Revista n.º 1148 / ISSN 1885-6039

La laurisilva: en el Día Internacional de los Bosques (21 de marzo)

Lunes, 23 de marzo de 2026
Redacción BienMeSabe
Publicado en el n.º 1141

La laurisilva canaria es una auténtica reliquia viviente de las selvas subtropicales que cubrían el sur de Europa durante el Terciario.

Bosque de laurisilva

Este bosque logró sobrevivir a las glaciaciones refugiándose en las medianías de las Islas, donde los vientos alisios favorecen la formación del mar de nubes y la dominada lluvia horizontal. Este fenómeno crea un ambiente estable, húmedo y sin heladas, esencial para mantener un ecosistema siempre verde.

Conocido en su conjunto como monteverde, está dominado por árboles de hoja ancha como el laurel, el til, el viñátigo y el barbusano, acompañados de fayas y brezos. En su umbrío sotobosque destaca un elemento clave: los musgos y hepáticas (briofitos). Estas pequeñas plantas actúan como «esponjas vivientes» que maximizan la captación de agua de la niebla, protegiendo el suelo y recargando de forma decisiva los acuíferos subterráneos. Su exuberante red vegetal da cobijo a una biodiversidad faunística excepcional. El bosque es el hogar de una altísima variedad de invertebrados y de joyas ornitológicas únicas en el mundo, como las palomas endémicas. Estas aves no solo habitan la fronda, sino que actúan como auténticos «jardineros» del ecosistema, encargándose de dispersar las semillas y garantizar la regeneración natural. 

En el contexto del lema Bosques y economía del Día Internacional de los Bosques celebrado recientemente (21 de marzo), la historia de la laurisilva ha dado un giro radical. Mientras que tras la conquista el bosque fue diezmado para extraer madera y alimentar los ingenios azucareros, hoy sabemos que su verdadero valor económico reside en los incalculables servicios ecosistémicos que ofrece. El agua que capta sostiene nuestra agricultura y abastece a la población, además de ser un motor indispensable para el ecoturismo y el desarrollo sostenible. A pesar de contar actualmente con fuertes medidas de protección legal frente a la tala, el ecosistema se enfrenta a graves amenazas modernas, destacando el cambio climático (que pone en riesgo su vital mar de nubes), las especies exóticas y la recolección ilegal. Frente a estos retos iniciativas de investigación y divulgación resultan fundamentales para garantizar su conservación a largo plazo, algo esencial para asegurar que este tesoro milenario sobreviva para las futuras generaciones.

Debes indicar un comentario.
Debes indicar un nombre o nick
La dirección de mail no es valida

Utilizamos cookies, tanto propias como de terceros, para garantizar el buen funcionamiento de nuestra página web.

Al pulsar en "ACEPTAR TODAS" consiente la instalación de estas cookies. Al pulsar "RECHAZAR TODAS" sólo se instalarán las cookies estrictamente necesarias. Para obtener más información puede leer nuestra Política de cookies.