Interrumpe su actividad editorial, pero no distribuidora, en 1981, después de la larga crisis del libro que se había iniciado en 1976. Caracterizará aquel empeño editorial el espíritu de modernidad humanística, científica y política, atendiendo al propio tiempo a la calidad de la edición en todos sus aspectos (textos, traducciones cotejadas, impresión, papel, diseño de las colecciones), una exigencia que motivaría a futuros editores españoles. En particular, los libros y catálogos de arte, maquetados y diseñados por Rodrigo Alemán, se situaron internacionalmente, durante años, en las listas de libros mejor editados. Además, Taller de Ediciones JB estableció relaciones con jóvenes maestros del arte español y colaboración estrecha con galerías de arte (Juana Mordó, de Madrid, o Grace BorgenichtGallery, de Nueva York, entre otras) y con museos nacionales e internacionales, a través de programas nada habituales en la tradición editorial española. Otro de sus objetivos primordiales fue la consecución de una amplia difusión de su fondo editorial, en especial en Hispanoamérica, creando para ello su propio departamento de distribución y venta. Taller de Ediciones JB participaría, desde su creación, en las ferias nacionales del libro y -durante los años de su actividad- tendría stand propio en la Buchmesse de Frankfurt, difundiendo allí su producción y, en particular, las colecciones referidas al momento cultural en Canarias. Taller de Ediciones JB daría a la luz las siguientes colecciones: Taller UNO, de libros de bolsillo; Taller DOS, ediciones económicas paperback, textos universitarios; Taller de Arte Contemporáneo, libros, catálogos y pósteres de arte y arquitectura. Especialmente sensibilizada por los temas y problemas de la cultura insular, en sus más variadas manifestaciones, también publicó las colecciones Taller SIETE Bibliotecán*, Biblioteca Popular Canaria* o Paloma Atlántica de poesía, libros para cuyas cubiertas fue notable la colaboración de destacados artistas insulares. De los títulos más significativos, en relación con las Islas, cabe señalar como emblemáticos la reedición de Crimen, de Agustín Espinosa*, la primera novela surrealista española, incluida en Taller UNO; el poema Canarias, de Nicolás Estévanez*, con motivo de su centenario (1978); o 48 octavas reales, de Bartolomé Cairasco*, incluidas ambos en la serie Paloma Atlántica.
