Militó en el Partido Progresista, y en 1854 llegó a ser diputado por la isla de La Palma. No publicó obra alguna, pero se distinguió por su facilidad para redactar textos de circunstancias sobre los más diversos acontecimientos sociales y políticos de las Islas. Sus escritos jurídicos, según de las Casas Pestana, eran “verdaderas joyas literarias”, leídos con gusto por quienes se interesaban en tales cuestiones.
