Revista n.º 1144 / ISSN 1885-6039

Clausura de la 30.º edición del Festival Internacional de Folclore

Lunes, 28 de julio de 2025
Redacción BienMeSabe
Publicado en el n.º 1107

Ingenio vuelve a invocar la multiculturalidad del mundo en la clausura de su 30.º edición del Festival Internacional de Folclore. El Parque Néstor Álamo acoge el espectáculo final en el que sonó la música de Canarias, Venezuela y Lesoto y se evoca la tradición de algunas de las fiestas más populares de las Islas.

Lesoto durante su actuación

La 30.º edición del Festival Internacional de Folclore de Ingenio Muestra Solidaria de los Pueblos se clausuró con un espectáculo muy completo en el que la música y los bailes tradicionales de tres continentes diversos como África, Europa y América, se fusionaron en un atractivo viaje multicultural por la idiosincrasia sonora y festiva de Canarias, Lesoto y Venezuela. El Parque Néstor Álamo del municipio se llenó por completo de público para asistir al brillante espectáculo de clausura organizado por la AC Coros y Danzas de Ingenio, que guardó durante su desarrollo la inesperada sorpresa del tributo que brindó el festival declarado Fiesta de Interés Turístico de Canarias, a algunas de las más populares celebraciones festivas de Canarias como la Bajada de la Virgen de los Reyes de El Hierro, las fiestas lustrales de La Palma, la Suelta del Perro Maldito de Valsequillo, las Carnestolendas o la Rama de Agaete.

Presentado en distintas fases por el folclorista Manuel Pérez, quien advirtió que “Ingenio se convertía en capital europea del folclore en una noche de paz, alegría, identidad y solidaridad”, y el verseador Yeray Rodríguez, que en forma de décimas manifestó “que es posible otro planeta derribando viejos muros”, el acto dio comienzo con la obertura que protagonizó el solista Iván Quintana que, acompañado por Liliana Mesa al violín, Acorón Fernández al violonchelo y David Díaz a la guitarra, interpretó en español el "Aleluya" de Leonard Cohen y la pieza compuesta por Néstor Álamo, "Tamadaba", mientras bailaba sobre el escenario la joven Gara Ramírez.  Seguidamente, intervino Coros y Danzas de Ingenio, que ofreció un repertorio integrado por una isa, un sorondongo y unas folías de Ingenio, al que sumó sus cuidados bailes. El grupo Barinas de Venezuela, que hasta mediados de agosto estarán de gira por Extremadura, Portugal, Francia y Madrid, ofreció en su primera visita a Canarias una muestra de su rico folclore representado en esta ocasión por el joropo y una de las piezas más representativas del Estado de Ciudad Bolívar, el calypso del Callao vinculado a la remonta época de 1870 en la que los antillanos llegaron al país.

La AF de Tetir de Fuerteventura fundada en los años 70 del pasado siglo por el recordado Luis Vila subía por primera vez al escenario del festival de Ingenio. La respetada formación majorera interpretó una folía, una isa corrida, unas seguidillas y unas malagueñitas. Música pura de raíz despojada de artificios en la que destacaron las voces de sus tres solistas. Entre las seis parejas de su cuerpo de baile llamaron la atención las sombreras características y los singulares maniquetes para cubrir las manos de las mujeres en las labores del campo, ataviadas con el sencillo traje campesino de la isla. El festival guardaba al público la sorpresa que protagonizaron algunas de las fiestas más populares de Canarias, “que nos hacen a todos iguales”, dijo Yeray Rodríguez al presentarlas. Fue cuando apareció la murga Los Legañosos de Carrizal (que obtuvo el primer premio de interpretación en el Carnaval de la capital grancanaria este año), la multipremiada comparsa de Agüimes, Aragüimé, así como la banda Guiniguada que animó este bloque de la velada con la pegadiza melodía de La Rama que bailaron los papagüevos sobre el escenario. 

El grupo Sotho Kids de Lesoto estuvo acompañado musicalmente solo por su moropa, una especie de tambor metálico, y un acordeón, su nutrida representación afrontó con sus mantas de lana basotho y sus varas de madera con los colores de la bandera de su país, cuatro danzas ancestrales entrelazadas: mokhibo, litolobonya, ndlamo y famo. La primera de ellas la bailan las mujeres para celebrar la unidad familiar. La segunda se muestra como una divertida competición entre las chicas, la tercera es un símbolo de la guerra de los reyes del país a lo largo de su historia, especialmente después de su independencia y, finalmente la cuarta, constituye una celebración jubilosa de la vida.

Para cerrar la velada, Yeray Rodríguez al laúd y Luzmila Valeron a la guitarra fueron presentando con décimas a todos los grupos participantes en la clausura, que seguidamente interpretaron sobre el escenario el ya popular himno del festival ‘Cantar a la vida’, compuesto por Armando Hernández, al tiempo que el esplendor de los fuegos artificiales iluminaba la noche ingeniense vigilada por la imponente y esbelta estampa de la palmera de Paquesito del Parque Néstor Álamo. El espectáculo fue grabado por la Televisión Canaria que lo emitirá próximamente por la pequeña pantalla.

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