Pero, a partir de la creación del Teatro Guimerá, en 1851, un año después de inaugurarse el Teatro Real de Madrid, se pensó en profesionalizar en todo lo que fuera posible la actividad teatral y musical de la ciudad. Y después del Teatro de la Marina se funda, con fines benéficos, la Sociedad Democrática (1854), en la que se impartiría estudio y formación para actores, al tiempo que se diesen funciones teatrales. Los integrantes eran miembros de familias acomodadas y de los ambientes más destacados de la cultura capitalina. Su primer presidente sería José Desiré Dugour*. Como secretario y tesorero figuraban, respectivamente, José Benito Lentini* y Eduardo Calzadilla. Entre 1857 y 1858, fue su presidente José Suárez Guerra. Por su organización y por la formación de sus miembros, llegaría a ser uno de los grupos de aficionados más destacados del momento, en las sociedades literario-musicales de Santa Cruz de Tenerife. Entre sus más destacados componentes figuran: Ángela Mazzini* o Victorina Bridoux*, hija se la anterior; Eugenio Cambreleng o Claudio F. Sarmiento*. José Desiré Dugour enseñará declamación y educación actoral, además de escribir y dirigir los montajes de sus obras y de las de otros autores como Zorilla o Bretón de los Herreros.
