Revista n.º 1145 / ISSN 1885-6039

La colección Boliche. Una conversación con Carmen Nieves Luis García

Sábado, 28 de marzo de 2026
Pablo Estévez Hernández y Virginia Ramos Martín
Publicado en el n.º 1141

En conjunto, estos libros lucharon contra la desidia de las administraciones por aplicar material centrado en Canarias y promovieron un imaginario local para aprender elementos básicos de la lengua, la geografía y la historia. Creemos que aún pueden enseñarnos mucho sobre cómo plantear la Educación Canaria.

Silla enramada en un dibujo de la colección Boliche

La colección Boliche se compone de dieciséis cuentos situados en Canarias; historias ilustradas de la vida cotidiana para aprender a leer con “vida y fantasía”. En el primer libro de la colección, Jonay y Dácil, sus protagonistas, aparecen siempre ante un fondo verde, frondoso, escondidos en un barranco. En la portada están con un perrito y Jonay se come lo que parece un polo de hielo. Los colores de la pareja son tan vivos que parece que sobresalen de la maleza verde y de la misma portada. Sus narices son rojas, sus camisas blancas y el chucho marrón. Los ojos de Dácil son grandes y alargados, mientras que Jonay tiene dos puntitos. En este primer cuento ambos descubren el eco en un barranco después de que un burro rebuznara: "!ió, ió, ió, ió!".

Al final del cuento se aprecia mejor el barranco: todo parece más próximo y las terrazas, las casas y hasta los tunos son perceptibles en los trazos de pintura y agua. La primera página introduce el cuento, te pone en contexto, con un párrafo en un recuadro justo encima de la información editorial, cuyas notas, guión y texto pertenecen a Carmen Nieves Luis García, Edurne Etxeberria y Josefina Palmas. La última página del primer número de la colección Boliche invita a cantar. "Para que cantes":

A mí me gusta cantar

a la orilla de un barranco

porque todo lo que canto

a mí me vuelve a sonar.

No parece extraño, dada la propia biografía de Carmen Nieves -una de las artífices de esta colección-, esta invocación al canto, a dirigir el conocimiento de las primeras palabras a la música1. En una entrevista previa en BienMeSabe TV, la maestra e investigadora comienza a desentrañar su labor vital con el recuerdo de su madre: "A mi madre le gustaba cantar, no era cantadora, en el sentido tradicional de lo que significa esa palabra, pero sí que cantaba muy dulce, muy bonito. Y, según me han dicho, siempre nos arrulló con el arrorró"2.

En el siguiente cuento, las tonalidades cambian al azul marino intenso; los niños están ahora en la mar, en un charco, fascinados con la vida del lugar, con las lapas y con un pulpo que saca el padre de las profundidades. Ahora se canta el “Jupa la japa”, que ellos transforman en "Upa la lapa". "Todo tiene que ver con cosas muy sencillitas y cada vez más complicaditas. ¿Vale? Y luego yo tiro de música", comenta Carmen Nieves en una entrevista que realizamos3

Dibujo en la colección

Otra de las significativas ilustraciones

La fogalera de San Juan, la piñata, la alpispa, la vendimia… El cosmos que creó la colección Boliche es amplio en temáticas4 y expande a sus personajes conforme avanzan los cuentos. Aparecen el curioso fantasma Pirulín (en el cuadro de un pintor que se gana el aprecio de Dácil), un amigo pescador, la tía Remedios, el abuelo y la mamá, entre tantos otros. En el cuento "Mi silla enramada" hacen presencia también un grupo de pibitos que esperan ver la silla engalanada que ha preparado Dácil, una tradición también destacada por Carmen Nieves en su ámbito familiar, cuando el arco se hacía por el santo de su abuelo. La exhortación en este cuento es a jugar más que a cantar; en la de San Juan hay una adivina. De esta manera, cada cuento acaba con una actividad diferente al leer y observar sus preciosos dibujos. Cada título viene con esta leyenda a modo de subtítulo: Cuentos canarios para empezar a leer y gozar leyendo.

La colección Boliche se publica en 1986 por la editorial Interinsular Canaria, en un momento en que proliferaron los libros dedicados al público infantil en las Islas, sobre todo de la mano de esta editorial, que ya había publicado en 1983 la colección Cosas de Canarias, con libros tan interesantes como La esclavitud en Canarias, documentado por Manuel Lobo y con dibujos a modo de tebeo de Pérez Aguado, que destacó en la elaboración de los otros números; o la maravillosa colección de Poly Carracedo (iniciada alrededor de 1981), centrada en el territorio y su gestión socioeconómica, y también enfocada al público infantil, dibujando machanguitos que ilustran desde campesinos ataviados con sus mantas y cachorros, hasta los caciques o demonios que destrozan nuestra tierra. En conjunto, estos libros lucharon contra la desidia de las administraciones por aplicar material centrado en Canarias y promovieron un imaginario local para aprender elementos básicos de la lengua, la geografía y la historia, entre otras materias. Ahora son algo así como curiosidades históricas, pero creemos que aún pueden enseñarnos mucho sobre cómo plantear la Educación Canaria.

Portada de la Guía didáctica

¿Cómo se gestó el trabajo de edición de la colección Boliche? ¿Fue este paso importante para la labor docente que luego llevaría a cabo Carmen Nieves en su célebre proyecto educativo-comunitario en la comarca de Icod de los Trigos? ¿Cuál fue la base teórica y los motivos profesionales que empujaron a la creación de una colección tan especial? En el prólogo que escribe el pedagogo Francesco Tonucci a la colección, se dice que la escuela es un lugar extraño para los niños y niñas, un edificio más grande que sus casas, sin gente cercana (en principio) y, principalmente, un espacio que está "lejos de las cosas que ellos conocen". Entonces, en este medio alienígena se puede contar con algunas piedritas, tal como en un famoso cuento italiano resaltado por Tonucci, para saber volver a casa de ese bosque desconocido que es la escuela. Las piedritas pueden ser los libros de Boliche.

Carmen Nieves estudió Geografía e Historia y comenzó la docencia en su pueblo natal, Los Realejos, dando clases de bachillerato en el barrio de San Agustín. Con el cambio de ley, hace oposiciones y se pasa a la EGB, iniciando lo que ella denomina su segunda etapa, trabajando en un nuevo destino en Güímar, en el sur de Tenerife. Ahí comenzó a impartir música y se fue involucrando con la música tradicional del lugar. En otras entrevistas, Carmen Nieves nombra la importancia del contacto con don Juan Pacheco Fariña para introducirse al mundo de la música tradicional, luego repercutiendo en la labor docente. De Güímar pasa a dar clase en Barranco Grande, donde se encontró con que tenía que dar en Primaria, un ámbito escolar en el que "no tenía experiencia ninguna". Había que ponerse en el nivel más básico del aprendizaje: "Entonces tuve que aprender a hablar, tuve que aprender a escribir, tuve que aprender a tratar con niños (...). Aquello fue horrible para mí. Lloré mucho… Y lo único que me salvó y me dio cierta seguridad [para] dar clase a niños más chiquitos, es que había hecho cursos en Rosa Sensat, en Barcelona, para ponerme al día y sobre todo en didáctica, la didáctica de la lectoescritura".

Machanguitos

Palabras para aprender cantando y jugando

Tres años duró ese ciclo, de primero a tercero, con veintisiete niños y niñas de aproximadamente seis años. “Es un shock. Fue horrible. [Pero] ¿Qué es lo que ocurrió? Que me metí con el grupo Freinet. Y el grupo Freinet ahí (…) me dio tranquilidad". El colectivo Freinet (Movimiento Cooperativo de Escuela Popular) se había creado en el entorno universitario de Aguere (La Laguna), por los años en que Carmen Nieves ya ha comenzado su labor docente. Consistía en un grupo de maestros y maestras reunidos bajo el paradigma de las ideas de Célestin Freinet, pedagogo marxista, impulsor del llamado materialismo escolar. El ethos de Freinet y su metodología se respiran en la guía didáctica que acompaña los cuentos de Boliche. Comentando el segundo cuento, el que tiene lugar en un charco, se propone crear un "pequeño librito", que "pasará a la biblioteca de la clase y se le enviará, en caso de llevarse a cabo la correspondencia escolar, a otros centros". Estos son procedimientos clave de Freinet. Lo mismo se aplicaba en las clases de Barranco Grande: "Yo utilicé ya, desde ese momento, la asamblea de clases, todas las metodologías, la investigación del medio…".

Así lo presenta Carmen Nieves: "Célestin Freinet fue un pedagogo francés que inventó o creó una metodología adaptada a los niños de las zonas rurales. A los niños, y además partiendo de ellos, de sus conocimientos". Tiene sentido destacar la ruralidad cuando sabemos que uno de los destinos de nuestra autora fue Icod el Alto, aunque previamente había pedido dar clases, como dijimos, en una escuela unitaria dentro de Barranco Grande. "¿Y sabes dónde tenía que dar la clase? En el comedor". Pero todo el espacio de esta escuela unitaria, pegada al colegio, fue reconvertido en un centro docente que seguía los ideales trazados por la metodología Freinet, bautizándolo como La Casita:

Lo que hice fue proponerle a la directora irme a una de aquellas escuelas [unitarias]. Y me fui. Me fui a una casita. La llamábamos La Casita. Y se convirtió en una casita. Una de las habitaciones era la biblioteca. La otra es donde hacíamos las asambleas. La cocina era donde teníamos la imprenta para la revista que teníamos de clases, [también] donde dibujaban. Era como el lugar, digamos, de arte, de arte para pintar y todas esas cosas. Y luego teníamos la habitación más larga, que era donde teníamos las clases comunes, ya de todo. Y así se llamaba, La Casita (…), la casa la adapte yo. 

Dibujo con mapa de Canarias y Dácil con su nuevo traje

Machangos en el juego

Aunque se dice que el germen de la colección partió de un proceso colectivo en las Escuelas de Verano, en el que varios maestros fueron conscientes de "la inexistencia de un material" apropiado al "contexto natural y cultural canario", La Casita nos da el lugar adecuado para el primer paso hacia la idea de crear libros infantiles:

Entonces, como estaba la lectoescritura, (…) y yo estaba en contacto con gente en Freinet, que había llevado esa metodología también, y se había encontrado con el mismo problema: la dificultad de los libros que venían de fuera, para [enseñar a] leer y escribir a los niños canarios, [que venían con] expresiones que no son comunes [aquí, y con] todo lo que podía entorpecer el aprendizaje. [Nosotros] queríamos facilitarle el aprendizaje. Y por eso se nos ocurrió hacer esta colección de cuentos al estilo de una colección que tenía Rosa Sensat (…) Y entonces hicimos esos cuentitos, basados todos en el contexto de las Islas y en el lenguaje de las Islas.

En la introducción de la guía se lee que los cuentos "excepcionalmente ocurren muy cerca, en la propia tierra, y le sirven de entretenimiento y curiosidad, despertando el placer de la lectura, el amor por el saber y la identificación con la realidad canaria".

Este proceso estuvo marcado por dos viajes instructivos de nuestra maestra: uno a Barcelona, para conocer la figura y el trabajo de Rosa Sensat, en lo que fueron unas Escuelas de Verano que luego influyeron en las organizadas aquí por el STEC (Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Canarias); y un viaje a Venezuela a formarse en etnomusicología: "vine de Venezuela con todo un proyecto precioso para aplicarlo a la investigación y la enseñanza". Luego de esta experiencia, Carmen Nieves se reunió con diversos investigadores de la Escuela de Magisterio (Manuel Fariña, Víctor Cabrera, Antonio Ruiz Martín y Manuel Lorenzo Perera, uniéndose a este grupo posteriormente, en 2005, Fabiola Socas), y fundaron el Grupo de Investigación de la Música Tradicional de Tenerife. "Preparamos un proyecto para el Cabildo, pero no hubo respuesta nunca. Entonces, como éramos conscientes de que o lo hacíamos o se iba a perder una gran parte de nuestra cultura, decidimos cada uno, en donde daba clase o donde trabajaba, llevar a cabo un proyecto. Y yo elegí la comarca [de Icod de los Trigos]".

El resto es parte de la historia: la realización de uno de los trabajos más intensos sobre la cultura canaria, partiendo de una experiencia docente, que llevó a alumnos y alumnas a investigar su propio entorno y a conformar, posteriormente (también empezando en el comedor de un colegio: el CEO La Pared, en Icod el Alto) un grupo de música tradicional, que sigue activo a día de hoy. La investigación se concentró en un libro de dos volúmenes imprescindibles sobre Los Alzados, que partía de una parranda y de un grupo de familiares vecinos de la comarca de Icod de Los Trigos, que guarda un vínculo de parentesco con los grupos alzados guanches en los momentos culminantes de la Conquista, e incluso habitando las cumbres posteriormente a 1496. Carmen Nieves fue una figura clave: la promotora y el vehículo de toda la experiencia docente e investigadora; el pretexto de unas ansias de conocer la historia y la cultura del territorio propio.

La colección Boliche fue un paso previo importante en la posterior labor de las investigaciones de niños y niñas del CEO La Pared, que iban a sus casas con grabadoras a entrevistar a abuelos, abuelas, madres y padres. "Es que el niño, o el aprendiz, o el alumno se convierta en artífice de su propia aprendizaje. Y crearles aprendizajes reales. No memorización, simple memorización. Porque lo que se aprende de esa manera nunca se olvida". En la guía, en el apartado que elabora sobre el cuento "Vamos a vendimiar", se dice lo siguiente: "Los niños poseen gran cantidad de información sobre el medio que los rodea, adquirida durante los años anteriores del periodo escolar. Durante esos primeros años de su vida, el niño ha ido realizando una serie de aprendizajes sobre el entorno familiar y ambiental en el que se mueve. Por lo tanto, todo trabajo de investigación que se realice en la escuela debe tener como primera fuente de información a los niños". Y se hace hincapié en métodos propios de la pedagogía materialista: en las encuestas y entrevistas a mayores, "o en los libros como otras fuentes de información. Esto desmitificaría la idea de que solo en los libros se aprende". Carmen Nieves reclama: "¡Esto [los libros de Boliche] debería estar en la escuela!".

Acabamos con los dibujos, el aspecto más vistoso y colorido de esta colección maravillosa. Le pedimos a Carmen Nieves: "Dime algo más sobre los dibujos, que me gustan mucho". Ella respondió, tajante: "No te puedo decir nada. Lo de los dibujos fue un secreto. Quien lo hizo no quiso nunca que se supiera quién lo había hecho. Y no te puedo decir el autor. Las que participamos en la edición somos las responsables del secreto".

Aludiendo a la relación con las generaciones anteriores

Pibes con un abuelo canario

Para que cantes:

Entre el rumor de las olas

y el fragor de los volcanes

nació MI TIERRA CANARIA

desde el fondo de los mares. 


Notas

  1. Monserrat Sanuy, destacada pedagoga musical, subraya en La aventura de cantar (Ediciones Morata, 2011) la necesidad de "entender el canto y la música como experiencias fundamentales para el desarrollo pleno del niño". La autora sostiene que "el canto es una actividad natural y primaria del ser humano, especialmente en los primeros años de vida, ya que involucra de manera inseparable el cuerpo, la emoción, la voz, la escucha y la relación entre el mundo interior y exterior del niño". Los cantos tradicionales y la narración oral no deberían ser apreciados como un recurso accesorio, sino como un medio privilegiado para el desarrollo social y cognitivo. Frente a una educación musical centrada exclusivamente en lo académico, la música tradicional ofrece una experiencia compartida y expresiva, que recupera el placer de cantar y refuerza el valor educativo de la música dentro de la escuela.
  2. Primera de tres partes de la entrevista realizada por BienMeSabe.org: Carmen Nieves Luis García: Música y vida de Los Alzados en Icod de Los Trigos.
  3. Entrevista a Carmen Nieves Luis García, Los Realejos, 21/01/2026. De ahora en adelante, salvo que se cite otra fuente, todos los entrecomillados pertenecen a esta entrevista.
  4. La guía didáctica que sirve de manual a todos estos cuentos contiene una serie de proposiciones muy interesantes para abordar el Baile del Vivo en clase. Se hace hincapié en trabajar las consonantes, el entorno de la playa y el ritmo del baile atendiendo al contexto isleño. Si se da en la isla de donde proviene el Baile del Vivo, o Vivito, se propone trabajar con maestros locales. Si es en otras islas se debe intentar trabajar con videocasetes u otros recursos. En Tenerife y La Gomera, donde se conservan tajarastes, se pueden aprender pasos y ritmos semejantes.
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