Interrumpe sus estudios e ingresa en la Academia de Infantería de Toledo. Durante el tiempo que permanece allí, visitará en Madrid a su tío abuelo Benito Pérez Galdós*. En 1919 es ya alférez y participará en el desembarco de Alhucemas. Ascendido a capitán en 1928, sigue estudios en la Escuela de Estado Mayor (Madrid). Destinado a Marruecos, una caída del caballo le produjo la amputación de una pierna y se ve forzado a pasar a la reserva, aunque todavía servirá un tiempo en el Servicio de Topografía del Ejército. Entre 1936 y 1939 presta servicios auxiliares en el Gobierno Militar de Las Palmas de Gran Canaria. Tras la guerra civil, concluye sus estudios de bachillerato y, en 1944, obtiene la licenciatura en Filolofía y Letras por la Universidad de La Laguna (Tenerife). Regresa a Las Palmas de Gran Canaria y se dedica exclusivamente a la enseñanza. Ejerce como profesor de Historia, de Filosofía y de Lenguas Clásicas en diversos colegios de la ciudad: San Ignacio de Loyola, Viera y Clavijo, Sagrado Corazón, Teresianas… Al propio tiempo, se dedica a la investigación histórica y, entre 1939 y 1973, publicará el fruto de esos trabajos, relacionados siempre con temas históricos y nobiliarios y sobre aspectos geográficos de las Islas, en la revista El Museo Canario* y en el Anuario de Estudios Atlánticos*. Pensionado por el Cabildo Insular de Gran Canaria, trabajará junto al profesor Joaquín Blanco*, en el archivo provincial de la ciudad. Algunos de los títulos de dichos trabajos: La Hacienda de los Príncipes (1943), La iglesia de Santiago del Realejo de Arriba (1950), El cultivo de la caña y la industria azucarera en Gran Canaria, 1510-1535 (1961), La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción del Realejo de Abajo (1970), Ascendencia de los Pérez Galdós, con especial estudio de las ramas cubanas de la familia (1973).
