Revista nº 761
ISSN 1885-6039

JIMÉNEZ SÁNCHEZ, Sebastián (1904-1983).

Jueves, 13 de Septiembre de 2018
Jorge Rodríguez Padrón
Publicado en el número 748

Historiador y arqueólogo n. y m. en Las Palmas de Gran Canaria. Desde 1933 es funcionario de la Junta de Obras Publicas de su ciudad natal. Ejerce la docencia en la Escuela Normal del Magisterio. Entre 1936 y 1939, redactor del diario Hoy.

 

Colaborador habitual en la prensa y en las revistas especializadas del Archipiélago: en la tinerfeña Revista de Historia, en El Museo Canario (1945-1946) o Faycán (1951), de Las Palmas de Gran Canaria, entre otras. Entre 1941 y 1969 ejerce como comisario y delegado provincial de Excavaciones Arqueológicas en Gran Canaria. Miembro de la Sociedad de Ciencias y Letras y Artes y de la Real Sociedad Geográfica Española, en Canarias. En 1941, figura en la directiva de la Sociedad Española de Arte, Etnografía y Prehistoria, de Las Palmas de Gran Canaria. Entre 1936 y 1939 y entre 1943 y 1945, es secretario y tesorero de El Museo Canario*, de Las Palmas. Fue condecorado con la Orden civil de Alfonso X el Sabio. Sus trabajos versan, en particular, sobre temas históricos, folklóricos y arqueológicos del Archipiélago. Aunque, ocasionalmente, ejerce la crítica literaria en las páginas de El Eco de Canarias. Entre sus publicaciones: Descripción geográfica de Canarias (1927), Embalsamamiento y enterramientos de los canarios y guanches (1941), Ruina e historia de la ermita de Nuestra Señora de los Reyes (1944), Breve reseña histórica del archipiélago canario (1944), Del folklore canario: el mes de san Juan y sus fiestas populares (1945), Primeros repartimientos de tierras y aguas en Gran Canaria (1949) o Yacimientos arqueológicos grancanarios (1952). En 2004, se publicaría Viaje histórico anecdótico por las islas de Lanzarote y Fuerteventura; y, en 2006, se reedita Descripción geográfica de Canarias, en especial del grupo oriental. Es autor también de una biografía del padre José de Sosa y de diversos estudios sobre las relaciones entre Canarias y Berbería. A partir de 1972 deja de publicar regularmente. Su último artículo, de 1973, es una glosa a la figura del profesor Elías Serra Ráfols*.

 

 

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Comentarios
Martes, 25 de Septiembre de 2018 a las 06:29 am - uno

#05 Sea su valoración la que sea, positiva o negativa (y cuestionable como la de cualquiera), no me parece que por eso haya de quedar fuera Jiménez Sánchez de un trabajo, este diccionario, que pretende ser inclusivo de todo el que haya escrito en Canarias. Saludos.

Viernes, 21 de Septiembre de 2018 a las 18:39 pm - Bentayga-7

#04 Publicó muchos textos, pero sin valor literario o técnico.

Viernes, 21 de Septiembre de 2018 a las 13:13 pm - uno

#03 Pues en el diccionario, como lo entiende cualquiera, lo que pinta es que publicó no pocos textos, y por eso aparece. Otra cosa es lo que a usted le parezcan sus textos... Pero ese es otro cantar...

Jueves, 20 de Septiembre de 2018 a las 12:00 pm - Bentayga-7

#02 S. Jimenez Sanchez no era historiador, folklorista ni, mucho menos, arqueólogo. Sin embargo si fue Comisario (sic) Provincial de Excavaciones Arqueológicas, aunque lo fue "por la gracia de Dios". No se que pinta en eses diccionario. Lo único bueno que tuvo es que nunca se apropió de objeto arqueológico alguno ni falsificó los yacimientos con piezas de otros lugares.

Sábado, 15 de Septiembre de 2018 a las 19:01 pm - Juan Dávila-García

#01 Sebastián Jiménez Sánchez, siendo Comisario y Delegado Provincial de Excavaciones Arqueológica de Gran Canaria (1941-1969). Presidía el Jurado en los Concursos de Rondallas que se celebran con motivo de las Fiestas de San Pedro Mártir en Las Palmas, sin que tuviera la preparación musical y folclórica que lo avalara para que fuera así. Junto con el formaba el citado jurado Antonio Herrera, director de la Banda Municipal de Música de Arucas y compositor. Sebastián Jiménez, motivado por una serie de circunstancias que nunca se conocieron, se convirtió en el defensor a "-ultranza-" de la AF Princesa Guayarmina, a la cual sistemáticamente le otorgaba el Premio Especial del Concurso citado, durante la tercera etapa de esta Agrupación cuyo valor interpretativo según la prensa "-era desastroso-", observadondosela falta de ensayos y totalmente desafinada, los demás miembros se negaban a firmar el acta correspondiente, pero dado su caciquil comportamiento nombraba ganadora a la citada Guayarmina contando siempre con la aquiescencia del señor Herrera, esto ocurrió durante muchos años, las agrupaciones restantes unidas se negaron a participar en tan emblemático concurso, lo que generó su desaparición definitiva por falta de participantes lamentablemente.