En el nuevo volumen la arqueóloga y actual directora de la Casa de Colón formula un trabajo cercano al mundo de la pesca y el marisqueo, actividades cotidianas que fueron esenciales para la supervivencia de canarios y canarias de las antiguas poblaciones canario-amaziges de la isla que hicieron de sus aguas un lugar de encuentro, de trabajo, de diversión y, sobre todo, de identidad. El relato de este volumen ofrece una mirada a cómo esas personas veían el mundo y a su activa participación en la construcción de una sociedad que se perpetuó en el tiempo y reelaboró su identidad histórica a lo largo de los siglos.
El acto de presentación del citado volumen publicado por el Departamento de Ediciones de la consejería de Cultura del Cabildo grancanario, contará con la presencia de la consejera de Cultura del Cabildo, Guacimara Medina, del consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa, así como de la citada autora y del director de la mencionada colección, Javier Velasco.
Rodríguez Santana, que obtuvo en 1994 el Premio de Investigación Viera y Calvijo en la modalidad de Historia por La pesca entre los canarios, guanches y auaritas, divide su trabajo en ocho capítulos en los que aborda desde el paisaje oceánico y el litoral como espacio de subsistencia a los recursos marinos de las aguas atlánticas, pasando por el marisqueo y las artes de pesca o la compleja vida social de las malacofunas. La autora, al adentrarse de lleno en la investigación arqueológica del Archipiélago Canario, centró hace años su interés en las economías prehistóricas decidiendo emprender su memoria de doctorado en el análisis de los restos óseos de peces recuperados en yacimientos de Gran Canaria, Tenerife y La Palma. Como explica en el prólogo de esta nueva entrega el director de esta colección, Javier Velasco, “los huesos de pescado, las cáscaras de lapas y los burgaos, los anzuelos, los descamadores y, sobre todo, las sensaciones, nos adentran en el día a día, nos presentan el trabajo diario de hombres y mujeres, el modo en el que se relacionaban entre sí o los lazos vitales que establecían con el entorno que les rodeaba”, señala Velasco. “El relato de este volumen ofrece una mirada a cómo esas personas veían el mundo y a su activa participación en la construcción de una sociedad que se perpetuó en el tiempo y reelaboró su identidad histórica a lo largo de los siglos”, añade.
