibía la primera mitad, y al día siguiente el resto (la segunda jornada). Estamos pues ante un serial que imita a los seriales de su época, pero que al exagerar la nota constituye una brillante parodia de la literatura y el cine policiaco de los felices años veinte.

 

Finalmente, como conclusión de la serie televisiva Cine Canario, de los jueves por la noche, se emitió El ladrón de los guantes blancos. La película fue vista en dos partes (el 22 y el 29 de septiembre), interviniendo en el coloquio el Presidente de la Filmoteca Española, y director de cine, Luis García Berlanga. Y respecto a la calidad de la emisión, es necesario aclarar que desafortunadamente esta vez la imagen fue recortada, y que por eso algunos rótulos no se podían leer completos. Además faltó una música de acompañamiento, que ahora debería componerse y grabarse para la próxima ocasión.

 

 

Título: El ladrón de los guantes blancos

 

Director artístico: Romualdo García de Paredes.
Productora… (Rivero-Film).
Director técnico… (José González Rivero).


Principales intérpretes:
Romualdo García de Paredes… (Tom Carter) (detective).
Angelina Navarro… (Ketty Henrry).
José Miguel Mandillo... (David Henrry).
Rodolfo Rinaldi…(Hamilton).
Pedro Rodríguez Bello... (Claret).
Guetón Rodríguez-Figueroa Melo… (Carlos Simpson).
Carlos Reyes… (Smith).
Antonio E. Varela Prieto… (Malcorne).
Juanita Morales… (Edith).
Pedro Martín Valiente… (Chófer).
Fotografía… José González Rivero.
Argumento… Rodolfo Rinaldi.


Duración: 105 minutos (una hora y tres cuartos) Originalmente duraba más de dos horas.
Película en 13 partes (13 rollos).
Blanco y negro. Muda.
Año de producción:…1926.
Exhibición: Tenerife, Cuba, y Buenos Aires.

 

 

 

Este artículo fue publicado previamente en el número 3 de la revista Sanborondón, del Centro de la Cultura Popular Canaria, en 1983. La foto de portada es un fotograma de El ladrón de los guantes blancos. En la matrícula pueden leerse las letras distintivas TE, anteriores a la división de Canarias en dos provincias. Hoy esta histórica película para Canarias la podemos ver desde nuestras casas gracias a Memoria Digital de Canarias. Si deseas verla puedes pinchar en el siguiente enlace.

 

 

 

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Comentarios
Viernes, 23 de Marzo de 2018 a las 08:55 am - Angeles Amador Pérez

#02 Pues comentar lo mismo que el Señor Correa, mi Padre Cristóbal Amador Barrios, también actuó como extra, además de aportar su moto, y es una pena que no salga en ningún crédito, ya que para el fue una anécdota que siempre conto con orgullo.

Miércoles, 10 de Septiembre de 2014 a las 20:18 pm - Juan Correa

#01 Quiero comentar que mi abuelo de nombre Cayetano Tenorio Mesa, participó como extra en esta pelicula.Hacía de bandido, los que raptaron a (Ketty Henrry).Tenía 20 años cuando se rodó la pelicula Y aunque su participación no fué muy larga

para mí es un orgullo que lo haya hecho, El me contó muchas anecdotas de la pelicula,y para el fué una experiencia mas que nada divertida. A mi me queda pena que no salgan los nombres de todos los extras que participaron (que tampoco fueron tantos)

Un cordial saludo.