Revista nº 946
ISSN 1885-6039

San Vicente Ferrer, de Luján Pérez, fue restaurado.

Miércoles, 23 de Enero de 2013
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 454

Este miércoles, 23 de enero, a las 19:30 horas, se presenta el resultado de la restauración llevada a cabo por el Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos, de una talla de San Vicente Ferrer. Ubicada actualmente en el retablo mayor de la iglesia de San Sebastián, en Agüimes, la pieza es obra del imaginero grancanario Luján Pérez. A la presentación, que tendrá lugar en el citado templo, asisten Larry Álvarez, el alcalde de la localidad, Antonio Morales, y los técnicos encargados de los trabajos.

 

Junto a la Virgen del Rosario y al Santo Domingo de Guzmán, el San Vicente de la iglesia de San Sebastián es una de las tres tallas que, en su día, fueron rescatadas tras el incendio del antiguo convento dominico, en 1887. Las esculturas de San Vicente y de Santo Domingo fueron un encargo del citado convento a Luján Pérez. El imaginero guiense solía usar para sus piezas diferentes tipos de madera (pinsapo, viñátigo, pino canario…), pero en el caso de estas dos imágenes recurrió al cedro, una madera semidura y, por ello, poco apetecible para los insectos. Ello ha mantenido al San Vicente a salvo de los ataques de los xilófagos, pero no ha podido impedir otros daños, como los ocasionados por los continuos traslados debido a su uso procesional.

 

El proyecto, que ha contado con el visto bueno de la Comisión Mixta Canarias-Iglesia y en el que el Cabildo invirtió 8.500 euros, ha corrido a cargo del restaurador Francisco Díaz Guerra. Realizada en apenas tres meses, la actuación, que se llevó a cabo en los talleres con que cuenta la Corporación Insular, se suma a otras llevadas a cabo en los últimos meses por la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo de Gran Canaria, como la recuperación de La Fe y de un Crucificado, dos tallas también de Luján, aunque de menores dimensiones y procedentes de la iglesia de San Miguel Arcángel de Valsequillo. Con un presupuesto de 5.000 euros, ambas piezas fueron restauradas por Pilar Verdejo, recuperando su policromía original. “Uno de los criterios tenidos en cuenta a la hora de emprender estos trabajos ha sido que, después, puedan ser contemplados por el público, para lo cual la Iglesia debe mantener abiertos los templos que los cobijan de forma más o menos habitual”, explicó el consejero de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo grancanario, Larry Álvarez.

 

 

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