Revista nº 910
ISSN 1885-6039

Bartolomé Cairasco de Figueroa, Teatro.

Miércoles, 28 de Julio de 2021
Javier Campos Oramas
Publicado en el número 898

Después de un rigurosísimo análisis y estudio pormenorizado por don Antonio Henríquez Jiménez y reflejado en más de mil ciento quince notas, que han necesitado el auxilio del soporte digitalizado, la editorial Tamaimos ha facilitado al gran público toda la obra dramática del poeta canario nacido en el siglo XVI.

 

 

El jueves 17 de junio del año en curso se presentó una interesante obra con el título de Bartolomé Cairasco de Figueroa, Teatro.

 

Después de un rigurosísimo análisis y estudio pormenorizado por don Antonio Henríquez Jiménez y reflejado en más de mil ciento quince notas, que han necesitado el auxilio del soporte digitalizado, la editorial Tamaimos ha facilitado al gran público toda la obra dramática conocida del poeta canario nacido en el siglo XVI.

 

El desconocidísimo teatro de Bartolomé Cairasco de Figueroa ha quedado perfectamente reimpreso bajo la edición del Henríquez Jiménez, cuyo trabajo está más que avalado por sus tareas de investigación y glosa sobre otros temas, autores y, principalmente, sobre el canónigo canario. Singularidad esta profundamente acreditada en su obra-resumen de simpático título: Novelerías sobre Bartolomé Cairasco de Figueroa, de Ediciones Idea.

 

En estos días del mes de julio en los que se aviva el famoso ataque del “holandés”, de van der Doetz, con quien Cairasco tuvo sus palabritas, es oportuno reavivar algunas impresiones que le conviene saber a ese gran público que, por razones obvias, no se acerca a la obra del que podemos considerar fundador de la literatura canaria.

 

En pocas líneas sirvamos este elemental menú con algún sencillo exergo. La obra dramática se compone de cinco piezas: dos dedicadas a recibimiento o bienvenida a sendos obispos, Vela y Rueda; dos llevan título de santas, Caterina y Susana; y una quinta bajo el eucarístico nombre La comedia del alma. Estas tres últimas están muy relacionadas con las solemnidades propias de la festividad del Corpus Christi y todas, en su conjunto, con unas reflexiones de carácter espiritual propias de autor eclesiástico y época, como los ejercicio ignacianos, o más remotamente con la Imitación de Cristo, de Kempis.

 

Toda la obra teatral que conocemos de Cairasco fue elaborada en el siglo XVI y todas las obras se conforman alternando la prosa y el verso. En este, leemos las iniciales tiradas de esdrújulos que llegarán a plasmarse, de forma epatante, en la casi inédita Esdrujúlea.

 

Cairasco, hombre leído y escribido, se sabe querido y fisgoneado por su entorno, por lo que acude a determinados registros teatrales que le permiten ganarse al público llano, por un lado, y la admiración de sus colegas letrados del cabildo catedralicio, por todos los frentes. De esta variedad de registros hay que destacar, para el público actual, como sobresaliente las referencias a Canarias y al entorno inmediato. El autor hace algunas reseñas a pequeños y no tan irrelevantes problemas —pueblo chico infierno grande— que eran áspera actualidad para su público de la ciudad de Canarias, en la ahora Las Palmas de Gran Canaria; también va a nombrar lugares de la ciudad, bien conocidos por los supuestos asistentes; sube el listón cuando hace intervenir a los pueblos —ciudades sería un anacronismo— de Gáldar y Guía, en sus eternas rivalidades; y toca la cumbre de este ardid con la intervención del aborigen Doramas. El héroe isleño mantiene un diálogo con Sabiduría. Este diálogo se desarrolla en la lengua de los aborígenes, que algo pervivía; también las personificaciones de Guía y Gáldar intercambian algunas palabras en la misma lengua. Otro de esos registros es aplicar un italiano macarrónico para ponerlo en la boca del tenoriesco Engaño que, aunque no era novedad en el teatro de su época, bien podía ser una grazietta para ironizar sobre su propia procedencia familiar, como descendiente de italianos, u otro aspecto que a nosotros se nos pasa por alto.

 

El registro de latines, cultismos y otros ardides del poeta los dejamos para gente más experta o, sencillamente, acudiremos a las notas, 1115 —parece número diabólico—, con que el editor ha rebozado tan magno estudio cuidadosamente editado por Tamaimos.

 

Nosotros, una vez más, insistimos en la invitación a la lectura del Teatro de Cairasco para todos aquellos interesados en los temas sobre Canarias.

 

Las Palmas de Gran Canaria julio 2021

 

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Foto: momento de la presentación en la Biblioteca Insular de Gran Canaria

 

 

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