Revista nº 916
ISSN 1885-6039

Arqueología y Memoria en Timanfaya en la Cueva Pintada.

Miércoles, 02 de Mayo de 2007
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 155

Esta conferencia se impartirá el próximo viernes 4 de mayo, a las 20:30 horas, en el Museo y Paque Arqueológico Cueva Pintada.


José de León Hernández, inspector de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, nos descubrirá, este viernes 4 de mayo, los secretos que guardan las lavas que cubren el actual Parque Nacional de Timanfaya. En una conferencia que dará comienzo a las 20.00 horas, de León hará un repaso a los trabajos de investigación y catas arqueológicas que se han realizado en las zonas que se vieron afectadas por las erupciones de Timanfaya, un trabajo que ha sacado a la luz, gran parte del pasado olvidado de la isla de Lanzarote. Como viene siendo habitual, la charla se celebrará en las instalaciones del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada (C/ Audiencia 2; Gáldar), institución gestionada por el Cabildo de Gran Canaria a través de su Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico. En cuanto a los resultados obtenidos, cabe destacar la elaboración de un amplio inventario arqueológico y etnográfico. La mayor parte de las fuentes escritas trabajadas son las de tipo indirecto (protocolos notariales, audiencias, etc.), las cuales han multiplicado los conocimientos que existían hasta ahora. Por otro lado, se han localizado más de 1.500 topónimos anteriores a las erupciones, la mayor parte inéditos ya que han desaparecido por la acción de los volcanes. El sistema que se ha empleado para la localización física de los elementos de interés en el paisaje preexistente ha sido el de ubicarlos en base a las referencias fijas que han sobrevivido hasta hoy en el territorio, o bien relacionándolos con la intersección. Otra técnica utilizada es la prolongación de los caminos que unían estas aldeas desaparecidas con las zonas no afectadas por las erupciones.

La realidad física de aquellos territorios estaba constituida por importantes llanuras, hoyas y valles, rodeados por lomas y montañas, la mayoría de las cuales afloran en la actualidad. Algunas de esas elevaciones han desaparecido o han perdido su nombre original. Los primeros textos históricos, y en buena medida los aquí estudiados, destacan la existencia de ricas áreas de cultivo, aunque se han localizado más de veinte malpaíses y grandes barrancos. Se trataba de una de las zonas más importante de la isla en cuanto a actividad económica lo que iba a verse reflejado en la existencia de una gran concentración de poblaciones de mediano tamaño.

Debido a la creciente especialización en la producción y exportación de granos a lo largo del s. XVII y comienzo del XVIII, se produjo un proceso de concentración de la población hacia la zona central de la isla, curiosamente la más afectada. Este proceso iba a hacer que algunos de los edificios más significativos del momento se concentraran en el área sepultada por el material eruptivo. Ejemplos claros, asegura el doctor en Historia por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, son las ermitas de Santa Catalina, San Juan Evangelista y Candelaria, que se han redescubierto gracias a esta investigación y que, junto con el hallazgo de los primeros repartimientos de tierras de 1734, indican que Tías, uno de los pueblos más importantes de la isla, se creó como consecuencia de estas erupciones.


Invitación de la conferencia sobre Timanfaya de José de León Hernández.


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