Creó o dirigió diversos periódicos y revistas; entre ellos: El Eco del Comercio*, El Noticioso de Canarias, El Álbum o Aguere. Colaborador de la revista Gente Nueva* y del diario La Opinión, de Las Palmas de Gran Canaria. Reúne su poesía dispersa en diferentes publicaciones durante los años 1853 y 1855, en un volumen titulado Ensayos Poéticos, que no llegó a publicarse. Poeta de inspiración romántica, pero imitador en exceso de Zorrilla y Espronceda. En 1853, publica por entregas, en El Eco del Comercio, su novela Miel y acíbar; y un año después, también como folletón, pero esta vez en El Guanche*, su otra novela: Justicia de Dios. Es autor, asimismo, del drama en verso Lucifer y de las zarzuelas Un clavo (1883) y El quinto. De 1858 data su poema narrativo La venganza del desamor, ambientado en la conquista de Granada, en donde se hace muy evidente su dependencia de Zorrilla, tanto en el asunto como en la elección de los personajes. El teatro sería siempre su mayor afición, hasta el punto de interpretar algunos papeles en obras de Bretón de los Herreros o de José Desiré Dugour*, su gran amigo, en la Sociedad Dramática, creada por este último en 1854.
